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Ante los acontecimientos delicados
en el centro-oriente del estado de Chiapas, sabemos que persisten
carencias y desigualdades. Sabemos que los beneficios y las oportunidades,
no son todavía realidades tangibles para muchos.
En estos años hemos venido
trabajando de manera dedicada, precisamente para revertir desigualdades
de siglos. Pero nunca olvidemos que sólo mediante el diálogo
y en el marco de la ley podremos encontrar puntos de acuerdos
y soluciones a todo reclamo.
Que no quepa duda. En ninguna
región de México existe diferencia superior a nuestra
capacidad de diálogo, ni distancia capaz de afectar nuestra
unidad fundamental.
Las acciones violentas retrasan
la verdadera solución de las necesidades sociales y obscurecen
el encuentro de las divergencias.
En cambio, la política,
la comunicación franca, ellas sí llegan al fondo
de las diferencias y también la acción comprometida
frente a los reclamos sociales. Así se construyen y se
aportan soluciones.
En México no hay lugar
ni tiempo para la divergencia que no se resuelva dentro de la
ley.
Reitero, en México buscaremos
siempre el imperio de la ley, el diálogo pacífico,
y muy particularmente la defensa de los derechos humanos en todas
las acciones de la comunidad.
Señores legisladores:
En estos tiempos de profundas
transformaciones, en el mundo convulso en el cual vivimos, hemos
demostrado que podemos debatir, como se ha hecho en el seno del
Congreso de la Unión.
Discurso del presidente de la
República, Carlos Salinas de Gortari, pronunciado ante
legisladores de la Comisión Permanente del Congreso de
la Unión, el 3 de enero de 1994. |