EXTRACTO SOBRE CHIAPAS
DEL DISCURSO DE TOMA DE PROTESTA COMO
PRESIDENTE DE
ERNESTO ZEDILLO
Diciembre 1, 1994
México debe ser, México necesita ser, una nación unida. Nuestra unión es la medida de nuestra fuerza; para fortalecer nuestra unión sabremos reivindicar la justicia y la paz, para afianzar la justicia y la paz sabremos atender, en sus raíces, las causas de la violencia y la desesperación.
Durante este año
el ánimo de todos los mexicanos se ha visto ensombrecido
por los acontecimientos en Chiapas, por la violencia y, más
todavía, por las condiciones de profunda injusticia, por
las condiciones de miseria y de abandono que abonaron esa violencia.
Estoy convencido
de que es posible lograr, en Chiapas, una nueva negociación,
que nos lleve a una paz justa, digna y definitiva.
No habrá violencia
por parte del gobierno y confío en que tampoco la habrá
de quienes se han inconformado.
El Ejército
Mexicano mantendrá unilateralmente el cese al fuego.
Buscaremos, por todos los medios, llegar a un arreglo fincado
en la concordia, la democracia y las oportunidades de desarrollo
con equidad.
Queremos una patria
en paz, una nación de equidad, un México de justicia
para todos. El progreso y la paz social sólo son perdurables
en un Estado de Derecho, donde el ejercicio de las garantías
propias esté acompañado del respeto a los derechos
de los demás. La ley obliga a todos por igual. Nadie
puede estar por encima de la ley.
Cada violación
de la ley lastima los principios fundamentales de nuestra convivencia,
lesiona nuestro respeto como pueblo civilizado y es un triste
ejemplo para nuestros hijos.