Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México
Julio de 1994
A: La Sección Cultural
de EL FINANCIERO
México, D.F.
(De: Subcomandante Insurgente
Marcos
Comité Clandestino Revolucionario Indígena
Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional
Cuartel General
Montañas del sureste mexicano
Chiapas, México)
El tal Avilés, Jaime
de nombre y de innegable vocación vagabunda, tuvo a bien
extraviarse y se le ocurrió preguntar en uno de nuestros
retenes si por acá había estado un tal Sonny Boy
Williamson cuando sentenció que "The sky is crying".
Los zapatistas del retén hicieron lo que se hace en estos
casos: lo tomaron preso y lo remitieron a la Comandancia, no
sin antes aclararle que acá sólo tzotzil, chol,
tzeltal, tojolabal y castilla, que otros dialectos no.
Me lo encontré fumando,
a juzgar por las colillas, el cigarro número 57. Le comuniqué
que estaba preso por contrabando de "filling", que
las penas iban desde aprenderse de memoria el programa económico
de (Ernesto) Zedillo, hasta vulcanizar condones.
No se quejó, sólo
se limitó a señalar que los ganaderos de Altamirano
eran más amables. Me dice el Avilés de algo como
un aniversario de cumpleaños o algo parecido. Tacho, que
va conmigo, escucha lo de "cumpleaños" y que
se arranca por la marimba con la solemne prromesa de que, ahora
sí, tenía puesta "Carta marcada".
Mientras regresa Tacho con la
improbable marimba, interrogo en tono severo a Avilés
que, ahora, pone cara de prisionero de la Francia ocupada de
la Segunda Guerra Mundial y se obstina en sólo dar su
nombre y el número de su credencial de elector.
Después de sobornarlo
(lo que no fue difícil pues se le acabaron los cigarros
y yo traía una cajetilla de 'Alas') logré sacar
en claro que se trataba del sexto aniversario de la sección
cultural de EL FINANCIERO, y entonces yo me dije: ¿por
qué no canjear al Avilés por el que publiquen un
saludo del 'Sup' en la sección cultural?
El Avilés no me hace
caso, ahora se dedica a palpar el piso y calcular las posibilidades
de un túnel para cruzar las líneas ¿enemigas?
De castigo le dejé dos números de (la revista)
IMPACTO y me vine a escribir esto que dice...
La Literatura y la Democracia
Parte I
DE BOTAS Y SOLDADOS
Una bota puede parecerse perfectamente
a una bota. Sobre todo si se mira de frente, de abajo y de lado.
Pero, si se mira desde dentro, entonces... una bota es un zapato
que quiso abrazar la pierna o un pedazo de pantalón duro
y oscuro que se ha quedado olvidado.
Una bota es un pedazo de suelo
que se pegó en los caminos o apenas un jirón de
recuerdos de una bota. Una bota es palabra, lápiz y fiero
borrador sobre el suelo.
Una bota es anhelante corazón
corriendo tras una bota. Una bota es una historia que contar
entre pies adoloridos.
Una bota es una escalera que
mira siempre abajo y es también una nube que se arrastra
somnolienta. Una bota es una canción que se hace bajo
y quedo.
Una bota puede ser cadena cruel
para tanta carne pobre o un pedacito de esperanza creciendo desde
abajo hasta mañana.
Una bota siempre puede ser una
bota, pero la verdad es que una bota es una bota que se equivocó
de camino y que anhela ser un día lo que toda bota debe
ser: un pie desnudo.
Y nosotros, así como
las botas, somos soldados por la necesidad de que un día
los hombres no necesiten ser soldados, y las botas vuelvan a
ser lo que toda bota debe ser: un pie desnudo.
+ Y el Avilés, cuando
regreso a verlo, ya tiene cara de Vic Morrow en el sargento Sanders,
el de "Combate". Le comunico los términos del
canje y ahora se lamenta de tener que abandonar la apacible celda
donde, ahora confiesa, llevaba ya la mitad de un túnel
que bautizó con el nombre, ¿alguien lo duda?, de
"Toby".
Vale, 'financieros'. Que los
cumplan muy felices. Salud y muchos pies desnudos.
Desde las montañas
del sureste mexicano
Subcomandante (Insurgente) Marcos
México, Julio de 1994
(Suscribe) Subcomandante Marcos
Periódico EL FINANCIERO
3 de agosto de 1994
Carta del subcomandante Marcos
a la sección cultural del diario
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