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Selva Lacandona, Chis.- (.....)
Baltazar por su parte últimamente anda un poco raro. Para
nadie es secreto, aunque nadie lo dice, que está enamorado.
De una muchacha del pueblo. Dado el interés que la Luz
muestra en él, los menos enterados creen que ella es la
novia.
Va y le hace plática
mientras él, uniformado y armado, hace guardia solitaria.
A la pregunta sobre sus compañeros zapatistas, que no
se han mostrado estos días, responde sin negarse a la
burla:
- Se perdió los compañeros,
no se sabe dónde están.
Luz no deja de darse sus escapadas,
con sus hermanitos, para rondar a Baltazar, quien serio de pronto
y formal asumiendo su papel guardián, la pela poco, soba
su rifle, habla con Luz de espaldas.
Será durante una entrevista
con el subcomandante Marcos donde por fin, parafraseando el dicho,
aparezca el peine. No en la entrevista, que es formal y sobre
política, sino por lo que sucede mientras tanto.
Las cosas se empiezan a aclarar,
o se complican, según se vea, cuando aparece el mayor
Benito para plantear el problema. Baltazar, en su puesto, a la
vista de todos, se hace el occiso, como si de él no hablaran.
En el destacamento zapatista
hay precupación por Baltazar. El mayor Benito expone la
problemática al subcomandante Marcos, quien por otro lado
ya se había dado cuenta. Hay que hablar con el papá
de la muchacha. Como dice Benito:
-- Ya para que se junten, o
se casen.
El noviazgo ha llegado a un
extremo que exige el trámite civil, o sea, arreglarse
con el futuro suegro de Baltazar, cuya familia para fines prácticos
es el ejército zapatista, y como el angelito llegó
soltero, ya fincó el ojo, pero no en Luz, sino en Diana,
hija de Pablo.
-- Ajá --dice Benito,
en espera de instrucciones.
-- Pues ve a arreglarte con
Pablo. ¿Quieren Iglesia?
-- No.
-- ¿Ya hablaste con él?
-- Ya.
-- Pues ve y arréglate.
A ver si Pablo acepta unos pollos, y hacemos la boda.
Benito se dirige a su encomienda.
Si el futuro suegro acepta la dote, el camino de Diana para seguir
a Baltazar quedará allanado.
A los pocos minutos llega la
teniente Azucena, siempre correlona, y sudorosa, con alguna clase
de recado por escrito para el subcomandante, quien la interroga
sobre el romance. Así sale que Diana ya pidió anticonceptivos
a las sanitarias.
-- De por sí ya --comenta
Azucena ante un evidente hecho consumado.
Las cosas van muy adelantadas.
Mañana se quieren casar, informa el insurgente.
-- ¿Mañana? --dice
Marcos, sorprendido, con ese acento muy chiapaneco de preguntar
y afirmar a la vez.
Las implicaciones inmediatas
son que, si no se ha embarazado, Diana se vaya con Baltazar y
lo siga como recluta. Los dos quieren. La de bailes que habrán
aprovechado para entablar negociación y romance.
-- Cómo chingan al novio
--nos comenta Marcos--, los compas lo traen de encargo.
El affaire del insurgente ha
sido la comidilla estos días de relativo ocio, y como
la vida sigue, la entrevista que íbamos a efectuar, también.
MARCOS: EL EZ SIMBOLIZA
EL PROBLEMA
DEL INDIO MEXICANO
Selva Lacandona, Chis., 1 de
julio.- Bajo el mismo cobertizo donde ha concedido decenas de
entrevistas a toda clase de reporteros nacionales y extranjeros,
el subcomandante Marcos insiste en el valor simbólico
del levantamiento zapatista: "El problema del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) señala
el problema de los indígenas mexicanos". (.....)
Es sabido que en este territorio
coexisten comunidades zapatistas y no zapatistas, que viven crudamente
la circunstancia insureccional y el cerco del Ejército
federal, con los problemas concomitantes. Interrogado al respecto,
el jefe militar del EZLN hace las siguientes consideraciones:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- En algunas
regiones se ha agudizado mucho el choque con la ARIC - Unión
de Uniones hasta hace pocos días. El Comité Clandestino
Revolucionario Indígena se negaba a tratar con la dirección
de la ARIC por las ligas que tiene con el partido de Estado.
Pero ahora hay una ruptura con
esa fracción ligada al partido de Estado promovida por
las bases. Eso, y el hecho de que en varias regiones exista el
ánimo de llegar a un acuerdo de convivencia pacífica,
de no choque, de no hostigamiento, para disminuir la tensión
interna que existe en el territorio zapatista, potencia la cuestión
de la unidad en torno, no de la lucha armada, sino de lo esencial
de las demandas. Luchamos por lo mismo, con caminos distintos.
+ Aquí no todos los poblados
son zapatistas, o bien, la influencia del EZLN es minoritaria.
De eso se derivan fracciones, y han ocurrido brotes de violencia
comunitaria, hasta ahora de relativa gravedad, y en ocasiones
atizados por el alcohol, ese consejero prohibido entre los zapatistas,
pero no entre los otros.
Más de una vez campesinos
de la ARIC han agredido a familias zapatistas, como cobrándoles
los inconvenientes del cerco militar al que todos quedaron sometidos.
La directiva zapatista había respondido a esto con una
negativa para el entendimiento. Las cosas parecen cambiar, según
el subcomandante Marcos:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Hay buenas
posibilidades, el Comité está más abierto
a esa posibilidad de dialogar y llegar a acuerdos sólidos
con la ARIC. De hecho, en varias regiones estos acercamientos
están consolidados.
Se hacen reuniones entre las
dirigencias de las organizaciones para tomar acuerdos sobre el
tráfico de mercancías, el flujo de gente, la resolución
de problemas entre unos y otros. Lo que hace un gobierno, pues.
+ Sin negar la existencia de
fricciones, desde la óptica zapatista los indicios de
una mejor convivencia parecen ir en aumento Prosigue Marcos:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sólo
hay problemas con la ARIC, pues con la CNC desde el principio
hubo acuerdo y no hemos tenido choque. Ellos están en
su lado y nosotros en nuestro lado. Donde sí ha habido
enfrentamientos verbales e incluso violencia es con la ARIC,
aquí dentro de la selva.
+ En una clásica historia
de hermanos enemigos, los problemas graves han sido con la ARIC,
organización que en sus orígenes fue cercana a
la opción que derivó en el Ejército Zapatista.
Muchos zapatistas fueron cuadros, incluso dirigentes de la ARIC,
así como miembros de la organización, en algún
momento, antes de enero, fueron zapatistas. (.....)
MARCOS: DESENMASCARO
EL 'NO'
ZAPATISTA POSTURAS POLITICAS
Selva Lacandona, Chis.- El enmascarado
subcomandante Marcos considera que, a raíz del 'NO' zapatista
a las ofertas del gobierno mexicano, se suscitó un "desenmascaramiento",
a nivel local y nacional, de las posturas políticas en
relación al conflicto chiapaneco:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- La primera
reacción que vimos fue un desenmascaramiento de ciertos
priístas. En el nivel regional, se desenmascara la supuesta
mediación o prudencia que estaban mostrando los ganaderos
mediante su líder Constantino Kanter, quien a la hora
del 'NO' nuevamente encabezó actitudes agresivas y beligerantes.
El 'NO' también provoca
en la ARIC un reajuste al interior y el desconocimiento (luego
matizado) de Lázaro Hernández como su dirigente,
y el PRI en general queda del lado de la guerra, el enfrentamiento,
la intolerancia y la violencia; es decir, donde estaba, más
preocupado por tranquilizar la inversión de capitales
y a los sectores supuestamente más afectados por el conflicto,
que en resolver las causas más fundamentales.
+ El análisis de Marcos
desemboca en un fuerte cuestionamiento de los candidatos priístas
tanto a la gubernatura como, sobre todo, a la Presidencia de
la República:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- El señor
(Ernesto) Zedillo se descara como el representante de la línea
dura. También se muestra reacio a la negociación,
más tendente a imponer condiciones que a dialogarlas,
y en ese sentido la valoración que hace sobre el diálogo
de San Cristóbal refleja una ignorancia histórica
respecto a un proceso de pacificación de un territorio
en conflicto e invalida lo que se logró.
Un proceso de pacificación
entre dos fuerzas beligerantes, aunque no se reconozca a una
de ellas, es un proceso largo, complicado, cuyo riesgo principal
es que se reanuden las hostilidades.
En este sentido, el hecho de
que el diálogo de San Cristóbal haya concluido
en esta prórroga del cese al fuego es algo que no se ha
valorado en su justa dimensión, sobre todo porque se está
haciendo hincapié en el 'NO' a las propuestas gubernamentales,
pero no a la parte de garantizar el cese al fuego y la seguridad
de que el Ejército federal no será atacado.
Por otro lado, como clara señal
de que seguimos en el camino del diálogo y la posibilidad
de un tránsito pacífico a la democracia, está
el hecho de abrir los territorios controlados al proceso electoral,
que es algo muy significativo, sobre todo porque viene de una
fuerza armada, clandestina y antigubernamental.
Por su parte, la sociedad civil
volvió a reaccionar como en enero, incluso más
rápido. Tiene claro que no hay que esperar la guerra para
movilizarse, y que puede hacerlo para evitarla. Esta es la principal
reacción positiva.
Nuestra esperanza en que sea
posible todavía evitar los enfrentamientos, y la guerra
civil sin control, está puesta en esta reacción
de la sociedad. Además, parece existir un acuerdo implícito
entre las fuerzas armadas que pudieran alzarse en contra del
gobierno, de que hay que esperar a que (se) agote realmente la
vía pacífica.
+ Marcos reitera su idea sobre
los grupos potencialmente beligerantes, muchos de ellos indígenas,
en el país:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Se trata
de organizaciones que no son nuevas en la lucha armada, que habían
estado en latencia, y de otras que sí son nuevas y no
tienen la experiencia ni la estructura para alzarse, pero sí
ganas de pasar a esa fase si es que se cierran otros caminos.
Si se cierra la vía pacífica
a la democracia, el problema no seremos tanto las fuerzas que
tenemos estructura de mando y posibilidades de interlocución,
sino las reacciones espontáneas de grupos en muchas partes
del país que puedan salirse totalmente de control, y no
me refiero sólo al terrorismo, sino también al
vandalismo o a la venganza por rencores acumulados.
El hecho de que una fuerza militar
antigubernamental como el EZLN se haga a un lado, por lo menos
de aquí al proceso electoral, es una señal para
el país que muchos no han visto, pero que la sociedad
civil sí entiende, empieza a darse cuenta y a través
de las organizaciones no gubernamentales y sociales está
reaccionando.
En poco tiempo el país
ha pasado de la etapa de estupor a la de reacción organizada,
y ahí está la esperanza para que pueda haber un
cambio profundo y radical a través del proceso electoral,
y no de lucha armada.
+ La preocupación por
la "línea dura" y la amenaza que ésta
representa para la solución pacífica parece ocupar
un lugar importante en las actuales consideraciones del Ejército
Zapatista:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Más
que nosotros, el problema de la línea dura es la imposición
del fraude. Lo señalamos en la Segunda Declaración
de la Selva Lacandona; finalmente se trata de distraer la atención
de la sociedad civil hacia un problema de guerra o paz, cuando
el problema es de democracia o imposición. En este caso
democracia significa paz, y la imposición significa guerra.
Como dijimos en la Segunda Declaración
y repetimos a las ONG con las que hemos hablado, es que deben
pasar a la ofensiva organizativa, que por el lado nuestro no
habrá un intento de desestabilización, de golpe
o de interferencia en el proceso electoral, y que entiendan que
independientemente de nosotros, el dilema es democracia o fraude.
La única forma de lograr
el triunfo del tránsito pacífico a la democracia
es que el movimiento sea masivo, organizado y a todos los niveles;
ahí el secreto es buscar la bandera que los una y no los
objetivos que los dividan. Por eso decimos que primero debemos
ponernos de acuerdo en qué no queremos, y luego lo que
sí queremos.
Si no queremos al partido de
Estado, si no queremos presidencialismo, si no queremos esa cultura
de imposición que ya se refleja en todos los niveles,
incluso el nivel cultural, que se supone debería ser el
más autónomo, entonces tenemos que unirnos para
acabar con todo eso de la manera menos costosa.
+ Interrogado sobre la significación
electoral de los territorios bajo dominio zapatista, el subcomandante
Marcos concluye:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Ahí
hay un espejismo. El problema de la posición del EZLN
frente al proceso electoral no es el territorio bajo su control.
El problema es el 'territorio de influencia' de los zapatistas,
y en este sentido tiene capacidad para sabotear las elecciones
en todas las regiones rurales de Chiapas.
En concreto, en las zonas controladas
por el Ejército Zapatista, donde se mueven abiertamente
nuestras fuerzas, está aproximadamente 20 por ciento de
las casillas y del padrón electoral de Ocosingo y Las
Margaritas; pero, insisto, si se tratara de sabotear las elecciones,
lo podríamos hacer en todo el estado con sólo hacer
el llamado, de tal forma que sólo se votaría en
las ciudades, y eso en las grandes, en algunas cabeceras municipales
tampoco se podría.
Periódico LA JORNADA
Entrevista al Subcomandante Marcos
Por Hermann Bellinghausen, enviado
Primera parte. 1o. de julio de 1994.
Segunda parte. 2 de julio de 1994.
Tercera parte. 3 de julio de 1994. |