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SUBCOMANDANTE MARCOS: Para servirles,
señores, señoritas.
PREGUNTA: Este movimiento que
ustedes encabezan ha tenido un apoyo de la sociedad civil de
todo el país; por lo mismo hay una inquietud en el resto
de los estados de saber si los acuerdos que ustedes van a tener,
¿van a incluir a los otros estados, en específico
a las etnias de otros estados?
Quisiera saber, en especial
para el pueblo Tarahumara, ¿qué es lo que ustedes
tienen pensado? Y un mensaje que tú tuvieras para los
indígenas tarahumaras.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Precisamente
el 50 por ciento del pliego petitorio que ya salió, es
el local. La otra mitad es la que está tardando, es la
nacional. Los compañeros han sido muy claros en que las
demandas que tienen para los indígenas, tienen que ser
nacionales, la resolución tiene que ser nacional.
Ellos están diciendo
que esta demanda del autogobierno, el respeto a las tradiciones
y formas de gobierno de los indígenas tiene que beneficiar
a todos los grupos indígenas del país, no puede
quedarse nada más en el sureste.
Lo de la tierra, lo de la justicia
también, o sea la parte que está faltando es la
parte más pesada, más difícil del pliego
de demandas. Lo que ocurre es que hemos querido empezar por lo
que aparentemente puede ser más fácil de resolver,
con el fin de avanzar, y los puntos más difíciles
o más conflictivos son los que siguen ahora, es cuando
más difícil se va a poner el diálogo porque
ya son demandas que los compañeros piden no para ellos,
sino para el país.
En concreto, respecto a los
indígenas, todo el proyecto de autogobierno está
pidiendo que se reforme el artículo 4o. constitucional,
garantizando primero el autogobierno y otra serie de medidas
para los indígenas.
PREGUNTA: Lo del mensaje al
pueblo indígena de los tarahumaras.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
queremos mandar a todos un mensaje. Voy a hacerlo al final.
PREGUNTA: En la frontera de
Tijuana se da el problema muy fuerte de emigración de
mixtecos y otros compatriotas. ¿cuál es la opinión
que tiene el EZLN sobre el problema de migración de los
campesinos de México?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es el
problema del país. Mientras el país no pueda resolver
las cuestiones de justicia, de democracia, de libertad, de pobreza,
tendrá que seguir aumentando el flujo migratorio a los
Estados Unidos.
Yo ayer hablaba con las radiodifusoras
internacionales y algunas nacionales, y les decía a las
de Estados Unidos que la mejor garantía que iban a tener
de que aumentara el flujo migratorio, era que siguiera el actual
régimen y la actual política económica;
que más que un muro en la frontera, lo que se necesitaba
era un país libre, democrático y justo de este
lado para detener el flujo migratorio.
Si no hay cambios profundos,
muy profundos o rectificaciones radicales en el rumbo económico
de este país, ese flujo migratorio va a aumentar y no
sólo de indígenas. Y en el caso de los indígenas
del sureste ni siquiera podrían ingresar en ese flujo
que te digo (porque no hablan) el español. Entonces ni
siquiera para poder entenderse con un "coyote" para
que los pase al otro lado de la frontera.
Pero no sólo indígenas,
sino campesinos, incluso clase media, obreras, tendrán
que emigrar buscando la solución de los problemas más
elementales o terminarán, tarde o temprano, alzándose
en contra del gobierno y de su proyecto económico.
Chiapas es una advertencia,
no nuestra, no es que estemos amenazando, es el mismo país
que dice que tiene que haber un cambio o se va a multiplicar
esto; muchos primeros de eneros, muchos 94's, muchos surestes,
pero ahora en todas partes del país.
PREGUNTA: Subcomandante, ¿qué
similitud hay entre la tragedia de los mayas actuales y sus antecesores?
Por otra parte, Yucatán ha vivido varias experiencias
antidemocráticas, ¿cómo puede influir su
movimiento para lograr una auténtica democracia?.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
voy a contestar la segunda parte, y que uno de los compañeros
que directamente conteste cómo está la explotación
ahora y cómo estaba antes. Mira, el movimiento democrático
nacional y estatal tiene que partir de muchas fuentes, no nada
más del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional.
Nosotros estamos dejando claro,
cuando hablamos con el Comisionado, que todas las respuestas
que estamos recibiendo o que podamos recibir al pliego de demandas
se va a quedar en un montón de papeles, dicen los compañeros.
Y no se van a resolver los problemas
otra vez, y va a seguir el conflicto. Si no hay un cambio radical
de base, de raíz que sustente esa relación, nosotros
decimos que es la democracia y la libertad, los acuerdos de San
Cristóbal van a ser vacíos y finalmente la paz
no va a ser mas que una declaración y va a seguir latiendo
y va a volver a reventar no sólo aquí, en este
estado, sino en todo el sureste, que a nuestra manera de ver
es el más explotado como región del país:
Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Yucatán;
al que se le extrae más y el que menos beneficio recibe
de la Federación.
En ese sentido, el sureste paga
rigurosamente su cuota a la Federación, sobrada a nuestra
manera de ver y no es retribuido en la misma proporción.
Esto se va a ir agravando, y agravando, y agravando, y el Tratado
de Libre Comercio lo va a aumentar.
El Tratado de Libre Comercio
va a definir al sureste del país como una República
bananera, nada más que en lugar de plátanos es
petróleo y electricidad y se va a dividir el país,
en términos económicos; el sureste se va a empobrecer
aún más todavía hasta los niveles más
crueles que puedan imaginar, peor que Somalia.
Mientras que el centro y el
norte son los que sí entrarían a ese primer mundo,
en términos geográficos, que ofrece el Tratado
de Libre Comercio. Pero a costa de sus hermanos del sureste.
No estoy hablando sólo de los indígenas ni sólo
de los campesinos ni sólo de Chiapas, estoy hablando del
sureste. Si no hay una solución en este sentido, el sureste
va a arder, definitivamente. Ahora quisiera que hablara el compañero.
DELEGADO DAVID, DEL EZLN: En
cuanto a la situación de los indígenas, desde antes
del 31 de diciembre del '93, desde mucho antes, la situación
de los pueblos indígenas realmente para nosotros es totalmente
inhumana, porque desde hace siglos, hasta la fecha, hemos vivido
en la completa marginación, en la total explotación,
en la humillación, además de la discriminación
que recibimos en todos lados.
Como consecuencia de todo eso,
muchos pueblos indígenas de Chiapas, de otros estados
del país le han costado tantos muertos. Cada año
se puede sumar una gran cantidad de muertos por la desnutrición,
por enfermedades curables, pero para nosotros es inevitable porque
no tenemos ni siquiera la mínima posibilidad de salvar
a nuestros muertos.
Por esas razones, creemos, aseguramos
que este pequeño movimiento que ha iniciado el 31 de diciembre
y primero de enero de este año, se va a extender. Otros
pueblos indígenas que también conscientes de su
realidad, también tienen esa posibilidad, también
tienen esa necesidad de buscar una salida.
Como ya se ha dicho varias veces,
si el Gobierno, si todos los mexicanos que estamos en este país
no buscamos una salida urgente, justa, democrática --como
ya lo dijo el Subcomandante Marcos-- va a arder, quizá
todo el país. Conocemos y entendemos que las inconformidades
cada vez son más grandes; la desconfianza con el gobierno
también es cada vez más grande.
Pero sobre todo, nosotros los
indígenas vemos claramente que tal vez no ha pensado o
no está tratando de buscar cómo los pueblos indígenas
algún día salgan de esta situación que decimos
nosotros es inhumana, porque así lo sentimos, así
lo vemos y así nos han tratado.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Voy a
poner un ejemplo que hay aquí, hay un periódico
que fue el primero que dio la noticia de lo que pasaba el primero
de enero y al que "Eco" le arrebató ese derecho,
porque ahora "Eco" dice que ellos fueron los que dieron
a conocer, que es "El Tiempo".
En San Cristóbal de las
Casas todavía hace algunos años los indígenas
no podían andar por la banqueta o la acera, no sé
como le digan ustedes, tenían que andar enmedio de la
calle.
Pero en términos de derechos
políticos, de democracia, los indígenas siguen
--y muchos otros mexicanos-- sin poder subirse a la acera; tienen
que andar por media calle y ser atropellados por partidos políticos,
por fraudes electorales, por toda esa alquimia que se ha computarizado
ya en el sistema político mexicano.
Hay una parte de nuestro movimiento
que es indígena, tal vez es la que llama más la
atención. Pero lo que dicen los compañeros cuando
se refieren a los mestizos, a los ladinos, es que en muchas cosas
están igual que nosotros, igual que nosotros no pueden
subir a la acera y tienen que caminar enmedio de los charcos
y del lodo.
Pero no se dan cuenta, me dicen,
háblales, escríbeles, diles que no somos los únicos
que estamos fuera del proyecto nacional, que hay muchas otras
cosas. Este es el ejemplo que les pongo porque los coletos lo
deben entender bien eso de la banqueta y eso. Pero hay muchos
que no pueden subir la banqueta del país, para transitar
a la democracia.
PREGUNTA: Señor, aparte
de la modificación al artículo 4o., al artículo
27, ¿qué otros temas se contemplan dentro del pliego
petitorio a nivel nacional, específicamente si pudiera
tratarlo?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
en concreto el más fuerte es el de democracia. Nosotros
decimos que debe renunciar el Gobierno federal, el Ejecutivo
federal y su gabinete porque si no cómo va a garantizar
ese gobierno que va a haber un respeto a la elección popular,
si es que ya se definió desde un principio de este año,
casi paralelamente a la guerra, a favor de uno de los candidatos.
No se puede ser juez y parte,
decimos nosotros. Entonces se tiene que hacer un gobierno de
transición que no pertenezca a ningún partido político
o nazca de un acuerdo entre ellos y ese sí sea el que
organice las elecciones.
Y la otra posibilidad que hay
para garantizar este tránsito a la democracia, es que
haya una reforma electoral muy profunda que le entregue a la
sociedad civil el poder de calificar, el poder legal, no moral,
aparte que ya tiene el moral, de calificar las elecciones, de
decir si son legítimas o no y quién ganó
y quién perdió.
La sociedad civil, o sea, gente
que no pertenezca a partidos políticos ni a las fuerzas
del gobierno; personas normales que son racionales, que son honestas,
que son verdaderas y hacen un grupo, dentro de la Ley Electoral,
y dicen: nosotros vamos a revisar el proceso electoral y vamos
a decir si estuvo bien o estuvo mal pero constitucionalmente
vale. Vale nuestra decisión, no es nada más un
peso moral.
Nosotros decimos: si la sociedad
civil tiene la madurez de obligarnos al Gobierno federal y al
Ejército Zapatista de obligarnos a sentarnos a discutir
la paz, a nuestra manera de ver, la sociedad civil tiene la capacidad
para garantizar, y sólo ella, ni siquiera nosotros, sólo
ella tiene la capacidad de garantizar que haya una democracia
verdadera, libre, que es la que estamos pidiendo nosotros.
Lo que ha dicho el Comisionado
es que aquí no le podemos decir al país "se
acuerda en San Cristóbal que el país se democratice",
pero algo tiene que salir; tiene que salir un pronunciamiento
o algo, no puede ser que la mesa de San Cristóbal repita
el error de decir que el sureste no es México, que es
Centroamérica, que es lo que se dice a cada rato; que
México acaba en el Istmo de Tehuantepec y las "repúblicas
bananeras" empiezan ahí, desde la Ventosa hasta Panamá.
PREGUNTA: Señor, ¿qué
ha habido atrás de la negociación? Hemos estado
recibiendo sólo los comunicados, pero atrás, ¿qué
ha habido? No sé si el Comisionado ha respondido en un
cien por ciento sus demandas o ha intentado disminuirlas.
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, hasta
te digo que fuimos por las partes menos conflictivas. Es lógico
que si tú pides un hospital, el gobierno te diga: "Sí,
te voy a dar un hospital"; escuelas, te voy a dar escuelas;
maestros, te voy a dar maestros. Pero sigue siendo un "bonche"
de papel, falta que se cumpla.
Pero hay otras cosas y es a
donde ya más viene el roce, donde ni siquiera te dice
sí te voy a dar. Es la parte que sigue, el otro 50 por
ciento. Pero como es importante no detener esta mesa desde el
principio, sino que sí obtenga avances y se vea que sí
hay un camino, mandar señales al país, de que es
posible tal vez la paz, entonces por eso hemos ido en ese sentido
primero.
Pero de ahí a que hayamos
recibido de ellos directamente presiones, no. De otros lados
sí. Está claro que el problema de Altamirano es
una sombra sobre la mesa de San Cristóbal, las amenazas
y las bravuconadas de los ganaderos en contra del hospital de
San Carlos; algunas declaraciones de jefes militares; declaraciones
de periódicos.
La amenaza de los periodistas
es: "Apúrense porque ya me estoy aburriendo. Entonces
ya me voy. Si yo me voy, el Ejército Zapatista desaparece",
porque el Ejército Zapatista existe en tanto que la prensa
lo nombró hasta este grado: "Si no me das una entrevista,
me voy, y a mí me leen tantos, me ven tantos, me escuchan
tantos".
Como que me dicen a mí,
porque me escriben a mí, "vas a perder más
si no hablas conmigo, que si no hablas con el Gobierno federal".
Los compañeros lo dicen
claro: nosotros no podemos ser tan irresponsables de precipitar
una negociación por atender la demanda de un periodista,
por muy leído que sea, por muy visto que sea o por muy
escuchado que sea.
Esa es la presión más
grande que nos han querido dar. Nos dicen "ya nos vamos,
ya nos vamos". Dice el periódico: "Y ahora ya
se fueron tantos y ahora ya quedan menos". A nosotros no
nos preocupa porque el primero de enero nadie creía en
nosotros y si el primero de marzo nadie cree en nosotros, va
a seguir la guerra, eso ni lo duden.
Si la voz no se escucha y no
hay soluciones reales, lo diga o no lo diga el periódico,
van a seguir los combates, van a seguir las muertes y va a seguir
la sangre, aunque no esté el periódico, aunque
no esté la televisión, aunque no esté la
radio.
Esa es la más insistente
presión. Parece en cierto momento que algunos medios de
prensa se desencantan de que haya avance, como que la paz no
es negocio periodístico.
¡Ah!, ya lograron la cuarta
parte, ahora ya lograron la mitad, pero no hay nada con qué
cabecear las ocho columnas o con qué meter un spot radial
de urgencia o con qué cortar las transmisiones de las
telenovelas. Algo fuerte, que se rompan las pláticas,
que haya un atentado. Eso parece desilusionarlos grandemente.
Cuando nuestros compañeros
hablaban ayer de que nuestros muertos y nuestra sangre no son
mercancía, no se referían nada más a las
camisetas o a los monitos, que finalmente qué tiene de
malo que un indígena pobre pueda ganar un poco de dinero
vendiendo un encendedor o algo que diga EZLN, sino que nos referimos
a los grandes negocios.
No al que vende un encendedor,
un lapicero o un muñequito; los grandes negocios que significan
la foto de un muerto que se vende junto con su sangre. Y entiendan
que para los compañeros, para los indígenas, eso
es una falta de respeto muy grande, muy grave.
Parece no de toda la prensa,
eso sí tengo que dejarlo claro, parecen muy ofendidos
que le demos entrada primero a los pequeños, a los periódicos
de provincia, a los periódicos regionales. ¿Por
qué, si yo soy un periódico nacional, por qué
no me pasan? ¿Por qué a las radios locales? ¿Por
qué hasta el último los radios internacionales?,
que te dicen: "A mí me escuchan 40 millones".
¿Por qué pasamos a una estación de radio
a la que escuchan 15 mil gentes?
No entienden nuestra lógica,
la lógica de los compañeros no la entienden algunos
medios. Esa es más bien la presión que ha habido:
apúrense o hagan algo espectacular, si no quieren perder
el cuarto poder. ¿Todavía se llama así la
prensa o ya no? Ojalá y que ya no. Pero esa es una presión
que por supuesto no aparece en la prensa, porque en ella misma
participa la prensa, por eso no va a autodenunciarse.
Yo insisto: son algunos, no
todos. Por eso cuando hablaba yo con los compañeros, dije,
bueno vamos a hablar primero con el radio, porque ese no toma
fotos y entonces no está insistiendo "quítate
el pasamontañas" y todo eso con que están
jodiendo los fotógrafos y los semanarios, porque esos,
como tardan en salir, no pelean una exclusiva, quieren declaraciones
más de fondo; los periodistas nacionales quieren algo
así que llene las ocho columnas.
Bueno, ya pasamos eso, vamos
a hablar con la provincia. Aparte de muchas cartas de periodistas
que quieren hablar con nosotros, muchas cartas de gente de provincia;
hay mucha gente de provincia en las ONG's que están garantizando
la seguridad nuestra y dijimos, hay que hablar primero con ellas.
No podemos jugar la guerra a
la cabeza de ocho columnas nacionales. No podemos ser tan irresponsables;
queremos mandar un mensaje y queremos que se entienda la lucha
y no entregar nuestra sangre para ser noticia nada más.
No queremos hacerlo.
PREGUNTA: Marcos, hablan de
que siguen los temas nacionales. Habían dicho que la mesa
de San Cristóbal iba a quedar chica para estos temas,
¿qué es lo que van a demandar en estos puntos,
en este 50 por ciento que falta? ¿Y qué es lo que
van a exigir, en un momento dado, en estos puntos?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
algunas cuestiones sí van a tener respuesta, según
alcanzamos a ver. O sea, que no estamos dispuestos a ceder una
resolución al problema indígena local. Sería
un engaño finalmente. Si no hay una modificación
del trato de la Federación y de su relación con
los indígenas a nivel nacional, no va a ocurrir nada,
ese va a ser un parche finalmente que va a acabar por caerse
y el conflicto va a seguir.
Nosotros decimos: si vamos a
llegar a la paz, tenemos que llegar a resolver las causas fundamentales;
no a hacer un parche para que el proceso electoral salga adelante,
o sea, para fingir la paz.
Nosotros decimos no. Si vamos
a lograr la paz, vamos a parchar deveras, vamos a curar deveras;
no nada más a tranquilizar para que vuelva el flujo de
inversiones extranjeras al país o se aparente que sí
hay democracia, que sí hay libertad y se puede hablar
con todos. Si como quiera sigue abajo podrido todo, va a volver
a reventar, entonces no tiene caso.
Resolvamos la parte fundamental
y entonces sí. Pero hay otros que no habrá una
respuesta, pero tiene que haber un pronunciamiento de la mesa.
Por ejemplo, el caso de la democracia, no vamos a resolver aquí
la renuncia del gabinete o no vamos a resolver aquí la
reforma electoral, pero sí tenemos que pronunciarnos a
nivel nacional, sea en forma separada o sea como mesa, y pronunciarnos
a nivel nacional sobre ese problema.
Entonces son los dos tipos de
solución o de caminos que van a seguir esas cuestiones
nacionales en la mesa de San Cristóbal. Pero lo que quiero
que entiendan es que no renunciamos a plantearlas, sino avanzar
lo que sí se puede, pero si no se puede va a seguir este
camino que les explico.
PREGUNTA: Creo que el problema
más grave, yo lo veo así, de la negociación,
es la renuncia del Ejecutivo federal y el gobierno de transición.
¿El no cumplimiento de esa demanda, de alguna manera supondría
no la toma de las armas nuevamente, sino la posibilidad de una
guerra armada otra vez? ¿Supone que ustedes se negarían
a acceder si eso no se cumple?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
nosotros estamos presentando la opción de una reforma
electoral que le entregue a la sociedad civil esas opciones.
¿Cuál es el argumento de que renuncie el Ejecutivo
federal? ¿Que nos cae mal o eso? No, el argumento es que
no garantiza unas elecciones limpias y democráticas, porque
está a favor de un partido.
Entonces la única forma
es que el Gobierno federal diga, bueno, entonces que sea la sociedad
civil la que sancione, yo me espero hasta que termino, pero ya
no voy a sancionar el proceso electoral; que lo sancione la sociedad
civil o representantes de ella; que sea el pueblo finalmente
el que diga quién ganó y quién perdió;
el pueblo en sentido amplio, no digo la izquierda, el centro,
la derecha, sino una confluencia de representatividades en ese
sentido.
La continuación de la
guerra no depende sólo de eso. Lo que nosotros decimos
es el país, la situación del país. El problema
del país --no hay que engañarse o no hay que engañar
a sus lectores-- que es Chiapas o que es el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional. Incluso aunque se resuelvan las
demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional,
el país no está bien, tienen que verlo, tienen
que decirle eso a sus lectores, la verdad.
Lo que es para los tzeltales,
tzotziles, choles, tojolabales en el sureste, es para los zoques
en Tabasco, es para los tarahumaras en Chihuahua, es para los
náhuatls en el Golfo, es para los indígenas en
Guerrero, en Oaxaca, pero también para los mestizos, campesinos
de El Barzón, por ejemplo; para los obreros, para los
estudiantes, para los maestros.
¿Quién en este
país puede decir que está satisfecho con el país
que tiene? ¿Quién? El gobierno nada más,
que presentó un proyecto económico y logra, aparentemente,
su ingreso al Primer Mundo, pero a costa de quién y de
qué. Es lo que tiene que contestar el país.
Lo que está haciendo
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional es
señalar una herida muy grande; si no la cierran va a explotar
todo. Nosotros dijimos: aunque nos destruyan a nosotros, aunque
nos aniquilen en los ocho días que dicen que nos pueden
aniquilar en términos militares.
PREGUNTA: FERNANDO HERNANDEZ,
Periódico LA CRONICA de Campeche: En la relación
a lo que se ha estado informando, ¿el EZLN considera una
alianza con algunas organizaciones sociales del país,
tanto en el campo, donde se plantea el problema de la tierra
y en el terreno de la democracia, donde se demanda una reforma
electoral? ¿En la agenda de discusiones se está
viendo el problema de los desplazados, que desde mi punto de
vista viven en una situación muy precaria y difícil?
SUBCOMANDANTE MARCOS: La parte
más importante del acuerdo de Paz, se supone que será
un acuerdo en que hay un pliego de demandas, en el que vendría
un acuerdo de paz: cese de hostilidades o cese al fuego indefinido.
Su parte más importante es la garantía por ambos
lados del regreso de los desplazados a sus comunidades. Esto
es, que no haya venganzas ni obstrucciones y que ambos tengan
la garantía de que no habrá combates ahí,
que esa es la amenaza.
Y es que dicen: "Ahí
vienen los zapatistas, córrele" o "Ahí
vienen los federales", y le corren. La mayoría de
los desplazados no han salido de los combates, porque los combates
fueron en Ocosingo y en Altamirano y aquí en San Cristóbal.
No sé si algún coleto se ha desplazado para otro
lado o los ocosingueros se han ido a las condiciones precarias
de la ciudad de México o de Tuxtla.
No, los que están yéndose
en Las Margaritas son desplazados de la selva, pero en la selva
no ha habido combates ni en la de Ocosingo ni en la de Altamirano.
Ellos salen con el miedo de que pueda ocurrir esto o que puedan
ocurrir combates. Pero en el Acuerdo de Paz, en la primera parte
tiene que estar eso: la garantía de ambas partes de que
los desplazados puedan regresar sin represalias, sin obstrucciones,
a trabajar en sus tierras y a vivir en sus casas.
Ese es el punto más importante
y en eso creo que sí hay un acuerdo fundamental de ambas
partes, de comprometernos a respetar el acuerdo de los desplazados.
PREGUNTA: Soy Víctor
Ramos de Siglo 21 de Guadalajara. Mi pregunta: Ustedes han dicho
que su movimiento se nutre de la vida de las comunidades indígenas
y de su pensamiento. A veces para los que no vivimos esta situación,
pensar cuáles serían las grandes líneas
de pensamiento que animan a su movimiento.
Si bien hay que ponerlo en categorías
occidentales, ¿de qué estamos hablando?, ¿de
qué se nutren?, ¿de qué se trata? Algunos
han dicho que aquí vinieron los maoístas y que
esto los animó. Me gustaría saber, ¿cómo
se conciben ustedes?, ¿cómo podríamos hacer
la traducción de ustedes a las corrientes de pensamiento?
Los integrantes del Movimiento
El Barzón les enviaron a ustedes una carta en donde les
expresan la solidaridad de ellos, en el reconocimiento a la justicia
de sus demandas, así como alimentos durante los próximos
cinco años. Me gustaría saber si hay una respuesta
a ellos o cómo pensarían relacionarse con ellos,
porque acabas de decir hace rato que el mensaje de ustedes también
tiene que ver con los problemas del campo, aunque son de otras
dimensiones.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Recibimos
la carta, que nosotros íbamos saliendo de la selva y la
carta iba para la selva, así como ustedes iban a hacer
la entrevista allá y yo estaba viniendo para acá,
por eso no nos encontramos. Nosotros les dijimos que la ayuda
humanitaria, que El Barzón se dirija directamente a las
comunidades indígenas y a sus representantes. Nosotros
les decimos que la ayuda que era para el EZLN, sea para las comunidades
de la zona en conflicto.
No es que queramos comernos
eso o gastarnos el dinero --porque también se puede vender
la cosecha y usarla--, sino que se dirijan a las Organizaciones
No Gubernamentales y éstas las canalicen a las comunidades,
para que sea justa nuestra petición de que la ayuda que
ha llegado por otro lado, que está captando el Gobierno
federal o el estatal o el municipal, y que lo reparte condicionando
a los desplazados, para que se desplacen, pues para que cumplan
ellos, nosotros también tenemos que ceder esa parte.
No meternos nosotros, pero que
no se meta tampoco el Gobierno en el reparto de ayuda humanitaria.
Que sean las Organizaciones No Gubernamentales y los líderes
de las comunidades: sus comisariados, sus agentes municipales.
Eso, en cuanto a El Barzón.
En lo que representa este movimiento,
de la aportación del mundo indígena, tú
puedes leer los manuales de Mao, el Che, Fidel Castro, Marx,
Lenin y busca la palabra dignidad como motor de un movimiento.
No la encontrarán. Busca el concepto dignidad como motor
de una revolución y no lo vas a encontrar más que
en la resistencia indígena de este país, desde
hace 500 años.
Si le buscas por el lado de
la historia de México, vas a encontrar que ese es el común
denominador: Dignidad, Dignidad, Dignidad. No sé para
ustedes esta palabra a qué les suene, pero para los compañeros
es lo más alto que hay.
Ellos sienten, por ejemplo,
que esto de la comercialización de sus muertos, como una
ofensa a su dignidad. Les duele más todavía, que
les digan transgresores o profesionales de la violencia o que
les digan que son extranjeros.
Ahí todas esas cuestiones
que tocan su dignidad, son las que hacen que truene todo y son
las que hacen además que el movimiento aglutine a mucha
gente y tenga esta fuerza tan grande que no se alcanza a ver,
ni el Gobierno alcanza a ver en la mesa de San Cristóbal.
Esa es la aportación
fundamental de este movimiento y es la que yo pienso que lo hizo
crecer, el que lo hace que se mantenga y que lo hace que ahora
busque, si es posible, otro camino que no sea el violento. La
dignidad para el Maya significa una cosa y tal vez para el mixteco
o el zapoteco signifique otra, para el tarahumara otra y creo
que no; creo que es lo mismo.
Es respeto a su condición
de ser humano y ellos son muy maliciosos, porque dicen que será
que nada más a nosotros no nos respetan como condición
humana y ese señor o esa señorita que se tiene
que vestir según lo que le diga otro o para agradar a
una sociedad, ¿no será también que no lo
respetan con su forma de ser, sino que lo obligan a ser de determinada
forma?
Nosotros nos damos cuenta que
estamos humillados y ellos no se dan cuenta. Si son esas cosas,
cuando tiran veneno, pero directo, muy difícil de destilar.
PREGUNTA: Si no tienen planes
de acceso al poder y no les interesa convertirse en partido político,
cómo se va a desintegrar el EZLN. ¿Se convertirán
en nada una vez que se cumplan las promesas o a qué te
refieres de que ustedes como personas no tienen futuro, pero
que "el movimiento"? ¿A cuál movimiento
te refieres, a algo más del EZLN?
Algunos hechos en particular
te deben haber llevado a conformar tu postura ante la vida y
tu intervención en el EZLN. Cómo aparece el Marcos
no sólo de la guerrilla, sino el cuestionador o el analítico
o el de la conciencia social, siendo universitario, periodista.
¿Cuándo participó en las campañas
de salud a las que alude? ¿Cuándo y por cuáles
circunstancias fueron las particulares?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Esta es
una radiografía, no es una pregunta. Voy a contestar con
algo que puede parecer un cuento y ahí que cada quien
interprete lo que le convenga. El 31 de diciembre nosotros salimos
de la tierra. Somos los muertos de siempre: muriendo otra vez
para vivir; sin rostro y sin cuerpo. ¿Qué interés
puede tener un muerto en tener puestos o cargos públicos,
si está muerto?
Nosotros sí podemos comprender
que mucha gente no puede comprender que este movimiento no quiera
el poder. De hecho, la batalla del diálogo es ésa:
que el Gobierno no puede creerlo y nos dice: "Ya, dime qué
quieres para darte; quieres una diputación, una presidencia
municipal, una revista, una cátedra; quieres dirigir un
periódico, pero dime qué quieres".
Y nosotros le decimos: NO, no
quiero nada. Ya dime, pues. Cuando esto termina, si termina,
los hombres de los pasamontañas volverán otra vez,
bajo tierra, a donde viven los muertos otra vez, cuando sepan
que los vivos ya están viviendo de veras y no muriendo.
Eso es lo que va a ocurrir.
Entiendo perfectamente que en el mundo de ustedes eso no sea
lógico, que todos hagan algo por obtener algo a cambio
y que no entiendan que alguien haga algo para que otros obtengan
algo. Lo entiendo perfectamente que no entre en su cabeza o en
su esquema de lo que es la vida y el éxito en esta vida,
pero para nosotros así es y así va a ocurrir. La
otra parte de la pregunta, ¿era para mí? Mire:
yo fui barrendero. También fui vendedor de casa en casa.
El problema del próximo
diálogo del EZLN con la Nación, no sabemos en qué
condiciones va a quedar el Acuerdo de Paz, si es que hay paz.
¿Cómo vamos a hablar con la Nación, si el
Acuerdo de Paz me va a pedir que entregue las armas sólo
por entregarlas, y si tengo las armas voy a ser un delincuente
y, por lo tanto, la historia de las conversaciones de la Catedral
no va a ser posible hasta que estés dispuesta a ir a la
montaña a hablar con nosotros y pasar retenes y todo eso.
Caminar, enlodarte, llenarte
de mostacilla (que es una garrapatita chiquita, pero te llenas
todo, pero todo) y si es así y la Nación está
dispuesta a ir a hablar con nosotros, lo haremos, y si no, pues
no, tendremos que gritar desde allá y ver la forma de
que llegue el comunicado y que tarde tres o cuatro días
y que Amado Avendaño verifique que sí es cierto
el comunicado, que dude y entre que si duda, si lo publica o
no, pues se va el tiempo. Que diga y titubeé si será
la firma de Marcos o no es la firma de Marcos.
Si no hay otra salida en ese
Acuerdo de Paz que nos deje más posibilidad de hablar
más efectivamente, no mediante comunicados que tardan
diez días, va a volver nuestro hablar con la Nación
a lo que estaba hasta antes del 20 de febrero. Nosotros nos enterábamos
de algo y mandábamos una carta o un comunicado y así
será.
No depende de nosotros que esto
sea en la montaña o que sea en la ciudad o que podamos
ir a sentarnos en las universidades o en los sindicatos o en
los locales donde se juntan las asociaciones campesinas. Tendremos
que ver si es posible caminar en este país sin que lo
detengan o lo maten a uno.
El cumplimiento de los acuerdos
es una cosa que nosotros le estamos pidiendo a una organización
que se llamará Comisión Nacional para la Paz con
Justicia y Dignidad. Esta, nosotros estamos pidiendo que no sea
gubernamental ni que sea zapatista, sino que salga de la sociedad
civil, que sea gente respetable, que espero haya todavía;
que sea la que vigile que ese acuerdo se cumplió o no
se cumplió.
Que no sea ni siquiera el Ejército
Zapatista el que diga: NO me cumplieron, pero tampoco el Gobierno
el que diga: no cumplió, sino alguien que esté
en medio de nosotros, es el que diga: sí se está
cumpliendo o no se está cumpliendo y mi palabra es la
que vale, no la de uno o la del otro. Eso es lo que nosotros
estamos poniendo en el pliego de peticiones.
Un ejército de soldados
que lucha para que no exista un soldado y es lo que también
no pueden entender, así como no pueden entender que el
EZLN no haya nacido para tomar el poder. Tampoco entienden que
alguien que agarre un arma para que luego ya nadie tenga que
agarrar un arma. No les entra en la cabeza que el Ejército
Zapatista su mayor aspiración es no ser necesario, pero
esa es su mayor aspiración.
Entonces, es eso. Nosotros estamos
hablando en un canal y la sociedad civil está en otro.
Estamos viendo dos televisoras diferentes. Nosotros estamos viendo
o escuchando una estación de radio que habla del futuro
y ustedes están viendo la que habla del pasado. No es
posible que haya un hombre o una mujer, ni mucho menos un grupo
de hombres y mujeres, que digan lo que estos dicen y que sea
verdad... no puede ser.
Nosotros decimos sí,
porque además no somos los únicos. Puede haber
muchos hombres y mujeres que hagan lo mismo y muchas organizaciones
que hagan los mismo.
PREGUNTA: Del diario NOTICIAS
de Oaxaca: Hasta el lunes eran fundamentales los problemas nacionales
para la agenda de San Cristóbal. El martes dijeron que
estos problemas rebasaron la mesa.
Con relación a la reglamentación
del artículo 4o. Constitucional, ya no de las formas de
autogobierno indígena, sino cosas quizá más
inmediatas que viven los mixes y los triques, que son gente acostumbrada
a la violencia, tanto del hambre como de las armas.
Esperaban que se abordara en
esta Mesa cosas inmediatas que les podrían beneficiar
a ellos o solucionar problemas antiguos de esos mismos pueblos.
¿Qué pasó ahora? Ya no se abordan, ya no
hay respuesta para estos pueblos en cuanto a medicinas, escuelas,
alimentación.
¿Cuál es la diferencia
entre los pueblos indígenas de Chiapas y de Oaxaca, que
tienen historias similares y paralelas, y en la historia reciente
tienen una pastoral similar? ¿Cuál será
el factor que propició la formación de un EZLN
con 10 años de entrenamiento y en Oaxaca se hayan dado
levantamientos pequeños, que fueron aplastados en cuestión
de horas?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Voy a
empezar por lo último. Dénle a la historia su oportunidad
de hablar. Cuando en los ochentas, los últimos rezagos
de la guerrilla de los setentas pasaron a la legalidad o desaparecieron,
todo mundo dijo: Se acabó la lucha armada en México
y en el mundo, a finales de los noventas (sic). Nosotros callamos
y dijimos: La historia no ha terminado.
El hecho de que haya ocurrido
esto en Chiapas, sólo puede decir que todavía no
ocurre en otras partes. Más que buscar la lógica
de que, bueno, ya pasó en Chiapas y por qué nada
más ahí y por qué no pasó en los
demás lugares --¿por qué no en Oaxaca, Guerrero,
Chihuahua?--, tienen que preguntarse, acaso, ¿todavía
no ha pasado?.
Pero qué garantías
tenías tú el 31 de diciembre, que el primero de
enero iba a amanecer así; qué garantías
tienes tú de que el 26 de febrero el país esté
en calma o Chiapas está en San Cristóbal... no
tienes ninguna garantía.
Nosotros pensamos que hay muchos
movimientos que están en gestación y que están
poniendo plazo, como a nosotros nos pusieron plazo al primero
de enero y que esos movimientos van a ser exitosos en la medida
en que lo que plantee lo reflejen a su interior. Por ejemplo,
si el EZLN exige democracia para el país, necesariamente
tiene que ser democrático a su interior; si pide justicia
para el país, necesariamente tiene que ser justo en su
organización interior.
Esas organizaciones que están
ahí latentes, existen y están por explotar de un
momento a otro. Y van a ser todavía más poderosas
que el EZLN, porque van a aprender de nuestros éxitos
y de nuestros fracasos y esto va a ser una escalada, a menos
que realmente el otro camino, el camino de la paz, tienda a resolver
lo que va a causar que estalle esto en otras partes.
Lo que ha ocurrido con los pensadores
mexicanos (intelectuales, escritores o periodistas o gente de
medios, gente que piensa, pues) es que Chiapas los despierta,
pero al mismo tiempo les pone las orejeras y sólo ve a
Chiapas. No alcanza a ver el caldo de cultivo y las condiciones,
incluso, peores que en Chiapas, están aquí, nada
más en Oaxaca, en Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana
Roo, Chihuahua e incluso Baja California.
Si nuestros pensadores se dieran
cuenta de eso, en lugar de estar comprando pasamontañas
con el letrero de prensa, aquí.. porque eso vinieron a
hacer, estarían investigando en dónde empieza a
subir la cuota de venta de pasamontañas en el país.
Y se van a llevar muchas sorpresas, porque de pronto va a aparecer
una nota que diga: EXTRAÑA VENTA DE ESTAMBRES EN LA COSTA
DEL GOLFO, y qué quiere decir eso, que las abuelitas de
pronto les dieron ganas de tejer. Va a haber señales que
no se van a entender, sino hasta que reviente todo.
Respecto a lo de los indígenas,
nosotros estamos insistiendo mucho en que lo de los indígenas
tiene que ser nacional. No nos estamos conformando con que nos
resuelvan el problema de Chiapas. Nosotros pensamos que toda
la cuestión del autogobierno, de reconocer la forma de
estructura de mando, según su etnia y su costumbre, será
una plataforma poderosa para resolver otros problemas, a la buena
o a la mala.
Finalmente eso es lo que está
en juego y que, de una u otra forma, como quiera, la mesa de
San Cristóbal, aunque no haya resoluciones, tiene que
modificar la política del Gobierno federal, en su relación
con los pueblos indígenas, política en todos los
sentidos, por ejemplo: el caso del TLC. Nosotros decimos que
el TLC es una sentencia de muerte, textualmente dice el pliego
de demandas. Entonces, lo que tienen que hacer, en todo caso,
es, o reformar el TLC o tiene que hacerse un estudio de qué
implicaciones va a tener para los pueblos indígenas.
Decía don Samuel que
tiene que haber una respuesta del Gobierno federal a ese problema,
que saltó el primero de enero. Pero tiene que ser una
respuesta a todos los indígenas, no es que si les voy
a dar clases a los tzotziles para que puedan competir en su calificación
de fuerza laboral con el campesino canadiense. Tiene que ser
algo más complejo y más acabado y nosotros pensamos
que en relación con eso no hemos acabado.
Las respuestas que estamos recibiendo
son las mismas. No nos están diciendo que a partir de
mañana va a haber alimentos o va a haber hospitales. Vamos
a hacer un estudio, es lo que se nos dice. No nos están
resolviendo nada. Nosotros les decimos: Queremos un hospital
en la selva lacandona y no nos dicen: Sí se los voy a
dar. No.
A nosotros nos contestan: Vamos
a hacer un estudio para que el Sistema Nacional de Salud vea
cómo puede ayudar en este sentido. Y nosotros decimos:
Queremos alimentos, desayunos escolares para todos los niños.
Nos dicen: Vamos a ver de qué forma se modifican las pautas
de la alimentación rural. Y eso no son respuestas inmediatas,
que tienen que haber en ese sentido.
Nos está pidiendo un
plazo el Gobierno, también, y no nos está diciendo:
Mañana te resuelvo todo. Está diciendo: Dame tiempo
de ajustar esto, para resolverlo. ¿Aceptas esperarme tanto
tiempo o no? Es lo que nos pregunta en algunos casos y en algunos
casos le decimos sí, te esperamos, a ver si es cierto.
Eso es lo que está ocurriendo. No estamos obteniendo ni
siquiera nada. Ellos dicen, esto lo voy a resolver en 60 días,
esto en 90, esto en 180 días.
PREGUNTA: ¿Cuáles
son las demandas que se hacen en cuestión a género,
específicamente a género, qué piden mis
compañeras de nacionalidad y de género y si esto
se puede ampliar, se puede proyectar, puede llegar a las mujeres
que en nuestra abundancia nos sentimos tan pobres?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
el problema o la ventaja del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional es que el 55 por ciento de su base de apoyo es femenina
y el 33 por ciento de su fuerza combatiente son mujeres, están
armadas, es muy difícil decirles que no. Entonces, esa
composición ha provocado que si el Ejército Zapatista
exige para la mujer un trato distinto a nivel nacional, forzosamente
lo tiene que exigir a nivel interno.
Y en ese sentido, las compañeras
han llevado esa otra revolución adentro de nosotros, adentro
de la organización para exigir sus derechos a dirigir,
a ser mandos de nuestra organización, a hablar y que su
palabra valga, y por supuesto aprender a pelear, a tener mando
militar y todo eso. Entonces las demandas principales que hacen
las compañeras son esas.
Esos derechos que han ganado
no sin problemas en nuestra organización del Ejército
Zapatista; deben ser los derechos de todas las mujeres zapatistas,
de todas las mujeres campesinas y de todas las mujeres juntas
a ser tratadas como seres humanos primero y no como mujeres primero.
Como seres humanos primero y en segundo lugar, como mujeres.
O sea, que los mismos derechos
de cualquier ser humano tienen que ser referidos a la mujer.
Esa es la demanda. Pero en el caso de las mujeres indígenas
esto llega al absurdo; ellas trabajan más que el hombre,
el trabajo físico. Entonces dicen cómo voy a ir
a la escuela si tengo que trabajar tanto; lo que yo pido es ayuda
en mi trabajo para poder estudiar.
Por ejemplo, para ir a una reunión
qué le significa a una mujer indígena; yo no sé
como hagan las ladinas, pero ir a una reunión, "a
dónde vas, vieja. No que la junta; qué junta ni
qué madre, te andas ahí nomás con otros",
y que vaya y que diga piensa lo que quieras, pero yo tengo que
ir a la junta del Comité. "Entonces, dónde
está mi pozol o mi café. Ahí háztelo,
tú". Se lo tiene que hacer, porque a las compañeras
que dirige les tiene que dar su lugar el hombre y hay casos de
mujeres que además de ser mandos militares, que en sus
unidades son puros hombres, sus subordinados.
Hay regiones que el jefe del
Comité es una mujer y todos los demás miembros
son hombres, su jefe es una "vieja", una mujer, nada
más estoy provocando. Y no hay problema en que la obedezcan.
En todo caso el problema es para la mujer con su marido de que
dónde anda y eso, pero los compañeros dicen "qué
dijo. Pues dice la Susana que vamos a hacer así; pero
como si hubiera dicho Marcos". Dice la Ramona que vámonos
para este lado, pero igual pudo haber sido Ramón.
No pesa tanto el que sea hombre
o mujer, sino el que cumpla con esos acuerdos. Ellos dicen: si
logramos esto aquí, creemos, pensamos que sería
bueno que los demás también tuvieran esa posibilidad.
PREGUNTA: Subcomandante Marcos,
yo le quisiera preguntar, después de la liberación
del general Absalón se ha dicho que el verdadero rehén
del Ejército Zapatista son las elecciones. Precisamente
por eso quizá se dice que se ha venido a la mesa de negociación
por parte del Comisionado y se le ha estado dando respuesta inmediata,
rápida a sus peticiones. ¿No perciben ustedes este
factor?
Y otro planteamiento, usted
ha comentado que el Comisionado tiene la mejor disposición
para colaborar, que tiene el espíritu de diálogo
y de paz. Pero el señor Camacho Solís representa
a un sistema. ¿Considera usted que realmente pueda haber
un cambio o es simplemente el hecho de decirlo en palabras?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es lo
que dicen mis compañeros, que no. Que hasta ahora las
respuestas son papel y si no hay garantía todavía
al nivel que estamos, no digo que no pueda haberlas, no hay garantía
de que nos están diciendo que sí para que nos calmemos
o para darnos el cáliz de si nos podemos vender o corromper
o nos pueden cooptar. Finalmente como no somos partido político,
si lucho podemos ponerle a nuestra bandera unos colores como
la que está ahí, PRI, finalmente es un tanteo.
Pero nosotros no podemos decir
no, no quiero hablar contigo, tenemos que escuchar, es un diálogo,
tenemos que hacer el esfuerzo por nuestra gente, de ver si es
posible conseguir todo lo que queremos sin una cuota de sangre.
Nosotros no podemos tener de rehén al país o de
rehén a las elecciones, lo declaramos y lo vamos a hacer.
Nosotros ofrecemos un cese al
fuego indefinido; nosotros estamos diciendo al Gobierno: "Tú
me estás pidiendo tiempo para cumplir mis demandas, está
bien, te lo doy. No va a haber ataques de parte nuestra".
Pero todo tiene un plazo: nosotros no vamos a poner de plazo
el 21 de agosto, eso sí entiéndalo. No podemos
ser tan irracionales de decir: "Bueno, si no me cumples
el 20 de agosto, entonces estallo la guerra el 21 de agosto".
No podemos ser tan irresponsables. Por eso los plazos que están
pidiendo son perentorios, pero son comprensibles, son racionales.
Pero lo que no debe dudar el
Gobierno ni la sociedad civil es que no nos vamos a vender. Si
nos está diciendo para ver, tanteando a ver si finalmente
le digo yo, "unos dolaritos y se acaba todo", no lo
vamos a hacer, o una presidencia municipal, no lo vamos a hacer.
Estamos dispuestos a darle al país la oportunidad que
no nos dio a nosotros: a nosotros no nos dio la oportunidad de
otro camino.
Nosotros decimos, bueno, sí
les damos la oportunidad de otro camino; si es cierto que hay
el camino de la paz, muéstrenlo, pero ustedes no nos dieron
esa oportunidad a nosotros, ustedes nos aventaron a la guerra,
todos, los gobernantes y los gobernados nos aventaron a la guerra
y a la muerte. En ese sentido no lo vamos a hacer, no vamos a
sujetar el calendario electoral al cumplimiento de nuestras demandas.
Eso sí ya se lo dijimos
a Camacho, pero ya le dijimos también que lo que nos está
ofreciendo es papel todavía, que eso hasta que se cumpla
no vale para nosotros, pero estamos dispuestos a darle la oportunidad
de que se cumpla, como dicen los compañeros: "Esperamos
500 años, esperemos ahora unos meses para ver si se cumple,
o aunque no se cumpla, pero sí se ve que hay medidas que
van para allá". Ya veríamos que íbamos
bien.
A lo mejor hay alguno, dicen
que ustedes eran el cuarto poder. Alguno viene aquí que
no es periodista, que será judicial, agente de Gobernación,
que haga el favor de decirle al señor Carpizo que no nos
vamos a vender, pero que además no tenemos fuerzas extrañas
abajo: a la mejor le está buscando a ver qué hay
abajo, no le va a encontrar nada y se puede resolver un problema
legítimo ahí.
Si me hace el favor el que ande
por ahí: El sabe quién es, yo también, que
le diga: "Es que ya dijeron que no. Yo creo que de plano
vamos a tener que hacer escuelas y hospitales y alimentación".
PREGUNTA: Michoacán ha
sido uno de los lugares más conflictivos políticamente
hablando y tenemos entendido que ha habido algunas organizaciones
que han solicitado su ingreso al EZLN, concretamente como los
cañeros. La pregunta sería ¿si tomarán
en cuenta a este tipo de organizaciones o incluso tratarán
de ayudarlos a solucionar sus problemas para que ellos no lleguen
a la vía de las armas?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
lo que nosotros hemos recibido más bien son las cartas
de apoyo a las demandas; no hemos recibido cartas de gente que
quiere ingresar al Ejército Zapatista, sino que nos dicen:
Yo me llamo como me llamo, no estoy de acuerdo con las armas,
pero estoy de acuerdo con lo que pides y te apoyo.
Pero no hemos recibido cartas,
tal vez vienen en camino cartas que digan entramos al Ejército
Zapatista y nos alzamos en armas junto con ustedes, o nos hacemos
parte de su organización. Lo que sí hemos recibido
es que nuestras demandas son justas; nosotros vamos a luchar
junto con ustedes pero por otro camino, eso sí nos lo
han dicho en muchas partes del país.
Y otros que nos han escrito
para incorporar sus demandas, nosotros vemos de ponerlas en el
pliego petitorio; está el problema de los expulsados chamulas,
de los cañeros, también de algunos indígenas
de Tabasco, del Movimiento Democrático del Pueblo --pero
es contra Pemex--, del Conservatorio Nacional de Música,
de muchas partes. Nosotros lo metemos todo en el pliego petitorio.
Si nos dice Petrita "me
robaron mi bicicleta", demanda ella que lo metamos, lo metemos.
Pero sí entiendan que son niveles de petición,
niveles de diálogo, pero si alguien nos dice pide esto,
sí lo pedimos, pero no es lo mismo la bicicleta de Petrita
que se le perdió a los expulsados, que ese sí es
un problema grave, esa sí es una parte muy importante
de nuestro pliego petitorio: el regreso de los expulsados y el
castigo a los que hacen expulsiones.
Lo que nosotros vamos a hacer
es eso: mantener contactos o comunicaciones o cartas, mientras
se pueda, con otras organizaciones que luchen por lo mismo, insistiéndoles
mucho en que no se trata de hacer otro partido, otra organización
más grande que empiece a absorber a las otras; que cada
quien siga con su estructura orgánica, con su camino y
nada más unifiquemos las demandas o las banderas de lo
que estamos pidiendo.
PREGUNTA: Subcomandante, parece
que el nuevo rumbo del país se está definiendo
en esta mesa de negociaciones, parece que la paz es posible,
parece que es inminente la creación de la Comisión
Nacional de Paz. Sin embargo, es evidente la existencia de otros
grupos armados revolucionarios en México. ¿Ustedes
están consensando con esos grupos armados los acuerdos
a los que se lleguen, o la Comisión de Paz va a ser exclusivamente
entre el Ejército Zapatista y el Gobierno federal?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No tenemos
contacto con otros grupos armados. Sabemos que existen pero no
tenemos forma de comunicarnos ni de consensar ni nuestras demandas
ni nuestras soluciones. Nosotros nos alzamos el primero de enero,
nos alzamos en contra de todo: de recetas, de diagnósticos,
de profecías, de todo. Tal vez ahora ya si todo mundo
dice que de por sí iba a pasar y que estaba perfectamente
claro que iba a ocurrir lo que iba a ocurrir pero no es cierto.
El 31 de diciembre nadie lo creía.
Entonces, no podemos consensar
eso. Nosotros estamos diciendo en el caso del EZLN, que la paz
se puede empezar a sembrar, pero su consolidación depende
del cumplimiento de los acuerdos, no de la promesa de los acuerdos.
O sea que de aquí no sale la paz, sino sale, en todo caso,
lo necesario para que la paz se pueda construir. O si fracasa,
nacerá lo necesario para que la guerra se extienda a todo
el país; esas son las opciones que vemos nosotros.
Pero no tenemos forma de consensar
con otras organizaciones armadas, porque estamos encerrados en
la Catedral y antes estábamos encerrados en la montaña;
si no nos encontraron ustedes, los periodistas, tampoco otros
grupos de guerrilleros, si es que intentaron hacer contacto con
nosotros, que yo creo que no.
PREGUNTA: De manera concreta
para el estado de Michoacán, Subcomandante, ¿de
qué otras poblaciones del estado de Michoacán ha
recibido peticiones el Ejército Zapatista? Tengo entendido
que en una asamblea que se realizó, entre ellos, los cañeros
de Puruándiro, ellos pidieron su ingreso al Ejército
Zapatista de Liberación Nacional porque viven en las mismas
condiciones que viven los indígenas de Chiapas. ¿Han
tenido ya pláticas con ellos y cuál ha sido la
respuesta que les ha dado el Ejército Zapatista?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No lo
hemos recibido, la verdad. De Michoacán sólo recibimos
la carta de un presidente municipal, creo que de Sixto Verduzco,
que nos mandó, que nos dijo que íbamos bien; nosotros
le contestamos. Pero no hemos recibido nada más del estado;
tal vez viene en camino o alguien la cortó. Tal vez por
lo que dice, porque para nosotros sería una buena noticia
esa que viene ahí.
A lo mejor alguien la interceptó.
Pero voy a revisar el altero de cartas, pero no hemos recibido
más. Pero si alguien nos dice que le quiere entrar, por
supuesto que le vamos a decir que sí; ninguna organización
nace y aspira a no crecer. Lo que sí tienen que tener
claro ellos es que no van a obtener ningún beneficio estando
con nosotros, porque en ese momento los desconocemos.
PREGUNTA: Sobre los presos de
Cerro Hueco, hay varios que no han aceptado la amnistía.
Porque no se han reconocido con los delitos de que los acusan.
Algunos ya salieron reconociendo los delitos que se les imputan,
por lo tanto alcanzaban la amnistía y lo aceptaron. En
la mesa de negociaciones, ¿no se va a tratar y ya se trató
este punto?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Nosotros
estamos pidiendo la libertad de todos los presos políticos,
en el sureste y de todo el país. Los de Cerro Hueco y
los que no son de Cerro Hueco, los que están en Oaxaca,
en México, en Tijuana, en Veracruz, en Chihuahua y en
todas partes. Pero además no sólo de los presos
políticos sino de los campesinos, indígenas, o
sea de la gente pobre que está ahí por delitos
tan grandes como robar un litro de leche, o porque lo agarraron
porque en su tierra está sembrada mariguana sin ser él
el narcotraficante.
Estamos pidiendo la libertad
de todos ellos, no nada más de los de Cerro Hueco. Ese
es uno de los puntos que ahorita no ha sido resuelto, pero está
en nuestro pliego petitorio. Así dice textualmente: "Libertad
a todos los presos políticos en Chiapas y en México,
y a todos los pobres presos por causas de pobreza", finalmente:
no de enriquecimiento, no de violaciones, no de asesinatos; los
criminales no, que ahí se queden. Pero gente que injustamente
está ahí, aunque no sea por ideas políticas
o injustamente por delitos menores, que los suelten, es lo que
estamos pidiendo.
PREGUNTA: Son dos preguntas.
Una, ¿si no se sienten utilizados por el señor
Camacho Solís, que finalmente está figurando él
a nivel nacional y nadie desconoce sus aspiraciones a la Presidencia?
Y la otra sería, ¿qué pasará si no
hay un gobierno de transición y reformas electorales;
aunque ustedes dicen que no fijan tiempos, las elecciones ya
vienen en agosto? ¿Qué pasaría si ninguna
de estas dos cosas se dan para que se logre la democracia?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Esa es
la pregunta que tiene que responder la mesa de San Cristóbal,
¿qué va a pasar si no hay nada a nivel nacional
y lo que falta que valoren los miembros del Comité? Lo
que yo pienso es que si no hay ningún cambio a nivel nacional
que garantice nada, el primero de enero de 94 en Chiapas pero
en todo el país, definitivamente.
Falta ver qué decide
el Comité, pero si no hay un cambio que apunte a la democracia,
porque no se trata sólo de que si renuncia o no renuncia,
sino de que haya cambio en las leyes electorales o algo que se
vea que sí hay un espíritu para abrir la democracia,
ya no va a ser ni siquiera lo que decidamos nosotros como Ejército
Zapatista, sino lo que decida mucha gente que nos ha escrito
o que sabemos que existe, que no está dispuesta a permitir
otro engaño como el de hace seis años.
Yo pienso que el país
revienta. Eso es lo que va a pasar y también esa explosión
no depende de la mesa de San Cristóbal. Tiene que haber
cambios a nivel nacional. El Gobierno tiene que entender que
lo de Chiapas es el botón de una muestra que abarca a
32 estados y a un Distrito Federal. El problema de que si se
utiliza o no se utiliza al Ejército Zapatista de Liberación
Nacional para otras cosas no sólo por parte del Comisionado,
sino también los partidos políticos se han acercado
a nosotros.
Como saben que no somos partido
político, dicen bueno, yo te ofrezco mi bandera, de todas
las tendencias. Nosotros hemos sido muy claros en eso de que
no queremos, no nos interesa, no queremos entrar a ningún
partido; si hubiéramos querido entrar a un partido, lo
hubiéramos hecho. Entonces el deber que nosotros tenemos
es con nuestra gente, con la que nos manda. Si ellos nos dicen:
ve y dí esto, o trata de conseguir esto y lo conseguimos,
lo tenemos que hacer, tenemos que cumplir con esa orden.
Si el darnos eso o el responder
de tal forma o hablar con nosotros para otra gente o grupo de
gente significa algo, a nosotros nos deja inamovibles. Finalmente
nuestro compromiso es con la gente que nos manda y no con los
cuerpos o grupos políticos que se estén jugando
ahí. Eso es lo que te puedo decir. Pero sí que
los intereses que se juegan en torno a manejar el Ejército
Zapatista no sólo están en la mesa de San Cristóbal,
están en muchas partes; que traten de cooptarnos o de
llevar nuestra bandera.
Nosotros nos enteramos luego
que está todavía esta posibilidad de la Presidencia
de la República y todo eso. Pero según nosotros,
cuando llegamos es que ya no, que ya "no se hagan bolas",
que ya había uno que era. No sé si está
todavía dentro del calendario. Nosotros venimos de la
montaña, no sabemos realmente qué está pasando
en la ciudad de México, en los grupos de poder, si sirve
o no sirve. Eso es lo que les puedo decir.
PREGUNTA: ¿Existe la
remota posibilidad de un resquebrajamiento en las filas del EZLN?
Esto en el sentido de que los EZ's más radicales no acepten
los acuerdos conservadores y quieran tomar la rienda por su cuenta.
O lo que comentaba tu compañero de la derecha, que hay
mucha desconfianza. ¿Habrá compañeros que
puedan sobrepasar al Comité Clandestino, que sean más
radicales en ese sentido?
SUBCOMANDANTE MARCOS: La decisión
del Ejército Zapatista la toma la mayoría, no la
toma el Comité Clandestino: la toman las mujeres, los
niños, los hombres, los combatientes y se sujetan. Así
como el estallido de la guerra la mayoría dijo que ya
y una minoría que no, igual va a ser con lo de la paz,
una mayoría dirá que sí o que no y esa es
la que va a ganar, no el Comité. Dentro del Comité
podemos estar representados distintas ideas sobre lo que es esto.
Pero encima de nosotros está esa estructura.
Entonces lo que nosotros vamos
a hacer, es que vamos a ir y les vamos a preguntar y vamos a
ver para dónde camina uno y otro. Y donde diga la mayoría,
ahí vamos a tener que ir. En el caso de que nosotros no
cumplamos esa voluntad, nos van a desconocer; no nos van a ofrecer
una embajada ni nos van a mandar a las Islas Fidji; nos van a
partir la madre. Pero nosotros tenemos que cumplirle a nuestra
gente, si no vamos para afuera, pero para afuera de este mundo.
PREGUNTA: Creo que no es noticia
decir que todo cambió en Chiapas desde el primero de enero.
La única cosa consistente que queda en el contexto, es
la palabra de los zapatistas. Frente a esta situación,
el campesino cobra fuerza, pero unos pocos días después
del primero de enero, eran cobardes, como que ni querían
hablar de ustedes o prohibían las autoridades municipales
que se hablar del tema. Y de repente se ponen agraristas.
Entonces hay gente que agarra
tierra, etcétera. A veces es fruto de una lucha que no
pasó por ustedes pero que sí fue lucha, otras veces
como que suena un poco aprovechador, que es gente que no ha sembrado
y que cosecha con el sudor, el esfuerzo suyo. No sé si
sobre esto, me pueda hacer algún comentario.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es lo
que decía anoche el compañero de que no aceptamos
que nuestra sangre y nuestros muertos se usen como mercancía;
les decía que no es el encendedor o el lapicero, sino
incluso político, que ayer éramos transgresores,
antier profesionales de la violencia, antes de antier monolingües
y ahora somos EZLN. A mí me da risa como vamos subiendo
de categoría; tal vez algún día aspiremos
a llamarnos Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Nosotros estamos tentados realmente
a referirnos ya, para ponernos a tono con la política
actual, a decir el señor MCS nos respondió tal
cosa; si se refieren a nosotros con siglas entonces también
referirnos nosotros con siglas. En lugar de decir Salinas de
Gortari, decir el señor CSG ha dicho tal cosa. Y va a
ser muy divertido, yo con las iniciales me divierto mucho, puedo
hasta decir albures y nadie se va a dar cuenta.
Pero nosotros estamos atentos,
no nos vamos a dejar engañar con ese supuesto vanguardismo
agrario que aparece ahora en las filas gubernamentales o de los
candidatos. Sí entendemos que se nos trata de quitar la
bandera y enarbolarla ellos, como si siempre la hubieran tenido.
Pero nuestra gente no se preocupa. Nuestra gente no lee periódicos,
no vemos televisión; el radio que se escucha es del Gobierno,
entonces lo apagamos.
Es muy difícil engañar
ahorita a nuestra gente; la misma estructura que la tuvo la ignorancia,
ahora la tiene la verdad, porque no nos pueden engañar
ahora, aunque digan mentiras por radio no lo escuchan. Aunque
los periódicos digan lo que digan no los leen, aunque
la televisión haga maravillas, no hay luz para ver televisión;
aunque el gobernador diga lo que sea, como quiera, no va a pasar
nada.
PREGUNTA: ¿Sienten que
los objetivos iniciales de la lucha se han venido cumpliendo?
A estas alturas se habla ya de un 50 por ciento, ¿hay
algo que tienen ustedes profundamente marcado y crean que no
se va a lograr?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Miren,
entiéndame lo que es un diálogo y lo que es una
negociación. Ninguna de nuestras demandas se ha cumplido.
No es cierto que el 50 por ciento de nuestras demandas se ha
cumplido, ninguna sola. Hay respuestas satisfactorias al 50 por
ciento de las peticiones, pero no se ha cumplido ninguna. Yo
entiendo que algunos políticos manejen solución,
pero yo nunca he dicho está resuelta la demanda; yo digo,
llevamos del pliego petitorio respuestas satisfactorias al 50
por ciento; los periodistas lo cambian y dicen: "se resolvió
el 50 por ciento del pliego de demandas". No es cierto,
no se ha resuelto ni uno solo de los puntos.
El único punto que se
ha resuelto es que nos sentemos a hablar y nos pongamos de acuerdo
en qué vamos a tratar primero y qué después.
Eso es lo primero. No se ha resuelto nada. Y la paz depende de
la solución de las demandas, no de las respuestas satisfactorias.
Eso es lo que tiene que entender el país y lo que nosotros
sí entendemos, puesto que somos los que estamos ahí
sentados.
El otro problema es que nosotros
hemos insistido mucho (al) Comisionado y al que quiera oirlo;
este país no es posible que siga viviendo a costa de este
estado, no me refiero nada más a los indígenas.
¿Cómo es posible que la energía eléctrica
se vaya a miles de kilómetros y a cientos de kilómetros
no llegue? Es absurdo. ¿Cómo es posible que toda
la riqueza del petróleo no produzca? ¿O cuál
es la industria chiapaneca aparte de PEMEX y de Comisión
Federal de Electricidad?
Yo les digo: son tortillerías,
talleres para hacer bancas, esa es la industria chiapaneca, y
el turismo. ¿Nosotros veríamos mal que hubiera
fábricas? No, pero las fábricas se van para otro
lado. No es justo que el petróleo que va para allá
y la energía eléctrica que va para allá
regrese al estado no en desayunos escolares, regrese en fábricas,
en carreteras, en infraestructura para que este estado llegue,
se equipare al resto.
Yo digo que eso es demanda de
cualquier chiapaneco, no necesita ser zapatista ni necesita tener
un arma en la mano. ¿O no tiene este estado derecho a
ser mejor? ¿O a no ser tan peor? Cuando yo digo: es que
ustedes nos tienen en la última parte del país
en términos geográficos, en términos económicos,
en términos políticos.
¿Cómo es posible
que este estado haya tenido a Absalón de gobernador, a
Patrocinio y a Elmar Setzer y nadie diga pío? Sino que
le aplaudan a Absalón, luego le aplaudan a Patrocinio
y luego le aplaudan a Setzer. No puede ser en términos
políticos. Este es un virreinato, decía yo, y el
virrey va cambiando y va cambiando; no estoy hablando de comunismo
ni nada de eso, ni siquiera de indigenismo. Los chiapanecos en
general trabajan y producen y se llevan tanto y qué regresan.
Yo ponía el ejemplo en
1988 cómo se llevan de 100 millones de pesos, regresan
50 al estado, ¿y los otros 50? es lo que estás
pagando en impuestos, ¿a dónde se va? No tienes
más carreteras, no hay más luz eléctrica,
no hay ni una mentada fábrica que valga la pena, más
que la de Nestlé y una que hace moscas. Esa es la industria
de este estado: una fábrica de moscas y así vamos
a entrar al Tratado de Libre Comercio y al primer mundo, no.
Le decimos al país: espérate.
O te esperas o aquí se va a partir el país, o te
esperas a que te alcanzo o ya vete, yo aquí me quedo y
sigo, pero me quedo con lo mío, porque tú estás
caminando con mi petróleo y con mi energía eléctrica.
Te quieres ir, córrele, pero hasta aquí el petróleo
y la energía eléctrica, pero todo el sureste. Entonces,
o el país avanza con el sureste o se frena, porque del
sureste es de donde saca sus materias primas más importantes,
que son las que le permiten competir finalmente a nivel internacional.
Entonces es justo que este sureste reciba algo a cambio, no puede
ser.
Decimos nosotros: que se redistribuya
otra vez el ingreso. No, pero es que tenemos que pensar en los
demás estados para que no se sientan mal. Nosotros decimos,
pero por qué se van a sentir mal, ¿no se sintieron
mal cuando recibieron todo de nosotros y no recibieron nada a
cambio? ¿No se siente mal el Distrito Federal que vive
de la energía eléctrica y qué ofrece el
Distrito Federal a cambio? ¿Qué nos manda, maíz,
frijol, arroz, industria, gasolina? ¿Qué nos manda
el Distrito Federal a cambio del petróleo y la electricidad
que se lleva? ¿Inversión pública? Si la
mayoría se va al Distrito Federal, ¿con qué
cara nos dice el Distrito Federal que no pida mucho porque puede
haber un desequilibrio presupuestal? No, no tiene abuela de plano,
eso sí me enoja.
¿Cómo el país
nos va a decir eso a nosotros? ¿Cómo le va a decir
al sureste del país? ¿cómo le puede decir
el país a Tabasco, de donde saca todo el petróleo,
pero además ya procesado, porque ahí están
junto con Veracruz todas las petroquímicas, no pidas mucho?
Cuando los indígenas dicen: Indemnízame, no, espérate
porque se va a desequilibrar el presupuesto. ¿De dónde,
de Naucalpan?
El centralismo ese que dicen
político, es también económico pero es también
de vergüenza, pues no tienen vergüenza, y es lo que
nosotros les decimos ahí: eso qué efecto les puede
traer que tengan una fábrica, nada, a ellos no, pero a
lo mejor sus hijos sí van a poder trabajar bien, no estar
clavados en el pedazo de tierra que tienen. Pero la fábrica
no llega, pero hay petróleo, hay energía eléctrica.
¿Qué más necesita una fábrica para
trabajar? Hay mano de obra. No vienen y ahora menos, creo, si
ahí andan los zapatistas, menos van a venir.
Pero no es justo: este estado
le aporta a la Federación mucho y no recibe a cambio equitativamente;
lo menos es que tiene que recibir lo mismo que les da, y nos
contestan, no, es que hay que ver qué es lo que dicen los
otros estados; nosotros contestamos: bueno, que no digan nada,
entonces propongámosle al sureste que corte el suministro
de energía eléctrica y del petróleo y a
ver qué dicen los demás estados. Me calenté
un poco pero es que es lo más absurdo que pueda pasar.
Lo que mis compañeros
dicen que lo que se va a heredar después del primero de
enero y de todo lo que pase, eso lo van a tener que consolidar
o acabar de completar los niños y los jóvenes.
Si pudieran desprenderse un poco de la televisión, de
las telenovelas, de los robots, de toda esa vocación extranjera
que le entra por varios lados y voltearan a ver su país,
van a ver que ahí está ese país y que se
puede conducir y que es bueno y que puede ser justo; justo no
quiere decir pobre, porque a lo mejor eso entienden: no, es que
la justicia es que vamos a repartir la pobreza. No, la justicia
es que cada quien tenga lo necesario.
Este país puede ser rico,
poderoso en términos industriales y económicos
si es justo. Y eso es lo que no se entiende que si no hay justicia
en este país, nunca va a ser poderoso, siempre va a ser
débil, siempre va a ser pobre.. Y eso le va tocando a
ellos. Si ellos no alcanzan a sustraerse de ese imán que
los está llevando a otro mundo, al extranjero, definitivamente
siendo mexicanos con vocación extranjera entonces va a
ser inútil todo.
Pero afortunadamente vendrán
otra vez los hombres verdaderos, los hombres de la noche, los
sin rostro otra vez, hasta que alguien entienda. Cuántas
veces sea necesario vamos a regresar, con otras voces, pero siempre
el mismo rostro encapuchado de los hombres verdaderos, los hombres
de la noche, los hombres murciélagos, andan en la noche.
Eso es lo que nosotros le diríamos
a los niños: que despierten, que volteen a ver a otro
lado, que no vean Televisa. Ojalá pudiera hacerse.
PREGUNTA: La frontera sur, la
frontera más olvidada del país, desde siempre ha
pugnado algunas ocasiones por un Mesoamericanismo y en otras
ocasiones, algunos especialistas que conocen a Chiapas a través
de los libros, de algunos supositorios creo yo, han dicho que
(es) chouvinista hablar de separatismo. Pero aquí frontera
sur, ¿qué destino le espera en cumplirse a medias,
como siempre, con tantas otras promesas?
¿Qué futuro le
espera a la frontera sur? ¿Será necesario que así
como en 1928 los chiapanecos firmaron un TLC con México,
será necesario de nueva cuenta romper esas relaciones
y aprender a ser cabeza de ratón en lugar de ser cola
de león?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No es
justo. Mira, lo que nosotros estamos planteando en la mesa no
es sólo lo que dicen los indígenas, también
lo que dice el pequeño y mediano propietario. Es que no
es justo que Chiapas sea México a la hora de pedirle y
sea Centroamérica a la hora de darle. Eso es completamente
absurdo. Creo que eso tiene que tener consenso todos los chiapanecos:
¿Por qué somos Federación a la hora de llevarse
lo que tenemos y somos Centroamérica a la hora que se
habla de la historia, a la hora que hay que meter infraestructura?
No, eso más bien viene
siendo Guatemala, que sigan los inditos ahí y que vayan
los turistas, pero no tiene derecho a industrializarse, no tiene
derecho a mejorar su comercio, no tiene derecho a obras de infraestructura,
que no sean las necesarias para ver a los inditos como en un
zoológico. No es justo, ¿por qué vamos a
permitir eso?
Entonces vamos a ser parejos;
está bien, somos Centroamérica para recibir, entonces
seamos Centroamérica para dar, o al revés, porque
ese país, México, despega, entre otras por el sureste,
por la sangre que fluye del sureste, que fluye esa sangre en
electricidad, fluye en petróleo, fluye en ganado, fluye
en miel, fluye en frutas, fluye en café y en fuerza de
trabajo. No es justo que este país nos siga tratando así.
Están tocando una herida muy grave que pueden reventarla,
que se cerró en 1824 va a brincar otra vez.
PREGUNTA: ¿Qué
perspectivas le ve al Mesoamericanismo?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Eso es
lo que te estoy tratando de decir. Es que no es justo que nos
aparten, no es justo que nos tengan aparte en una dependencia
política, pero en una independencia miserable. No es cierto
que estemos más cerca de Centroamérica a la hora
de la explotación; a la hora de la explotación
estamos más cerca del norte, del centro y norte del país.
Pero a la hora de recibir estamos más cerca de Centroamérica
y eso es lo que nos une al otro lado.
Pero tenemos derecho, como sureste,
a ser parte de ese país que ya contribuimos a construir,
porque el país no nace en 1824; el país del 94
se construye, el del Tratado de Libre Comercio, el de las exportaciones
petroleras, el de las grandes obras de electrificación,
el de los elefantes blancos de las carreteras esas de paga, se
construye con la sangre chiapaneca. No es justo, ahora ya váyanse,
ya les saqué todo lo que pude y háganse pedazos.
Yo creo que no, que hay mucha riqueza todavía que quieren
sacar.
Yo pienso que tendríamos
que seguir en la Federación, exigirle a la Federación
nuestra incorporación real, no de papel y pienso que en
eso estamos de acuerdo indígenas y no indígenas,
los que realmente son del sureste y tienen que sentir en la sangre
este hervor. Otra vez me agité un poco, pero es que esa
parte es de muchos años también.
PREGUNTA: Con toda la riqueza
que tiene Chiapas, con todo el sentimiento que tiene la gente
de Chiapas, toda la gente que habita Chiapas, si en un momento
dado el Gobierno federal, si el mismo México entero, nosotros
que estamos sobre Chiapas, no entendemos lo que están
pidiendo y no se resuelven los problemas, ¿llegarían
ustedes a delimitar o a señalar que quisieran separarse
de México?
Muchos extranjeros en México
señalan que ya quisieran tener en Europa la mitad de las
riquezas que tiene Chiapas y sería un país muy
progresista. ¿Ustedes llegarían a ese grado en
un momento dado, si los orillara el Gobierno federal a eso?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, nosotros
iríamos necesariamente a la cuestión nacional,
unirnos con otros hermanos, porque nosotros sentimos más
identificación con los indígenas de Guerrero o
de la Tarahumara que con los indígenas del Atlántico
de Nicaragua, deveras, en términos históricos y
de explotación y de reivindicación. Estamos más
cerca en corazón de los tarahumaras o de los yaquis que
de los de la costa atlántica nicaragüense. Nosotros
siempre iríamos a la Nación, a la Nación.
Primero con los indígenas, luego con los campesinos y
luego ya con el pueblo en general.
PREGUNTA: Nosotros siempre hemos
sido un país de sexenios, un país en que los programas
se hacen dependiendo de los gobernantes, ¿qué seguridad
hay de que el próximo gobierno garantice o respete los
acuerdos a que ustedes lleguen con el actual gobierno?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
lo que nosotros estamos pidiendo es que cuando llegue o esté
acabado el acuerdo de paz, nosotros pedimos que lo firmen los
representantes del Gobierno, los testigos y que haya un compromiso
de los candidatos a la Presidencia de la República o al
gobierno del estado, de que van a cumplir esos acuerdos cuando
accedan al poder, sobre todo porque la mayoría de ellos
rebasa el ámbito anual, el 94. Y como en 95 hay nuevo
gobierno estatal, nuevo gobierno municipal, nuevo gobierno federal,
entonces tiene que haber un compromiso.
Como no sabemos quién
va a ganar todavía, ¿o ya se sabe quién
va a ganar? Ya sabemos quién va a ganar, nos estamos haciendo
patos aquí. Se supone que pueden ganar varios partidos.
Entonces le estamos pidiendo a los candidatos de cada partido
que suscriban el acuerdo. Así nosotros estamos seguros
de que si gana uno u otro ya firmó y luego ya como Presidente
tendrá que repetir.
PREGUNTA: Nada más, ¿si
tiene confianza el EZLN sobre el despertar de la sociedad chiapaneca
cuando habla de que Chiapas es el botón y que abarca a
más de 32 estados y si Chiapas de aquí, de esta
reestructuración que hace el mismo gobierno estatal para
tratar de hacer borrón y cuenta nueva y devolver credibilidad
a la sociedad, de un nuevo modelo de una nueva forma de gobernar?
SUBCOMANDANTE MARCOS: A mí
lo que me preocupa en el despertar chiapaneco es que cada quien
jale por su lado, es decir, los campesinos por su lado y según
su organización política, los comerciantes por
su lado, y la clase gobernante por su lado y todos quieran sacar
provecho de lo que está pasando aquí pero separados.
Es lo que decía hace rato. Si este sacar provecho de toda
la sociedad civil, de todos. No importa que seas prieto, blanco,
que seas de izquierda, de derecha, y que este estado empiece
a recibir lo que merece, ahí debería encaminarse
el despertar de la sociedad chiapaneca.
Ahora que está dando
el Gobierno federal, ahora que agarre el turismo, ahora los industriales
y algo los campesinos, según las mil organizaciones que
hay en Chiapas. Pero si se aglutinan y exigen lo que es derecho
histórico de este estado, sin distinción de color
y le exigen al Gobierno federal la retribución, ese va
a ser realmente el despertar chiapaneco al que siga un día
nuevo pero ya como estado, con industria, lo que tú ves
en cualquier otro estado, que aquí no ves.
Ahora resulta que con el Ejército
Zapatista hay gente que descubrió que existía un
municipio que se llama Ocosingo; intelectuales, estudiosos de
la historia de México y que además es el más
grande en extensión del país, no sabían.
Cuando yo hacía la descripción esa de lo invito
a Chiapas, haga de cuenta que viene conmigo, vamos a agarrar
un carro y vamos a entrar. En realidad hasta que empezó
el Ejército Zapatista, ahí está San Cristóbal
y hasta descubrieron que hay una Catedral, que tiene tantos años
y son mexicanos. Sí, están descubriendo el sureste,
están conquistándolo otra vez.
Pero sí hay que despertar,
que hay un cambio en el rumbo del estado y que tiene que ser
respuesta de la Federación. Por los chiapanecos no ha
quedado, este estado no es pobre no porque no produzca, este
estado es pobre porque se han llevado todo. Pobre en todos los
sentidos.
PREGUNTA: Después de
las negociaciones, el EZLN ha decidido alinearse a un partido
político o seguir un nuevo movimiento?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, el
Ejército Zapatista no se afiliará a ningún
partido político ni se va a hacer partido político,
El EZLN lucha por 11 puntos. Cuando se cumplan éstos desaparecemos.
El EZLN no quiere el poder, pero a cualquiera que llegue al poder,
quiere poder y... ya es mucho poder, ¿no?. Pero esto del
poder, queremos exigirle que cumpla con lo que queremos.
CONCEPCION VILLAFUERTE (TIEMPO,
DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS): Creo que hay muchas preguntas.
Creo que no todas se pueden responder. Nosotros vamos a hacer
varias preguntas y nosotros mismos nos las vamos a responder.
Desafortunadamente, de lo que tenemos memoria nosotros en 14
años no podemos sentir, asimilar el ¿por qué?,
viviendo aquí, siendo de aquí, no entendimos lo
que estaba pasando. Somos un periódico que tiene una línea,
que tiene una marca, una protección de Samuel Ruiz, que
tiene muchos apodos.
Nos sentimos casi ofendidos
porque nos ponen sombreros que no tenemos. Yo quiero, a nombre
del equipo que trabaja en TIEMPO, confesar que somos unos verdaderos
ignorantes y, con mucha responsabilidad por no haber sabido lo
que estaba ocurriendo en las comunidades indígenas. Lo
intentamos, pero no logramos hacer nada.
Entonces, si lo que no pudimos
asimilar en 14 años que llevamos tratando de hacer algo,
de intentar algo, de publicar algo, no creo que con una o dos
preguntas que podamos hacer ahora, se nos aclare esa situación,
porque es algo que tenemos que empezar a asimilar. Y me da tristeza,
porque estamos en Chiapas, somos de Chiapas y vamos a morir en
Chiapas. Apenas aquí, sólo estamos cuatro medios
de Chiapas y son, yo creo, más de 40 los que existen aquí.
Eso demuestra nuestra total
y absoluta ignorancia y creo que no podemos preguntar nada, porque
tenemos la obligación de saberlo todo. Eso sería,
no sé, quizá una disculpa a la gente que se acerca
a nosotros. ¿Y que no tengamos la capacidad de dar una
respuesta al oficio que supuestamente nosotros debíamos
haber hecho? No podemos preguntar nada. En TIEMPO tenemos la
obligación de saberlo y no lo supimos y no lo supimos
lo que estaba pasando, no el primero de enero, porque eso sí,
todo mundo nos señala como que fuimos los primeros. No.
Los primeros fueron otros que
nos llegaron a avisar y no fuimos los primeros, porque alguien
llegó y nos tocó la puerta y nos avisaron. Lo que
estaba pasando antes, quizá desde 1980. Entonces, nada
tenemos que preguntar.
PREGUNTA: ¿Y Marcos con
quién está en el proceso presidencial a la Presidencia
de la República?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No sabemos,
pues, cómo está esa jugada. El Comité Clandestino
me prohibió y se prohibió a sí mismo, sobre
partido políticos o candidatos. No podemos decir sí
o no. Tenemos que reir y, como usamos pasamontañas, nadie
se da cuenta que nos estamos riendo. Bueno, muchas gracias, déjenme
ir a echarme un taco.
Versión estenográfica
de la entrevista de prensa ofrecida por la dirigencia del EZLN
a los representantes de los medios de comunicación de
provincia.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas
A 25 de febrero de 1994. |