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EN LA NUEVA ETAPA
Por Manuel Camacho Solís
Hace cinco meses, al dar por
concluida mi actuación en la comisión para la paz
en Chiapas, dije que no intervendría más en la
vida política hasta que concluyera el gobierno del presidente
Carlos Salinas de Gortari. Hablo hasta ahora, como lo ofrecí.
Se ha iniciado un nuevo periodo en la vida del país.
El presidente Ernesto Zedillo
Ponce de León ha convocado a todos los mexicanos diciendo
que nadie vea en otro mexicano a un enemigo y que se deben erradicar
sospechas y recriminaciones para que todas las agrupaciones políticas
y ciudadanas participen con un espíritu franco y resuelto
en la democratización integral de nuestra vida política.
Ha convocado a unir a la nación.
He decidido tomar parte, como ciudadano, en el proceso al que
ha convocado el presidente de México. Mi posición
ya la hice pública en mi libro "Cambio sin ruptura",
en el que establezco mi posición personal respecto a los
hechos de los últimos años y a las opciones que
tiene el país.
Ejerceré mis derechos
ciudadanos para opinar y expresar mis ideas cuando considere
que ello puede ser útil al país. Buscaré
contribuir, como lo están haciendo muchos otros mexicanos,
a la reflexión y al debate sobre los temas que interesan
a la sociedad, que más importan a México.
Estoy convencido de que el avance
democrático de México necesitará de decisiones
acertadas en el gobierno y del fortalecimiento de la vida de
los partidos políticos. También que se acreciente
el peso de la voz de los ciudadanos y de la sociedad en la discusión
sobre los problemas nacionales. En ese espacio es donde voy a
ubicar mi acción.
Me dedicaré a contribuir
a elevar el nivel de análisis político, a la reflexión
con quienes han ganado presencia en los medios de comunicación,
las universidades y los espacios de la política.
El espacio apropiado para desarrollar
estas tareas es una asociación civil denominada "Desarrollo
y Democracia", cuyos objetivos son realizar investigaciones,
desarrollar tareas de formación y educación, organizar
conferencias e impulsar proyectos útiles al desarrollo
y al fortalecimiento de la democracia en México. Mi atención
estará concentrada en el largo plazo más que en
la coyuntura.
Esta es mi posición.
Me he comprometido por un cambio sin ruptura. El cambio no puede
prosperar si las instituciones y el Estado de Derecho se debilitan.
Tampoco, si frente a las presiones llegan a dominar las tácticas
excluyentes.
Creo que la mejor opción
para el país es, hoy, la plena consolidación de
sus instituciones democráticas. No habrá instituciones
fortalecidas fuera del Estado de Derecho y sin respeto a las
libertades y a los derechos humanos.
Creo y seguiré creyendo
en que la salida del país no se hallará en la ruptura:
ni debilitando al gobierno ni dividiendo a la sociedad. Mi práctica
política se ha sustentado en buscar, en los hechos, que
predominen los intereses generales de la sociedad y de la República,
por encima de cualquier otro interés.
Desde este nuevo espacio ciudadano
--una asociación civil dedicada a la reflexión
sobre los temas de largo plazo-- buscaré el encuentro
con los distintos puntos de vista para contribuir a facilitar
los cambios, en paz y concordia, que los mexicanos quieren y
México necesita.
Periódico LA JORNADA
4 de diciembre de 1994
Artículo de Manuel Camacho Solís
Nota del compilador: Según el periódico EL FINANCIERO,
del 4 de diciembre de 1994, este artículo de Manuel Camacho
Solís fue enviado por el ex comisionado para la paz "a
los medios de comunicación (...) en una carta de dos cuartillas
y media". |