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Selva Lacandona, Chis., 17 de
julio.- En medio de una intensa oscuridad iluminada sólo
de vez en cuando por luciérnagas y por la luz de su pipa
encendida, el subcomandante Marcos, jefe del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), dice: "Conozco
bien al mundo empresarial mexicano".
Después de dar una bocanada
de humo, el zapatista de la enigmática personalidad camaleónica,
quien ha presumido de ejercer múltiples ocupaciones, bromea:
"Yo fui empresario" y critica al charrismo sindical
de las cámaras empresariales.
El subcomandante del pasamontañas
asegura que aun cuando la mayoría de los hombres de negocios
repudian el levantamiento zapatita, existen sectores inconformes
golpeados por la política económica que están
dispuestos a exigir un cambio.
"Hay una parte del sector
empresarial mexicano que ha sido golpeada por la política
económica y también por la política política,
porque las mafias que articulan en torno al partido de Estado
también provocan la formación de mafias dentro
del mismo sector empresarial", indica Marcos.
En este esquema de organización,
señala el jefe militar, se deja fuera a otros empresarios
que tienen otra forma de ver las cosas y que aprecian la realidad
de una manera más nacional, "má social por
llamarla de alguna manera".
Sin embargo, el jefe zapatista
no considera que el sector empresarial sea un grupo egoísta
que ha relegado el desarrollo social en su propio beneficio.
"Calificaría al
sector empresarial como un sector dividido, dominado por los
sectores más voraces, que se ha aliado con el gobierno
en esta lenta pero inexorable venta del país al capital
extranjero", comenta en una entrevista en donde se aleja
de la política para abordar por primera vez tema empresariales.
Marcos indica que los zapatistas
no se habían referido anteriormente a los empresarios
"porque tampoco los hemos escuchado".
"Algunos empresarios sólo
tienen el derecho de hablar por medio de sus cámaras.
Eso es lo que les hacen. Cualquier declaración de un empresario
no vale si no es a través de la cámara en la que
está inscrito, forzosamente además, como si se
tratara de sindicatos charros".
En opinión de Marcos,
las voces empresariales que se escuchan son sólo las de
los líderes de la cámaras, las cuales "no
son muy acertadas que digamos, son más bien bastante desubicadas".
Y aclara: "No me refiero
a que sean voces reaccionarias, me refiero a que son desubicadas
porque no encuentran cuál es el problema. No se quieren
dar cuenta de cuál es el nudo que hay que desatar para
resolver la situación".
El jefe zapatista dice saber
de algunos grupos empresariales que, oprimidos por la política
económica y descontentos con la forma en que se conduce
el país, están dispuestos a enfrentar un cambio
"en la medida en la que saben que su sobrevivencia, no como
empresarios, sino como miembros de un país, como ciudadanos,
depende de un cambio profundo".
"El hecho de ser empresarios
no les invalida sus derechos políticos. El descontento
no sólo es de los más empobrecidos, de los indígenas,
hay sectores de la clase media, acomodados y empresariales que
también se han visto golpeados, que están inconformes
con la falta de libertad política que les está
afectando".
Desgraciadamente, puntualiza
el subcomandante, el "San Benito de reacción que
tiene el sector empresarial en México se lo debe a sus
preclaros líderes de las cámaras, de la Canacintra,
de la Concanaco, de la Concamin y del CCE".
"Yo conozco, no digo empresarios,
pero sí pensamientos que sé que están de
plano oprimidos, en otro sentido, pero oprimidos. En el sector
empresarial, si tú quieres hablar de justicia social,
lo menos que te dicen otros empresarios es que estás loco,
eso es lo menos, de ahí para afuera son insultos más
fuertes", dice.
Afortunadamente, hay sectores
que sí están trabajando para lograr un cambio,
indica el subcomandante quien se niega a decir de qué
grupos empresariales se trata y se limita a decir: "Sé
de algunos".
Marcos reitera que es necesario
que se dé un verdadero cambio y no sólo una alternancia
en el poder. Sólo este hecho, destaca, podrá garantizar
el crecimiento económico y la inversión extranjera.
Contrariamente, considera el
jefe zapatista, muchos inversionistas, especialmente extranjeros,
creen que sus capitales en México estarán protegidos
sólo si se asegura una continuidad de la política
económica y una permanencia del partido en el poder.
"Están completamente
equivocados, pues justamente la permanencia de la política
económica actual será la línea que podrá
afectar sus inversiones en el país".
En este sentido, el subcomandante
explica que varios sectores de la sociedad ya no están
dispuestos a soportar, y si no se da un cambio profundo podrían
levantarse legítimamente, o por medio de actos vandálicos,
terroristas o de cualquier tipo de violencia.
"En medio de un descontento
social, ninguna inversión puede estar garantizada",
subraya el jefe zapatista.
Periódico EL FINANCIERO
18 de julio de 1994
Entrevista al Subcomandante Marcos
Por Gabriela Aguilar |