DISCURSO DEL
PRESIDENTE DE MÉXICO,
ERNESTO ZEDILLO
Diciembre 20, 1994
Ante el doloroso conflicto de Chiapas,
la posición permanente del Gobierno Federal será la
de insistir en que el diálogo es el único camino
para una paz digna, justa, permanente.
Se trata de un conflicto que ya ha causado
demasiada zozobra en todos los mexicanos.
Se trata de un conflicto que ha frenado
la dinámica de la recuperación económica y
ha oscurecido las perspectivas del desarrollo del país.
En consecuencia, se trata de
un conflicto que ha aminorado la generación de los empleos
que demandan los mexicanos.
Un conflicto que comienza a
lastimar el ahorro de los mexicanos y que amenaza sus justas
aspiraciones de bienestar, sobre todo para los hombres y las
mujeres de Chiapas.
Se trata, en suma, de un conflicto
que en sus manifestaciones y en sus efectos contradice notoriamente
las demandas de quienes se inconformaron.
Ratifico, con toda claridad,
que para resolver este conflicto debemos obtener una amplia y
seria negociación.
Por eso mantengo y mantendré
siempre los ofrecimientos formulados, incluso antes de asumir
la Presidencia de la República, para que esa negociación
comprenda todos los temas que pueden contribuir a una paz con
justicia y dignidad.
Quiero insistir en que mantengo y
mantendré la disposición a negociar en el marco de
derecho, pero (.....) que permita avanzar hacia la paz.
En una negociación de
buena fe, no puede quedar excluido ningún tema social,
político, agrario, indígena o político de
interés legítimo para las partes en conflicto.
Empero, ninguna negociación
puede celebrarse bajo condiciones de violencia física
o de violencia propagandística.
Los golpes de espectacularidad
de ningún modo demuestran disposición para dialogar
o negociar.
Es indebido incurrir en la amenaza
o en el chantaje; debe actuarse con seriedad y responsabilidad.
Así actuará el Gobierno de la República.
Hoy, ante este foro de inteligencia
y creatividad, reitero al EZLN el llamado a no emprender actos de
violencia, a aprovechar todas las vías que se han abierto
para sostener un diálogo pacífico y constructivo,
y a escoger sin vacilaciones el camino de la negociación
para la paz con justicia que todos anhelamos.
Reitero, el Ejército mexicano
mantendrá unilateralmente el cese al fuego.
Con beneplácito, he recibido
la noticia de que todos los partidos políticos representados
en el Congreso de la Unión, han aceptado formar parte de
la Comisión para el Diálogo y la Mediación
por la Paz, que me permití proponer hace unos días.
Hoy, con todo respeto, me permito
urgir que se concluya la integración de esa Comisión
para que procure por todos los medios a su alcance, el establecimiento
del diálogo entre las partes en conflicto.
De igual modo, hago un llamado
a todos los actores políticos del país, para que
asuman sin reservas su responsabilidad en la búsqueda
de la paz con justicia y dignidad para Chiapas.
En este sentido, estoy seguro
de que la Comisión para el Diálogo y la Mediación
por la Paz tomará en cuenta todos los puntos de vista.
Escuchará a todas las instancias que puedan contribuir
a lograr el diálogo y sabrá ganar su colaboración.
En la labor de acercamiento
y conciliación, toda posibilidad debe ser explorada, siempre
que obedezca a un afán de auténtica mediación
neutral y de buena fe. Siempre que no responda a afanes protagónicos
o a una fingida imparcialidad.
De ahí que el Gobierno Federal
de ningún modo descalificará la labor que pueden realizar
otras instancias o incluso actores individuales, para avanzar hacia
el diálogo.
Si el EZLN propone que la llamada
Comisión Nacional de Intermediación, CONAI, puede
proporcionar elementos para tender el puente que todos queremos
para el diálogo y la negociación, hago un llamado
a los miembros de la CONAI para que apoyen el esfuerzo de la
Comisión para el Diálogo y la Mediación
para la Paz, integrada por legisladores de todos los partidos.
Hoy reitero mi inquebrantable
determinación de buscar siempre las vías del diálogo
y la negociación para resolver el conflicto en Chiapas
y en cualquier otro lugar.
En esa búsqueda, nunca
se agotará nuestra paciencia. Incluso frente a las tentativas
aisladas de violencia que se han registrado en las últimas
horas.
Frente a la intolerancia, responderemos
con más paciencia. Los únicos límites que
todos debemos acatar, que nos obligan a todos por igual, son
los que marca la Constitución General de la República.
Por eso, el Gobierno Federal tiene la
responsabilidad jurídica y la obligación social de
aplicar la ley. Así, todo acto delictivo debe ser tratado
como tal.
He dado instrucciones al procurador
General de la República para que inicie las averiguaciones
previas e investigaciones, para determinar la posible configuración
de actos delictivos desde el inicio del conflicto en Chiapas
hasta los hechos del día de ayer, y proceda en su caso
a la consignación de quienes resulten responsables.
Que quede claro. Los mexicanos queremos
vivir en un estado de pleno derecho. Queremos avanzar como un país
de leyes que obligen a todos por igual.
Palabras pronunciadas por el
Presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León,
el día 20 de diciembre de 1994, durante la ceremonia de
entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes 1994.
México, D.F. 20 de diciembre de 1994