Diciembre 94 Noviembre 94 Octubre 94 Septiembre 94 Agosto 94 Julio 94 Junio 94 Mayo 94 Abril 94 Marzo 94 Febrero 94 Enero 94

 

DISCURSO DEL SECRETARIO
DE LA DEFENSA NACIONAL
Febrero 19, 1994


GRAL. ANTONIO RIVIELLO BAZÁN:

Ciudadano licenciado Carlos Salinas de Gortari,
Presidente de la República y Comandante
Supremo de las Fuerzas Armadas de México:

Ciudadanos representantes de los poderes
Legislativo y Judicial:

Ciudadanos Secretarios de Estado:

Compañeros de armas:

Señoras y señores:

Evocamos hoy el 19 de febrero de 1913, fecha en que don Venustiano Carranza expide en Coahuila el decreto que señala el surgimiento del actual Ejército Mexicano como soporte constitucional de la República.

Estamos orgullosos de tan alta misión y conscientes también de la responsabilidad que confrontamos, como institución armada de la República.

Esta responsabilidad se traduce en una mística de servicio y constituye la parte fundamental de nuestra formación profesional, ética y cívica, que nos impulsa para evolucionar al ritmo que lo hace la nación.

México está hecho de pueblos y de ideales; fue forjado con la lucha y el sacrificio de muchos. Tiene hoy territorio, organización y gobierno.

El esfuerzo diario es su común denominador. En cada hogar, en cada centro de trabajo y estudio, la Patria nace, se proyecta y existe. México es una realidad de grandeza, esperanza y desafío constructivo.

Un 19 de febrero, nació del México de ayer el Ejército Mexicano, como Fuerza Armada y como legado de lealtad y disciplina para el México de siempre.

No recordamos hoy nuestras acciones, sino el espíritu y la misión para la que fuimos creados. Servimos, para que la nación viva en paz. La paz sirve para que la nación exista.

Somos una pequeña parte del pueblo que custodia con las armas pretérito, presente y porvenir.

Un Ejército sin pueblo sería una aberración. Un pueblo sin Ejército sería efímero. Un pueblo sin Ejército y leyes, sería anárquico y despótico. No es ese el ideal de México, ni de los pueblos libres.

Somos, todos, siervos de la ley y la Nación. No lo olvidamos. Es el país el que determina las leyes y nuestras misiones.

Estamos ciertos de que el pensamiento presidencial es congruente con los nuevos tiempos y los desafíos contemporáneos.

Nos hemos esforzado por interpretar creativamente sus directivas como postulado para reafirmar los principios, convicciones y nuestras actividades militares.

Hemos abordado decididamente el desempeño de un mayor profesionalismo; se han desechado hábitos y costumbres obsoletos. Se ha fortalecido la moral y el equipamiento integral.

En el Ejército Mexicano --pueblo con armas y uniforme-- hay sentido de Patria, de honor y de lealtad. Existe espíritu de cuerpo y una razonada disciplina, dura y estricta.

Se le prepara para servir al México de todos los días. Lo dijimos ayer y lo podremos decir mañana. No somos ni más, ni menos, que el resto de la Patria.

Compartimos lo mismo que a los demás duele y enorgullece. Pero la ley y la opinión son doblemente estrictas con nosotros. No nos arredra ni disminuye esto. Escogimos esta profesión con libertad.

La República sabe bien que, dentro de cada uniforme verde olivo, existe un mexicano con sentimientos y valores nacionales.

Un ser humano que forma parte íntegra y palpitante de su estructura, con el orgullo y pasión de servir a su país y que en ese propósito empeña su energía, su prestigio y no pocas veces derrama su sangre con la certeza del deber cumplido. Esa es su recompensa y esa es su gloria.

Señor Presidente:

Este es el Ejército de la Nación Mexicana, orgulloso de su origen popular y que se define como un Ejército de hombres leales, con capacidad, honradez y convicción en los postulados que sustenta la Constitución.

Nos esforzamos con nuestra organización, con nuestra conducta, disciplina y seriedad por una misma causa: México.

México comprende a su Ejército. Nosotros los soldados de la República comprendemos la gestación de este capítulo que impulsa con lealtad nuestro Comandante Supremo, el Presidente Carlos Salinas de Gortari.

La unidad nacional en torno al Gobierno de la República seguirá manifestándose como una premisa de la fortaleza de México como Nación y como Estado.

El pueblo y Gobierno de México tienen en ese supremo propósito el esfuerzo y la entrega de sus soldados.

Muchas gracias.

 

 

Día del Ejército Mexicano
Gral. Antonio Riviello Bazán,
Secretario de la Defensa Nacional
19 de febrero de 1994. 

 


Diciembre 94 Noviembre 94 Octubre 94 Septiembre 94 Agosto 94 Julio 94 Junio 94 Mayo 94 Abril 94 Marzo 94 Febrero 94 Enero 94