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San Cristóbal de las
Casas, Chis., 28 de julio.- La Convención Nacional Democrática
"tiene que pronunciarse claramente por un candidato a la
Presidencia de la República", dice Marcos, en una
entrevista concedida en la selva, dos días antes de que
el destino --o alguien-- se ensañara con la comitiva electoral
de don Amado Avendaño.
PREGUNTA.- Muchos intelectuales
--le digo al "sup"-- tienen miedo de venir a la Convención
y de ser utilizados para legitimar una estrategia de guerra.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- La "Convención"
de la guerra ya fue, antes del primero de enero --explica el
subcomandante zapatista--. Esta es la Convención de la
paz y tiene que reunir a todas las fuerzas legales y pacíficas
que estén dispuestas, el 21 de agosto, a ponerle fin a
la dictadura del partido de Estado.
Por una parte --expone--, hay
muchos grupos armados en todo el territorio nacional, que sólo
están esperando a ver qué pasa el 21 de agosto.
Pero por otra parte, hay una
sociedad civil que ya no soporta más esta dictadura y
que tiene muchas ideas acerca de lo que debe ser "el cambio",
pero que no se ha puesto de acuerdo al respecto.
Nosotros decimos: si ya sabemos
qué es lo que no queremos, juntémonos todos y definamos
un programa para transitar de una dictadura a un sistema democrático
que dé respuesta a muchas nuevas realidades que hay en
México y que no tienen formas legales, pacíficas,
civiles, de expresarse en el sistema actual.
+ Llena el 'subcomandante' la
cazoleta de la pipa, le aplica una llamita de encendedor y chupa
la boquilla a través del pasamontañas; el aire
de la mañana se impregna de olor a maple. Al fondo se
oye el incesante golpeteo de los machetes que siguen edificando
'Aguascalientes'.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros
pensamos que la Convención necesita reunir a todas las
fuerzas que estén por el cambio pacífico, definir
el programa del gobierno de transición y pronunciarse
por un candidato que se comprometa a cumplirlo.
PREGUNTA.- Y qué va a
pasar si ese candidato en el que tú y yo estamos pensando
--le digo--, no acepta el compromiso y el apoyo que le ofrezca
la Convención.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pues
entonces la Convención se va a quedar sin dar respuesta
a muchos sectores, quiero decir indígenas, campesinos,
sin tierra, colonos urbanos, etcétera, que están
esperando una orientación concreta y que de algún
modo han perdido la fe en la lucha electoral, pero que desean
el cambio pacífico.
Si la Convención sale
con fuerza y dice: aquí está el programa y a ver
quién lo agarra, pues no dudes que varios candidatos se
van a querer colgar de él y van a neutralizar el posible
efecto que pudiera tener la Convención.
Por eso nosotros decimos: la
Convención se tiene que pronunciar claramente por un candidato,
y no porque creamos que le vamos a atraer varias decenas de miles
de votos, de los sectores sobre los cuales tenemos influencia.
PREGUNTA.- Oye, 'Marcos', ¿qué
piensas de la gente que dice que va a votar por tí?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Por
mí? --exclama el 'sup' con ojos de escándalo y
voltea a ver al ''mayor Moisés', que atestigua el diálogo.
PREGUNTA.- Yo creo que va a
votar un chingo de gente por tí. ¿Qué les
dirías?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pues
que van a desperdiciar su voto. Que sería una forma de
abstencionismo activo, que le harían un gran favor al
gobierno.
+ Horas después, ya en
la madrugada, un reportero de NEWSWEEK regresará al dormitorio
de la prensa y contará que le preguntó:
PREGUNTA.- ¿Alguna vez
has pensado en que puedes llegar a ser presidente de México?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Presidente
yo? --diría 'Marcos'-- ¡Se hundiría el país!
Yo no tengo nada que hacer en la Presidencia: yo soy un poeta.
Ni dos años
ni un Sexenio
Una guerrillera se acerca a
traerle una razón y 'Marcos' apaga mi grabadora. Como
el aparato es el mismo que usé la primera vez que lo entrevisté,
con Ciro Gómez, en la catedral de San Cristóbal,
y como aquella vez falló y no lo he cambiado, antes de
volver a ponerlo en funcionamiento 'Marcos' suspira con resignada
paciencia:
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Ay, Jaime,
a ver si grabó algo...
+ "No te preocupes, maestro,
tengo memoria de actor", pienso, pero no se lo digo, porque
me resisto a hablar de cosas personales con alguien que no puede
hacerlo --y por esto jamás le he confiado cuántas
ganas tengo de que se resuelva felizmente esta guerra, para volver
al cabaret.
PREGUNTA.- El candidato en el
que tú y yo estamos pensando, y no me atrevo a hacer su
retrato hablado porque me sentiría un poco priísta
--le digo--, me parece que tiene miedo de acercarse a la Convención
porque ésta habla de un gobierno de "transición"
y mucha gente cree que esto significa "gobierno interino".
SUBCOMANDANTE MARCOS.- La confusión
está porque algunos piensan que la propuesta de la Convención
es la misma que formula Amado Avendaño. Avendaño
se compromete a hacer una nueva Constitución para el estado
de Chiapas y dice que se va a su casa el día que lo logre...
PREGUNTA.- En dos años
--lo interrumpo.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¡Pero
a la mejor no lo consigue en dos años! Nosotros, lo que
propone el EZLN, es distinto: que se inicie un gobierno que le
permita al país transitar a la democracia; que abra un
proceso para acabar por medios legales, civiles y pacíficos,
con una dictadura en descomposición, que cuando sea derrotada,
en los términos en que sea derrotada, se defenderá
como gato bocarriba un buen tiempo; es muy posible que el 21
de agosto sea liquidado el presidencialismo, pero el predominio
del partido de Estado va a continuar en el Congreso.
Entonces, estamos hablando de
un proceso que puede que dure uno o varios sexenios. Y cuando
hablamos de una nueva Constitución para el país,
pensamos que para llegar al nuevo Congreso Constituyente puede
tardar más de un sexenio; si los partidarios de la idea
pierden las elecciones legislativas de 1997, pues habrá
que seguir trabajando para crear las condiciones electorales
que permitan la instalación del Constituyente...
PREGUNTA.- Okey, pero hay una
cosa.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Espérate...
Nosotros no pensamos en una definición en términos
de temporalidad sino de contenidos. La Convención tiene
que sacar un programa de transición democrática
y buscar, por la vía electoral, la implantación
de un gobierno que lo lleve a cabo.
Ese gobierno, para enfrentarse
a la dictadura en declive, necesita recargarse en algo. Ese algo
es la Convención, o sea la fuerza, repito, legal, civil
y pacífica, que primero que nada va a defender el voto
en caso que haya fraude, y luego va a sostener sobre sus espaldas
a ese gobierno.
PREGUNTA.- ¿No ves el
peligro de que las fuerzas que se unan en la Convención
terminen por convertirse en un nuevo PRI?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros
no la vemos por ahí, nosotros pensamos que la cosa va
más bien por el lado de formar un frente. ¿Qué
va a pasar después con ese frente? Eso ya se verá.
En este momento lo que importa es qué programa va a salir.
Nosotros pensamos en un sistema
democrático en el que no sea necesario crear un ejército
como el EZLN, para que sólo así unos campesinos
indígenas puedan expresarse políticamente; pensamos
en un gobierno en el que todas las fuerzas puedan actuar con
libertad. El caso de Amado Avendaño, por ejemplo.
PREGUNTA.- ¿De quién?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- De Amado
Avendaño --repite, porque de pronto está pasando
una avioneta--. Avendaño no puede ser candidato si no
tiene un partido que lo registre; por eso se arropa con el PRD.
En la sociedad civil hay muchos
ciudadanos que quieren actuar en política pero no pueden
hacerlo si no entran en el esquema de los partidos que ya existen.
Pero los partidos que ya exiten necesitan sacar un mínimo
porcentaje para conservar su registro oficial.
Eso no tiene validez en un sistema
donde gana las elecciones el partido que hace los mayores acarreos
y manipula el conteo y realiza el fraude. Nosotros no creemos
en un sistema que te impide hacer coaliciones; un sistema que
prohibe que dos o más partidos lancen a un candidato en
común.
Nosotros pensamos en un sistema
democrático en el que haya tantos partidos como los ciudadanos
quieran; en donde haya partidos regionales y se puedan expresar
fenómenos como el navismo en San Luis Potosí, el
movimiento indígena en el sureste, o los movimientos de
colonos que tienen mucha fuerza en el norte y en el centro del
país.
PREGUNTA.- Un programa de transición
que busque implantar un sistema electoral tan abierto, tan amplio,
tan flexible como éste, lo podría agarrar, como
dice, Zedillo, o Fernández --"o Sánchez, o
Pérez, o quien sea", me digo--, y con más
razón el candidato en el que tú y yo estamos pensando.
Pero, ¿qué pasa si ese candidato pierde limpiamente
las elecciones, esto es, si no hay fraude y pierde?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Entonces
la Convención --contesta rápidamente el "sup"--
le va a tener que imponer ese programa al candidato que gane
y obligarlo a cumplirlo. Pero para que ese candidato lo cumpla,
la Convención tiene que cumplir con el otro requisito:
ser una fuerza real, con un peso específico.
PREGUNTA.- Esto me da una esperanza
--le digo--. Si la Convención aporta esta gran fuerza,
la lucha va a continuar por la vía pacífica, siempre
y cuando no haya fraude. Pero supongamos que la Convención
fracasa, porque la boicotea el gobierno, o la revienta la ultra,
o la gente pensante no asiste, o porque nadie se pone de acuerdo.
Eso abriría otra vez el peligro inminente de la guerra.
Hablemos de los armados, de los que no son zapatistas.
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Voy a
cortar un momento --me ataja el "sup".
+ Llega de nuevo la guerrillera.
Periódico EL FINANCIERO
29 de julio de 1994
Entrevista al subcomandante Marcos
Por Jaime Avilés, enviado
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