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PREGUNTA.- General Godínez,
ante todo debo agradecerle la oportunidad de que esté
yo aquí entrevistándolo.
GENERAL GODÍNEZ.- Para mí
es una gran suerte.
PREGUNTA.- Según usted,
general, ¿por qué los medios, sobre todo los extranjeros,
están dando esa imagen del Ejército Mexicano? Lo
que dicen de los bombardeos, de masacres, ¿a qué
se deberá?
GENERAL GODÍNEZ.- Realmente,
creo que se ha de deber a que quieren ocasionarle problemas a
México a nivel internacional, ya que México realmente
en este sexenio se abrió al mundo. De verdad, México
ha sido considerado de otra forma y esos medios tratan de demostrar
que México todavía tiene problemas graves, que
no estamos como se suponía que estuviéramos.
Siento que hay personas encargadas
de comentar esto para socavar los destinos del país, porque
lo que hizo el Ejército no es absolutamente nada de lo
que han dicho los periódicos.
Es incomprensible por qué
lo han dicho; es como para ir a esos lugares y preguntarles,
no a los transgresores, sino a los habitantes de las poblaciones,
para que ellos digan cuál ha sido realmente la actuación
de nosotros.
En un pueblo, por ejemplo, hay
15 mil habitantes; que le pregunten a los 15 mil cuál
ha sido la actuación del Ejército y no que le pregunten
a 10 detenidos cuál es la actuación del ejército.
Porque los detenidos siempre alegan haber sido maltratados.
PREGUNTA.- General Godínez,
¿en algún momento el Ejército Mexicano hizo
ostentación de fuerza para disuadir a los transgresores,
para intimidar a los "zapatistas"? (Para mí
entre comillas, porque yo respeto mucho a Emiliano Zapata; de
alguna manera me molesta que se autollamen zapatistas).
GENERAL GODÍNEZ.- Estoy de acuerdo,
por eso nosotros les llamamos transgresores de la ley. Bueno,
nosotros llevábamos una vida rutinaria con las tropas
acantonadas en todas las instalaciones militares.
Realmente a nosotros nos agredieron
en nuestras instalaciones: atacaron el campo militar de Rancho
Nuevo; lo que hicimos fue defendernos.
Posteriormente, cuando el gobernador
de Chiapas solicitó la intervención del Ejército,
en virtud de que las fuerzas de seguridad pública del
estado habían sido ya rebasadas, fue cuando entramos a
las ciudades tomadas, desalojando a quienes habían invadido
esos lugares, con el único propósito de recobrar
y resguardar la paz y seguridad de la población civil.
PREGUNTA.- ¿Pero nunca
hizo el Ejército ostentación de fuerza?
GENERAL GODÍNEZ.- Nunca hicimos
ostentación de fuerza. Luego se incorporaron a esas misiones
unidades de otras regiones del país, para poder tener
tropas en todos los lugares que habían sido invadidos
o tomados por estos transgresores.
PREGUNTA.- ¿No hubo refuerzos
previos, general?
GENERAL GODÍNEZ.- Absolutamente
no.
PREGUNTA.- ¿Usted preveía
esta situación? Alguien dijo por ahí que incluso
al personal militar no se le había dado permiso ni el
24 de diciembre ni para el 31; que estaba toda la gente en su
lugar porque había avisos de algún problema de
este tipo.
GENERAL GODÍNEZ.- Ese tipo de
problemas aquí en Chiapas, de que entra gente armada a
los poblados, son muy frecuentes; toma de palacios municipales;
gente armada que llega a hostigar a los pobladores por problemas
interiores, porque desgraciadamente los pueblos están
muy divididos; hay demasiadas organizaciones independientes que
agrupan campesinos y que no han llegado a unirse en una sola
agrupación fuerte; son demasiadas las agrupaciones que
existen aquí.
Eso por un lado; por otro lado,
también están divididos en los pueblos por la religión:
unos son protestantes, otros católicos tradicionales,
otros católicos modernos, etc. Siempre hay ese tipo de
problemas y siempre ha habido grupos que se han dedicado a hostilizar
pueblos: entran a robar, a asaltar a ganaderos principalmente,
a pequeños propietarios, a cometer invasiones.
Pero este problema de ahora,
nosotros lo supimos el día 30: que un grupo de personas
armadas y con uniforme (muchas veces hablaban de que soldados,
de que militares habíamos cometido cierto tipo de fechorías
en algún pueblo porque vieron uniformados), había
entrado; recibimos el reporte de San Miguel, un pueblo que está
a unos 20 o 30 kilómetros al este de Ocosingo: que habían
entrado gentes armadas, uniformadas, que habían ahí
secuestrado a algunas personas del pueblo, y que se habían
dedicado a robar y a decomisar vehículos.
Mandamos investigar, comprobamos
que realmente habían secuestrado tres vehículos
en ese lugar y que las personas que habían llegado ahí
a San Miguel hablaban de que iban a tomar Ocosingo y Altamirano
el día 31.
Incluso, ya había antecedentes.
Usted se acuerda hace tres meses cuando gente de la Organización
Campesina Emiliano Zapata (OCEZ) tomó el Palacio Municipal
de Ocosingo; los ganaderos, los habitantes de Ocosingo se unieron
y fueron ellos a expulsarlos del Palacio Municipal y lo recuperaron.
Yo había pensado que
era como una venganza de esas personas campesinas, que regresaban
otra vez a intimidar a Ocosingo por aquella vez que los expulsaron
los mismos habitantes de allí.
Pero tomamos previsiones. Era
una zona donde nosotros no teníamos tropas. Hablé
con el señor gobernador; el gobernador, desde el día
30, envió fuerzas de seguridad pública, envió
120 policías a Ocosingo y 100 a Altamirano; incluso los
fuimos a visitar para ver si ya estaban ahí.
Como a las dos y media de la
tarde, del 31, el general Menchaca y yo salimos a San Cristóbal
después de haber visto que ya la policía estuviera
resguardando el Palacio Municipal y las instalaciones vitales
de esas dos poblaciones.
Al llegar a Rancho Nuevo, el
cuartel de la 31 zona, como a las nueve y media o diez de la
noche, nos enteramos de que estaban entrando personas armadas
a Altamirano.
PREGUNTA.- ¿En esos momentos
se enteraron?
GENERAL GODÍNEZ.- En ese momento
nos enteramos. Altamirano era un lugar donde siempre se habían
reunido estas personas, no nos extrañó tanto como
cuando desde Ocosingo también, una hora más tarde,
nos avisaron que estaban entrando personas armadas y que estaban
tomando el Palacio Municipal de Ocosingo.
PREGUNTA.- ¿Entonces,
usted a qué hora con precisión se entera de estos
acontecimientos?
GENERAL GODÍNEZ.- A las nueve
y media de la noche más o menos.
PREGUNTA.- ¿Pasó
el Año Nuevo allá?
GENERAL GODÍNEZ.- El Año
Nuevo lo pasamos en Rancho Nuevo.
PREGUNTA.- ¿Usted, sus
oficiales, la tropa y todos los mandos?
GENERAL GODÍNEZ.- No estaban
incluso acuartelados; estaban francos, habían salido todas
las unidades de la región, estaban en sus casas para pasar
el Año Nuevo; sólo estaba la fuerza de reacción
que normalmente dejamos para resguardar las instalaciones en
esos días.
Entonces, como a las doce de
la noche, nos enteramos de que estaba entrando gente formada
y armada a San Cristóbal; hasta recibimos llamadas telefónicas
a Rancho Nuevo para preguntar si eran tropas nuestras.
Ahí empezó todo:
llegaron, tomaron el Palacio Municipal, tomaron la Policía,
los juzgados, la Policía Federal de Caminos, sus vehículos
y cerraron las entradas a San Cristóbal; no podía
entrar ni salir ya nadie.
PREGUNTA.- ¿Usted estaba
ahí?
GENERAL GODÍNEZ.- No, nosotros
estábamos en Rancho Nuevo, a 12 kilómetros de San
Cristóbal. Inicialmente, habíamos pensado que estas
personas iban a llegar a hacer una demostración de fuerza
y que se iban a retirar sin causar problemas.
Llegaron acompañados
de muchos indígenas, de muchos campesinos, para hacer
una demostración de que realmente era un número
considerable.
Sin embargo, había gente
que no iba armada, simplemente con un pañuelo en la cara
trataban de parecer que eran como los otros que sí iban
bien armados.
PREGUNTA.- Usted hacía
esta mañana una diferenciación entre insurgentes
y milicianos. ¿Por qué?
GENERAL GODÍNEZ.- Yo creo que
lo que llaman insurgentes son gentes preparadas, gentes que han
llegado posiblemente de fuera de México, que ya se han
quedado a vivir mucho tiempo, y que están acostumbrados
a la violencia, a instigar a la gente para cometer violencia,
y que también están bien armados y están
bien preparados.
Hay otro grupo que va a recibir
adiestramiento periódicamente a donde están estas
personas, los fines de semana, por temporadas de 5 a 15 días.
Y otro grupo es el de los simpatizantes,
que son los que les proporcionan alimentación, les proporcionan
seguridad, permiten que estén cerca de sus propiedades,
pero que no se incorporan exactamente a ese movimiento ni tienen
armas; tienen que comprar un arma y cartuchos para que los admitan
en ese lugar.
A esos simpatizantes son a los
que llevaron en gran cantidad y a los que les dieron rifles de
madera. Eso es lo que para mí es criminal: ir a enfrentar
al Ejército, aun a los policías simplemente, con
rifles de madera y llevarlos adelante para que vean que son muchos.
Les dijeron: "Cuando nos
vean que somos muchos van a salir corriendo los policías
y cuando nos vean que somos muchos no se nos va a enfrentar el
Ejército".
Pero ni un policía ni
un militar pueden distinguir a 200 o 100 metros que los están
atacando con un rifle de madera; se necesita tener vista de águila;
un rifle es un rifle, ¿no?.
Sólo que en San Cristóbal
se excedieron un poco las cosas con todos esos campesinos e indígenas
que llegaron, y ya los mandos de ellos, que son los profesionales,
no los pudieron controlar.
Y fue cuando empezaron los desastres
y los desmanes de meterse a robar las tiendas, de efectuar saqueos,
de efectuar robos a los comercios, de entrar al mercado a robarse
cosas; incluso en ese momento se les empezó a llamar para
que se reunieran.
Precisamente por eso, por falta
de previsión de esas personas, de los bien organizados,
no pudieron controlar a la masa.
Eso fue un desprestigio para
ellos, que estaban hablando de una causa por la que estaban luchando
y se dedican a cometer todo tipo de atropellos; eso, definitivamente,
no es una buena propaganda para ellos.
Creo yo que los rebasaron los
indígenas y campesinos; vieron la oportunidad y fueron
los que saquearon.
PREGUNTA.- ¿Cómo
los convencieron? Aunque no es difícil dadas las terribles
condiciones de injusticia, pobreza, explotación y cacicazgos
ancestrales, ¿verdad?
GENERAL GODÍNEZ.- Los convencieron
porque desde hace mucho tiempo hay gente en todos esos lugares
que se dedican a estar platicando con ellos, con los indios,
para orientarlos, para convencerlos de que las tierras son de
ellos, de que cuando llegaron aquí los terratenientes
se las quitaron, pero que realmente los propietarios de las tierras
son los indígenas, son los campesinos, que han hecho todo
lo posible porque se las devuelvan a través de todos estos
siglos y no se ha logrado.
Que las propiedades, que el
ganado, que los cultivos, son de ellos y que la única
manera de recuperarlos era por medio de una revolución.
Por eso los convencieron; les
dijeron: "Vente con nosotros y vamos a llegar hasta México,
vamos a botar el gobierno, te van a dar tus tierras, tus propiedades,
tu ganado, tu tractor, y vas a vivir como viven ellos, los ricos
y todas estas personas".
Y se los llevaron; mucha gente
de allá se fue, aunque definitivamente ya regresaron a
sus casas, ya ni quieren saber nada del asunto; no tienen armas,
no tienen nada de esas cosas.
Simplemente no los obedecieron,
seguramente comenzaron a cometer saqueos por su cuenta. Incluso
--que fue malo para ellos-- por el camino iban cargando un televisor,
un radio, muchas cosas rumbo a sus casas o las dejaban por ahí;
unos coches que se robaron... hay tres coches ahí en un
pueblo que se llama El Corralito, nadie se los llevó,
nada más se los robaron pero ahí siguen.
PREGUNTA.- Sí, ya los
vi. Tengo fotos de la escuela y las casitas intactas y una pequeña
iglesia. Fui también a Oxchuc, el primero día del
año, que salieron a la plaza a poner su mercado.
GENERAL GODÍNEZ.- Posteriormente,
el día 2 nos atacaron, llegaron a Rancho Nuevo, al campo
militar y por tres puntos nos lanzaron ataques; ataques con armas
y todo.
PREGUNTA.- ¿Con armas
buenas?
GENERAL GODÍNEZ.- Con armas
buenas, definitivamente. Si usted ve, ahí está
la muestra: las paredes; en el frente de las instalaciones, ahí
están los impactos, los vidrios rotos.
PREGUNTA.- ¿Cuánto
le cuestan esas armas a los transgresores?
GENERAL GODÍNEZ.- Esas armas
a los transgresores les cuestan entre 3, 4 o 5 millones de pesos
por arma. Un arma buena, un R-15 por ejemplo, un campesino nunca
la puede tener; lo más que puede tener es un rifle 22,
que le cuesta 300 o 500 mil pesos.
PREGUNTA.- Usted dijo algo muy
bonito esta mañana: que de alguna manera todos tenemos
la culpa de la situación de miseria a que se ha llegado,
pero que también el gobierno, dentro de sus posibilidades,
ha dado apoyo no sólo a Chiapas, porque no sólo
en Chiapas hay problema económico y de rezago; están
los tarahumaras, están los huicholes, están los
coras, los tepehuanes, los otomíes. ¿Por qué
todos tenemos la culpa, y cómo cada quién debe
hacer algo y poner su granito de arena para que esto se resuelva?
GENERAL GODÍNEZ.- Conforme han
pasado tantos años, los pobres indígenas sinceramente
siguen viviendo como hace 300 o 400 años. No sé;
la Iglesia, los sistemas educativos, todos han hecho algún
experimento, han hecho programas para sacarlos de esta marginación,
pero es que definitivamente están muy arraigados a sus
costumbres; los indígenas siguen viviendo de la leña,
del carbón, comiendo pozol, comiendo maíz, no hablan
español, siguen vistiéndose de la misma forma,
descalzos, sembrando con los métodos que usaban hace muchos
años.
Ha costado mucho trabajo; sin
embargo, yo pienso que los apoyos recibidos han sido siempre
en ayuda hacia ellos. Por lo que nos haya faltado, posiblemente
la culpa es de todos y ha sido que sentimos no discriminación
pero sí cierta cosa... no sentimos pasionalmente cómo
ayudarlos, con una verdadera emoción para realmente ayudarlos,
comprenderlos y entenderlos; creo que hay que empezar por eso.
No entendemos exactamente qué
es lo que quieren; cuando platica uno con ellos pues yo siento
que hasta en su mismo medio son felices como están.
El mundo progresa, se moderniza,
el mundo tiene otras alternativas y San Juan Chamula sigue siendo
igual, Oxchuc y mucha gente sobre todo de las comunidades más
pequeñas siguen iguales; van los señores en las
carreteras cargando su leña para guisar.
PREGUNTA.- General, ¿por
qué se juzga al Ejército como se le está
juzgando actualmente? ¿Falta proyección, falta
comunicación, falta conocimiento de lo que es el Ejército
Mexicano?
GENERAL GODÍNEZ.- Pues nosotros
creo que siempre hemos pensado que no necesitamos una promoción
especial para que se esté hablando bien del Ejército;
creemos que cumpliendo con nuestro deber ya estamos haciendo
que la gente quiera al Ejército.
Como le decía en la mañana,
nuestro trabajo, todas nuestras misiones son siempre para buscar
el aval del pueblo.
Cuando por las calles nos saludan,
nos ven bien y nos aplauden en los desfiles, sentimos que estamos
cumpliendo, sentimos que no necesitamos hacernos propagando nosotros
mismos de que estamos haciendo bien las cosas, de que estamos
ayudando a las personas.
Muchas veces hacemos cosas y
ni siquiera las publicamos ni decimos nada, no hacemos relaciones
públicas. Apagamos los incendios, combatimos la droga,
estamos haciendo carreteras, llevamos despensas.
Realmente no hacemos mucha propaganda
para que se nos valore ese trabajo que hacemos; como creemos
que es una cosa natural, que ya lo entiende nuestro pueblo.
Entonces, viene un caso como
éste, que desgraciadamente no es llevar una ayuda social,
sino al contrario, ir realmente a combatir a un grupo de agresores.
Ahora nos la cambiaron totalmente,
nos la voltearon totalmente, de agredidos, nos convirtieron ahora
en los malos del cuento, verdad, cuando realmente si de algo
se ha preocupado nuestro mando, es precisamente por el respeto
a los derechos humanos.
De eso ha dado muchas muestras
el señor secretario de la Defensa Nacional; ha dicho que
a ningún mexicano se le deben violar por ningún
motivo sus derechos humanos.
Al contrario, somos vigilantes
de que los derechos humanos no se alteren en ningún momento,
platicando con el personal, con los oficiales, con la tropa,
enseñándolos, convenciéndolos de que ya
esa época se acabó definitivamente dentro del país
y creo que estamos convencidos.
Desgraciadamente, se habla de
torturas y violaciones de derechos humanos; son los medios de
difusión, principalmente los extranjeros, o los detenidos,
pues le repito, no hay detenido que en el momento de presentarlo
con el juez diga: "No me hicieron nada".
Inmediatamente dicen: "Me
torturaron" e inmediatamente se los creen las organizaciones
de Derechos Humanos como si fuera la Biblia.
PREGUNTA.- ¿Usted cree
entonces que el ambiente hacia el Ejército es bueno, general?
GENERAL GODÍNEZ.- Yo le decía
precisamente en la mañana, a alguna persona, que yo lo
invitaba a que fuera a los pueblos que fueron invadidos por esos
transgresores, que platicara con las personas, con los habitantes,
con la gente bien, con la gente pobre, con la gente humilde de
los pueblos para que ellos digan cuál es la actuación
o cuál ha sido el comportamiento de nuestras fuerzas armadas
en ese lugar; y yo casi le aseguro que va a ser favorable a nosotros.
Pero de los Derechos Humanos
van y les preguntan a 10 transgresores detenidos; ellos les van
a decir que fueron golpeados. Y eso para nosotros no vale, y
además son 10 contra 15 mil gentes que están hablando
bien de uno.
PREGUNTA.- ¿Ha habido
marchas en apoyo para que permanezca el Ejército?
GENERAL GODÍNEZ.- Sí,
ha habido marchas de apoyo en Altamirano, en Ocosingo, en San
Cristóbal, solicitando que permanezcamos en esos lugares,
solicitándole al Presidente o al gobernador que no nos
retiremos, porque a raíz de que se dio la amnistía
se rumoraba que íbamos a salir de esas poblaciones.
A mucha gente no le gustó
que se retiraran las tropas de las ciudades y han enviado cartas
a la Defensa Nacional solicitando que permanezcamos en esos lugares
para que la gente pueda vivir tranquila.
Nos hemos retirado definitivamente
del centro de las ciudades, hemos entregado los palacios municipales
a las autoridades para que empiecen a hacer su vida normal, porque
luego piensan que no hay autoridades.
Y precisamente para obligar
a que el pueblo comience a desenvolverse en su vida y actividades
normales, decidimos salirnos de los pueblos, estamos en la periferia
nada más.
PREGUNTA.- General Godínez,
¿y el narcotráfico de alguna manera tendrá
que ver con esto?
GENERAL GODÍNEZ.- Definitivamente.
Esto debe ser manejado no solamente por un grupo, sino por varios
grupos que tratan de desprestigiar al país, que tratan
de causarle problemas a nuestro gobierno, aprovechándose
de la bandera de los indígenas.
Este levantamiento de los transgresores
se da precisamente en las zonas donde mayor número de
lanzamientos de cocaína hemos tenido aquí en el
estado de Chiapas durante el año de 1993: en los poblados
de la laguna Baquelte, municipio de Ocosingo, y hacia el norte
de Palenque, del río Chancala, se aseguraron las siguientes
cantidades de enervantes: 1,174,394 kilogramos de cocaína.
Asimismo, se destruyeron 229
plantíos de mariguana, con una superficie de 178,364.80
metros cuadrados en esa región.
PREGUNTA.- ¿Qué
vamos a hacer con los rumores?
GENERAL GODÍNEZ.- Es un medio
de actuación normal dentro de su trabajo de guerra de
guerrillas: "que son muchos, que van venciendo, que se llevaron
180 ametralladoras, etc., etc.".
PREGUNTA.- General, ¿cómo
se siente con lo expresado por el señor Presidente la
semana pasada sobre la labor del Ejército?
GENERAL GODÍNEZ.- Realmente
son estímulos que nos hacen sentir llenos de orgullo.
Lo reitero: nos hace seguir cumpliendo con nuestro deber con
mayor emoción, pasión y anteponiendo a cualquier
interés el cumplimiento del deber. Sin modestia alguna
nos sentimos orgullosos.
PREGUNTA.- Por favor dígame,
¿en qué casos o si es excepción, interviene
la Procuraduría General de Justicia Militar?
GENERAL GODÍNEZ.- Se ha hecho
en todos los casos que hay reportes o quejas de que algún
militar se haya excedido en sus funciones; se lleva a cabo una
investigación y si procede se le hace un juicio cuando
no ha cumplido con sus obligaciones y lo que nuestras leyes dictan.
Estamos listos solamente para
repeler alguna agresión, pero no se ha llevado a cabo
ninguna agresión de tipo ofensivo. Estamos esperando con
los mejores sentimientos y deseos que esto se arregle por la
vía del diálogo, se lo repito Beatriz. Y que las
comisiones que ha creado el señor Presidente y que el
licenciado Camacho logren resultados buenos para la pacificación.
Ni los más radicales
ni los extremos ideológicos pueden desear la violencia.
Todos los sectores de la población, de todos los niveles,
incluyendo al propio Ejército, no desean más que
la paz y la tranquilidad para el país. Seguir alcanzando
metas superiores a las que todos tenemos derecho. Desempeñar
nuestro trabajo con paz, tranquilidad y orden jurídico.
Las peticiones han sido una
demostración ante todos los mexicanos de que hay mucha
gente que sí necesita ayuda. Todos, si usted lo piensa
bien, la sociedad entera debe tomar conciencia. Qué bueno
que todos tengamos conciencia de la necesidad que tenemos de
ayudar a los más pobres y más rezagados que son
los indígenas.
Las oficinas de quejas muestran
la gran preocupación del señor secretario de la
Defensa Nacional para que la imagen del Ejército quede
limpia, y de coadyuvar para que la Comisión de Derechos
Humanos tenga muy clara cuál fue la actuación del
Ejército Mexicano en Chiapas.
Revista SIEMPRE
16 de Febrero de 1994
Entrevista al General Miguel Angel Godínez
Por Beatriz Reyes Nevares
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