ENTREVISTA CONCEDIDA
POR EL PROCURADOR GENERAL DE LA REPÚBLICA, LICENCIADO DIEGO VALADÉS,
A LOS REPORTEROS DE LA "FUENTE"
El señor Comisionado
Manuel Camacho ha solicitado a las dependencia tanto al Ejecutivo
Federal como al Ejecutivo Estatal de Chiapas, que no se lleve
a cabo ninguna gestión que entorpezca las pláticas
de paz, habida cuenta de que ese es un objetivo prioritario del
Gobierno Mexicano y, desde luego, también de la sociedad
de todo el país.
Esta Procuraduría no
hará nada que entorpezca las pláticas y su adecuado
desarrollo.
Con relación a la personas
que han sido desplazadas de sus lugares de trabajo y residencia,
el objetivo es conocer las características de ese desplazamiento,
conociendo fundamentalmente las posibilidades que deben asistir,
que en su caso también haya justicia, en cuanto a que
una vez que se restablezcan las condiciones de paz en el estado,
las personas desplazadas pueden reincorporarse al disfrute pleno
de sus propiedades y de sus posesiones.
Por lo mismo es por lo que se
hace necesario identificar cuáles son estas propiedades,
estas posesiones en lugares y ámbitos de residencia, a
efecto de que el daño de que han sido objeto no quede
sin posibilidades de un adecuado resarcimiento en cuanto a que
les devuelvan, a poner en posesión, lo que les corresponde,
o sea que no se trata de actos contrarios a la política
de discreción, de entendimiento, de paz y de participación,
sino estrictamente a la procuración de justicia para aquellos
que fueron desplazados y que merecen regresar a sus lugares de
origen, volverlos a sus lugares de origen, como un acto de justicia.
PREGUNTA.- ¿Podría
comentar un poco más de la condición en que están
los desplazados en Chiapas?
DIEGO VALADES- Hace un momento
comentaba precisamente con ustedes que encontré que, por
fortuna, las condiciones de vida en la que están en estos
momentos los desplazados son satisfactorias, desde el punto de
vista de su acomodo físico, de la atención que
se les da, en cuanto a los requerimientos médicos, del
adecuado abasto de alimentos, en las condiciones de higiene en
la que viven y de seguridad. De modo que encontré en ese
sentido un estado de ánimo muy satisfactorio por parte
de nuestros amigos que se encuentran en esas circunstancias.
PREGUNTA.- En la información
que se manejó sobre las mesas, no se manejó qué
número eran, ni en qué municipios estarían
colocadas. ¿Dónde estarían ubicadas y qué
número son? ¿Cuál es la condición
de las 20 mil personas? ¿Habló con las 20 mil personas?
DIEGO VALADES- No, no, no hablé
con las 20 mil personas.
PREGUNTA.- Me interesaría
saber, además de los "impuestos de guerra",
qué otras preocupaciones manifestaron las personas y si
nada más fueron en contra del EZLN o también en
contra del Ejército Mexicano.
DIEGO VALADES- Todos fueron
unánimes en reconocer el esfuerzo del Ejército
Mexicano, quien les ofrece condiciones de seguridad, que para
ellos resultan indispensables, y en relación a los campamentos
que mencionan, estaba justamente éste el de poder regresar
a sus lugares de origen y poder reincorporarse a su trabajo cotidiano.
Se interesan en poder regresar a su trabajo y, sobre todo, por
el periodo en el que se encuentran actualmente, porque se acerca
la cosecha.
PREGUNTA.- ¿En relación
al número de mesas y de municipios?
DIEGO VALADES- Yo lo que les
dije es que a partir de hoy veríamos de los diferentes
ámbitos en donde se encuentran ubicados los desplazados.
Las mesas se pueden ubicar y ese es el estilo que ya está
haciendo el Delegado Ulloa en el estado; él va a regresar
a las diferentes ciudades porque el nivel de concentración
de los desplazados varía de lugar, varía en diferentes
municipios, y dentro de los propios municipios donde están
los desplazados, los lugares de asentamientos son distintos,
no todos son en un mismo punto.
Entonces, queremos hacerlo en
términos de accesibilidad para la mayor parte de ellos
y que no provoque intranquilidad, ni que sea visto con la perspectiva
de que se están preparando actos delictivos de ninguna
naturaleza de ninguna manera.
Se están preparando actos
para que la gente, las personas que sufrieron el perjuicio, puedan
reincorporarse a sus lugares de origen y volver a vivir como
vivían en sus centros de trabajo, con sus familias, produciendo
y en tranquilidad.
PREGUNTA.- ¿Hay un grupo
de policías judiciales federales, a ayudar, a apoyar?
¿Se van a quedar ahí, cuánto tiempo estarán
en el lugar, así como un Ministerio Público, se
quedarán ahí hasta que la situación esté
debidamente controlada, y cuántas averiguaciones previas
hay o están integradas?
DIEGO VALADES- No tengo el dato,
el número de averiguaciones, pero ocurre que el número
de averiguaciones varía y corresponde solamente a los
hechos. Muchos aspectos que son, digamos, cotidianos, de orden
cotidiano, dentro de los que se inscriben aspectos como el narcotráfico.
En cuanto al número de
Agentes de la Policía Judicial, no ha variado, ni de los
agentes del Ministerio Público. Es claro que aún
tenemos mucho trabajo por hacer ahí y, repito, no necesariamente
ventilados con estos hechos, sino con relación a las actividades
cotidianas que en ese y en otros estados realiza la Procuraduría
General de la República.
PREGUNTA.- ¿Supervisa
sus trabajos la Dirección de Derechos Humanos de la Contraloría
Interna?
DIEGO VALADES- Sí, plena
y permanentemente. Yo mismo lo estoy haciendo porque estoy yendo
por lo menos a un estado por semana, aunque trato de ir en general
un par de veces; la semana pasada salí tres veces. Estoy
yendo a diferentes entidades federativas a realizar evaluaciones
en cuanto al trabajo de la Procuraduría con las autoridades
locales, encabezadas siempre por los señores Gobernadores.
De modo que el trabajo de la
Procuraduría permite complementar por lo que se refiere
a las funciones de seguridad y de justicia del que se realiza
en las propias entidades federativas, y no que introduzca elementos
de confrontación o detención entre organismos que
deben por su propia naturaleza, contribuir; después de
todo, el propósito que persiguen los estados y que persigue
la Federación, a través de su Procuraduría,
es el de tener una mejor justicia.
PREGUNTA.- Hablando de esas
visitas que ha hecho usted a los estados, ha sido muy característico
que hayan sido a Guerrero, Oaxaca; entidades donde se han soltado
rumores respecto a grupos armados y todo eso. Su opinión
sobre esto.
DIEGO VALADES- Bueno, también
he ido a Colima, a Coahuila, voy a ir a Nuevo León. En
algunos lugares se vive con rumores, otros lugares no hay rumores,
y como usted bien dice, todo son rumores.
PREGUNTA.- El conflicto de Chiapas
no ha impedido que se paralicen ciertas averiguaciones, hablamos
de Arellano Félix, sobre todo. El compromiso de (Jorge)
Carpizo había sido sacar ese caso a como diera lugar.
¿El problema de Chiapas no ha parado para nada ninguna
de estas investigaciones?
DIEGO VALADES- No, para nada.
Como yo dije desde que me hice cargo de la Procuraduría,
mi propósito es el de continuar adelante con los programas
de trabajo y con los sistemas de trabajo establecidos por el
entonces Procurador Jorge Carpizo.
(Nota: Se omiten cuatro preguntas
y respuestas que no tienen que ver con Chiapas)
PREGUNTA.- En lo que usted pudo
captar en su visita al estado de Chiapas, ¿usted siente
que la situación ya está controlada y que no hay
riesgo de que se pudiera extender a otros estados de la República?
DIEGO VALADES- Lo que nos consta
a todos es la gran decisión del Presidente (Carlos) Salinas
y del Gobierno que él encabeza para garantizar la paz
en todo el país, para alcanzar en relación al problema
de Chiapas una solución adecuada a los intereses de la
comunidad chiapaneca y de la comunidad nacional.
PREGUNTA.- ¿No hay riesgo
de que haya nuevos enfrentamientos por el alargamiento de las
pláticas? La paciencia se agota, tiene sus límites.
DIEGO VALADES- No, no. El tiempo
que ha transcurrido no ha representado niveles adicionales de
tensión, sino al contrario niveles de distensión.
Lo que se ha producido paulatinamente es un mayor nivel de acercamiento,
que seguramente facilitará el orden de las pláticas
que se harán.
PREGUNTA.- Se acerca el periodo
de elecciones. ¿Esto no acelera, no es urgente que se
dé una solución al conflicto?
DIEGO VALADES- Es importante,
pero hay que darnos unos tiempos. El problema tiene sus propios
tiempos y se ha sabido manejar adecuadamente, con seguridad.
PREGUNTA.- Ha habido declaraciones
de que el conflicto en Chiapas puso en entredicho el sistema
político, económico y de justicia en México,
¿qué opina de eso?
DIEGO VALADES- A mí sólo
me corresponde, lo que usted plantea, hablar de la justicia.
PREGUNTA.- ¿Pero está
en entredicho o no?
DIEGO VALADES- No, no tengo
la convicción de que esté en entredicho el tema
de justicia en México. Si nosotros hacemos un recorrido
a lo largo de la vigencia de la Constitución de 1917,
encontraremos que ha venido siendo sucesivamente objeto de reformas,
de transformaciones importantes, que han permitido una mejor
administración y una mejor procuración de algo
que es claro y con cada día mayor acceso de los ciudadanos
a los órganos de justicia.
Uno de los mayores objetivos
que se puede tener en materia de justicia en cualquier sociedad
es garantizar el acceso a la justicia a todos los habitantes
de esa sociedad, y eso es lo que ha venido produciéndose
sucesivamente en los últimos años.
Tenemos que seguir avanzando
porque el conformismo es contrario a cualquier proyecto de desarrollo
y de progreso, pero eso no quiere decir que no se hayan alcanzado
hasta la fecha importantes metas, ni tampoco quiere decir que
no deban preocuparse en lo sucesivo otras metas también
importantes.
PREGUNTA.- Específicamente
para la población marginada, indígenas, campesinos,
sabemos que son los más alejados de la justicia y de los
beneficios de la justicia. No hay Ministerios Públicos,
son sometidos a tortura, son desplazados por intereses particulares,
inclusive religiosos.
DIEGO VALADES- Lo de la tortura
en muchos casos se exagera. La propia Comisión Nacional
de Derechos Humanos ha hecho públicas las cifras de las
quejas que recibió cuando se constituyó con motivo
de que había tortura, y las que recibe a la fecha y el
decrecimiento de esas cifras es significativo.
Esto se explica porque se ha
producido en el país, gracias a una política muy
clara del Presidente Salinas, lo que ya se puede considerar una
auténtica cultura de los Derechos Humanos, de la que forman
parte no solamente los órganos del estado y los organismos
no gubernamentales de derechos humanos, sino la sociedad en general
y particularmente los medios de comunicación.
De manera que ya hoy la cultura
de los derechos humanos puede considerarse una de las formas
de comportamiento de la sociedad y del entendimiento que los
individuos tenemos de nuestra vida en nuestra sociedad.
Por eso es cumplir, nada que
los hechos de tortura que se comentan con mucha frecuencia no
están acreditados para llegar a los hechos, por lo menos
no en la mayor parte de los hechos que se mencionan.
Por otra parte, en el caso de
las comunidades indígenas, recientemente el Presidente
Salinas, quien hace poco promovió e inició una
reforma al Artículo IV de la Constitución para
garantizar los Derechos de la Población Indígena
y como consecuencia de esas reforma, de esas reformas constitucionales,
se introdujeron disposiciones, tales como la Procuraduría
Agraria, y se ha reforzado la acción del Instituto Nacional
Indigenista y se ha constituido recientemente una comisión
nacional encabezada por Beatriz Paredes para el Desarrollo de
las Zonas Indígenas y la justicia en el ámbito
de las comunidades indígenas.
De tal manera de que es una
política muy clara del Gobierno Federal la de atender
con objetividad, con responsabilidad, con sentido social, las
demandas y las expectativas de las comunidades indígenas.
Procuraduría General
de la República
Boletín de Prensa
México D.F., a 14 de febrero de 1994 |