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GRAL. ARTURO CARDONA
MARINO:
Soldados mexicanos:
En nuestra historia patria,
los mexicanos hemos aprendido el valor y la dedicación
de nuestro Ejército Nacional. Hemos reconocido las grandes
gestas heroicas que ha realizado el Ejército en el pasado
y, también, las acciones a favor del país y de
la paz que están llevando a cabo ahora mismo.
Comprobamos a diario su formación
profesional, extraída de las raíces mismas del
pueblo, y su vocación nacionalista. El Ejército
Mexicano, por el honor de México, ha sabido también
avanzar y superarse para ser lo que la Patria necesita y espera
de ustedes: guardianes de su seguridad, de su integridad territorial,
de la tranquilidad de 85 millones de mexicanos.
Ustedes, tropa y mandos del
Ejército Mexicano, le han cumplido a la Patria sin reservas.
En los últimos años,
México ha vivido tiempos de cambio y también de
retos que hemos enfrentado con unidad, con solidaridad, y siempre
con dedicación. Lo más importante es que lo hemos
hecho ratificando, en todo momento, nuestros principios fundamentales;
aquellos que nunca, y bajo ninguna circunstancia, habrá
de desaparecer.
La Patria es una. La Patria
trabaja para asegurar libertades, justicia, democracia y sobre
todo, para defender su soberanía.
Estos principios son, para los
mexicanos, normas supremas de unidad y convivencia, y son, también,
razón de la fortaleza nacional.
Por eso, el Ejército
Mexicano, comprometido con los principios de la Nación,
está siempre con México, con su transformación
política, con los cambios que significan progreso y oportunidades
para los mexicanos todos.
Los soldados mexicanos tienen
el deber y la gran responsabilidad de defender la integridad
territorial y la soberanía de la Nación, de garantizar
la seguridad interna, y de proteger a la población civil.
Lo hacen con apego estricto
a nuestra Constitución y también con orgullo, sabiendo
que cuentan con el apoyo de su pueblo y con el respaldo decidido
y el aprecio permanente del Presidente de la República.
Nuestro Ejército está
formado por soldados provenientes del pueblo, de todos los rincones
del país, de las ciudades y del campo, y por eso tienen
origen y razón popular. A todos los une el interés
superior de servir a México y el sentido de lealtad, la
responsabilidad social hacia sus compatriotas.
Es por ello que reconocemos
que cada soldado mexicano entrega su mejor esfuerzo en salvaguardar
la vida y seguridad de las comunidades, y, también, contribuye
a la salud y en la emergencia provocada por la naturaleza, enfrenta
las necesidades de la población.
Es por ello, por México,
que cada soldado arriesga su vida combatiendo el narcotráfico
y las amenazas en contra del orden público.
Los delicados acontecimientos
que han tenido lugar en Chiapas han representado una prueba para
los mexicanos. Desde un principio, el gobierno de la República
buscó terminar con los enfrentamientos y privilegiar la
solución política.
Esta voluntad de paz ha sido
posible porque el Ejército Mexicano cumplió, y
cumplió bien, en la etapa de contención del conflicto
y protección a las poblaciones.
El Ejército, con su trabajo
profesional, con sus vidas mismas, nos permite ahora avanzar
en lo que es un anhelo de toda la población: alto definitivo
a la violencia; paz y tranquilidad para esa región de
Chiapas.
El sentir nacional es de rechazo
a la violencia y a favor de más justicia, por la concordia
y con la ley. Con la violencia, ni libertades, ni justicia, ni
democracia avanzan, sino decaen.
Pondremos todo de nuestra parte,
como ya lo hemos demostrado, para que sea el diálogo el
que conduzca a resolver los problemas y construir nuevas oportunidades.
El Ejército y la Fuerza
Aérea Mexicanos han cumplido con su responsabilidad constitucional
al ofrecer protección a la población civil del
estado de Chiapas.
Han demostrado, a lo largo del
conflicto, su disciplina, su compromiso inalterable con el Estado
de Derecho, su vocación para la paz y su lealtad a México.
Reconocen la importancia del
diálogo y la negociación porque todos los mexicanos
sabemos que permitirán la reconciliación y el avance
social de México. Bien se ha dicho que es un Ejército
para la paz y para que haya paz.
Reitero: el Ejército
ha cumplido y ha cumplido bien, y seguirá cumpliendo con
su responsabilidad de velar por la seguridad de nuestros compatriotas,
siempre en el marco de la ley. Merece por ello el reconocimiento
y el respeto de los mexicanos.
Soldados de México:
A lo largo de estos años
hemos elevado la capacidad del Ejército Mexicano en el
servicio de la Patria. Lo hemos hecho al fortalecer su preparación,
su capacidad de respuesta y colocarla a la altura de los mejores
Ejércitos del mundo.
En estos años hemos promovido
más oportunidades y mejores condiciones de vida, más
viviendas y mejores servicios para sus miembros.
Las Fuerzas Armadas de México
son hoy poderosas en su disciplina, entrenamiento, voluntad y
dedicación, reafirmando siempre sus principios de lealtad
y orgullo con la Nación y con las instituciones de la
República.
El Ejército se identifica
con las causas, las aspiraciones y las preocupaciones del pueblo
de México. Por ello, nuestro Ejército, un ejército
del pueblo y para el pueblo, ha defendido, como es su deber,
a la Patria, a la sociedad y a las instituciones, siempre con
apego a la Constitución.
Es a partir de estas convicciones,
y de estas acciones, que el Ejército Mexicano cumple su
parte en las tareas de la Nación. Y es, a partir de ellas,
que se ha trazado la línea de conducta de cada soldado
mexicano: honorable, leal, responsable y digna.
Por todo ello, nos sentimos
orgullosos del Ejército Mexicano; un Ejército que
contribuye todos los días al esfuerzo de todos los mexicanos
por construir la grandeza de la Nación.
En este Día del Ejército,
reciban del Presidente de la República, su Comandante
Supremo, la felicitación más amplia y, con ello,
el reconocimiento, el respeto y el afecto del pueblo de México.
Día del Ejército
Mexicano
Discurso del Gral. Arturo Cardona Marino
Jefe del Estado Mayor Presidencial
19 de febrero de 1994
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