Respuesta a la propuesta
de acuerdos para
la paz del supremo gobierno.
Al pueblo de México:
A los pueblos y gobiernos del mundo:
A la prensa nacional e internacional:
Hermanos:
El Comité Clandestino
Revolucionario Indígena - Comandancia General del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional se dirige con respeto
y honor a todos ustedes para darles a conocer su valoración
y réplica a las propuestas de acuerdo de paz presentadas
por el supremo gobierno en la mesa del diálogo de las
Jornadas para la Paz y la Reconciliación en Chiapas.
Primero.- El Ejército
Zapatista de Liberación Nacional, organización
beligerante mexicana y formada mayoritariamente por indígenas,
se alzó en armas contra el supremo gobierno el día
1 de enero de 1994.
Las demandas del EZLN están
resumidas en los 11 puntos señalados en "La Declaración
de la Selva Lacandona": trabajo, tierra, techo, alimentación,
salud, educación, independencia, libertad, democracia,
justicia y paz.
Estas demandas son apoyadas
por la mayoría del pueblo mexicano y el EZLN lucha porque
sean solucionada para todos los mexicanos.
Segundo.- Después de
cruentos combates librados entre nuestras tropas y efectivos
gubernamentales de la policía y el Ejército federal,
un movimiento nacional y civil nos obligó a detener los
enfrentamientos y a intentar un diálogo con el supremo
gobierno, mismo que se realizó en la ciudad de San Cristóbal
de las Casas, Chiapas, a finales del mes de febrero e inicios
de marzo de 1994.
Tercero.- En ocasión
del diálogo de San Cristóbal, el EZLN presentó
un pliego de demandas compuesto por 34 puntos cuya resolución
sería la llegada de una paz con justicia y dignidad.
Cuarto.- El pliego de las 34
demandas del EZLN contiene exigencias nacionales y estatales,
unas que abarcan a toda la población y otras que se refieren
a los campesinos e indígenas.
El supremo gobierno intentó,
en vano, reducir la importancia de nuestra justa lucha al ámbito
local indígena e incluso limitarlo a 4 municipios del
sur oriental estado de Chiapas.
Quinto.- Entre las demandas
nacionales que incluyen a todos los mexicanos, están:
A) Elecciones libres y democráticas,
con igualdad de derechos y obligaciones para todas las fuerzas
políticas.
B) Para garantizar la libertad
y democracia, exigimos la renuncia del titular del Ejecutivo
Federal y la de los titulares ilegítimos de los ejecutivos
estatales. A la renuncia del Presidencia de la República
deberá formarse un gobierno de transición que organice
elecciones libres y democráticas.
Se exige también que
se legisle el derecho de ciudadanos y grupos de ciudadanos que,
sin militancia partidaria, participen en el proceso electoral
como autoridad real máxima.
C) Se exige un nuevo pacto federal
que acabe con el centralismo y permita la autonomía de
comunidades indígenas y municipios.
D) Se exige la revisión
del Tratado de Libre Comercio firmado con Canadá y los
Estados Unidos porque no corresponde a la realidad de México.
E) Se exige trabajo digno y
salario justo para todos los trabajadores del campo y de la ciudad,
y que se aplique y se respete la Ley Federal del Trabajo en beneficio
de los 'trabajadores del campo y de la ciudad'.
F) Se exige que se acabe con
el saqueo de las riquezas nacionales.
G) Se exige la cancelación
de todas las deudas contraídas por créditos, préstamos
e impuestos.
H) Se exigen soluciones al problema
nacional del hambre y la desnutrición en el campo y la
ciudad mexicanos.
I) Se exige la libertad inmediata
e incondicional de todos los presos políticos y de los
pobres presos injustamente en todas las cárceles del país.
Sexto.- El supremo gobierno
evitó responder positivamente a estas demandas nacionales
del EZLN y suscritas por amplios sectores del pueblo mexicano.
Los acontecimientos posteriores
al diálogo de San Cristóbal dieron la razón
a las demandas de democracia del EZLN.
El cobarde asesinato del licenciado
(Luis Donaldo) Colosio, la designación impuesta de (Ernesto)
Zedillo como candidato del PRI y los nuevos bríos con
los que avanza la línea dura gubernamental demuestran
que lo mejor para la nación hubiera sido que el señor
(Carlos) Salinas de Gortari renunciara a la titularidad del Ejecutivo
Federal desde el 1o. de enero.
Su afán de perpetuarse
en el poder permite ahora que nuestros país viva en un
permanente clima de inseguridad y su empeño en un fraude
electoral para continuar su usurpación, ahora a través
de Zedillo, pone a la nación al borde de la guerra civil.
La reforma electoral fue, a
todas luces, incompleta. La permanencia de un padrón electoral
viciado permite el fraude electrónico y reitera la usurpación
de la voluntad popular.
El reforzamiento de los aparatos
represivos gubernamentales y el intento de forzar al Ejército
federal a cumplir labores policiales, permite ver, con toda claridad,
que la apuesta del grupo salinista no es a la transición
democrática sino al fraude y la imposición.
El Ejército Zapatista
de Liberación Nacional ratifica lo que la realidad señala:
no hay voluntad de democracia en el supremo gobierno. El sistema
de partido de Estado debe ser destruido. El EZLN reitera las
demandas expresadas en los puntos 1 y 2 del pliego presentado
en San Cristóbal:
1. Elecciones libres y democráticas.
2. Derrocamiento de los usurpadores
en los poderes de la Unión y en los estados de la Federación.
El EZLN amplía sus demandas:
Son necesarios un gobierno de
transición democrática y un nuevo Constituyente
que aseguren, en ley y hecho, el cumplimiento de las demandas
fundamentales del pueblo mexicano: las demandas de democracia,
libertad y justicia, demandas que encontraron voz en los sin
voz, rostro en los sin rostro, mañana en los sin mañana,
vida en nuestra muerte.
El mal gobierno pretendió
reducir la demanda de autonomía a las comunidades indígenas
y deja intacto el esquema centralista de poder que magnifica,
a estatura dictatorial, el Poder Ejecutivo Federal. La demanda
de autonomía real para los municipios fue hecha a un lado
en las respuestas gubernamentales.
La ley prometida por el gobierno
para reconocer autonomía política, económica
y cultural a las comunidades indígenas sigue el trámite
acostumbrado: iniciativa de ley que no resuelve el problema de
fondo, no es consensada en los sectores indígenas ni en
los especialistas, y pretende ser aprobada al vapor.
Violando su propio ofrecimiento
de que la llamada "Ley General de los Derechos de las Comunidades
Indígenas" respondería "a las demandas,
opiniones, preocupaciones y consensos políticos de las
comunidades indígenas" y que se vería enriquecida
"por un grupo de especialistas", la ley sigue el mero
trámite de cubrir el expediente de reglamentar el artículo
4 constitucional, sin consultar a ningún sector interesado.
A la demanda de revisión
del Tratado de Libre Comercio, el gobierno responde en su empecinamiento
en continuar con un proyecto económico que no ha hecho
sino aumentar la pobreza de nuestro país y engañar
a los socios extranjeros prometiéndoles estabilidad económica
y paz social.
El gobierno se comprometió
a, en un plazo de 90 días, hacer "una evaluación
cuidadosa de los impactos del TLC". Esta "evaluación"
no se ha realizado, pero el pueblo mexicano puede ahorrarle el
gasto de tiempo y dinero a una comisión de "evaluación
del impacto": los impactos del TLC pueden ser observados
en las mesas de cualquier hogar pobre de México.
Como respuesta a la demanda
nacional de trabajo digno y salario justo, el gobierno continúa
con su política económica que aumenta el desempleo
y el subempleo, y disminuye el poder adquisitivo de los trabajadores.
El charrismo sindical sigue siendo la base de sustento del proyecto
económico neoliberal.
La exigencia de terminar con
el saqueo de las riquezas nacionales es pasada por alto y la
respuesta gubernamental se reduce al problema ecológico.
No existe una política nacional de defensa de las riquezas
naturales de nuestro país.
A la demanda de cancelación
de todas las deudas que padecen los sectores empobrecidos de
la nación, el gobierno responde con la promesa, incumplida,
de un estudio cuyo resultado seguro será el posponer el
problema.
Como en los puntos anteriores,
la demanda de fin al hambre y a la desnutrición de nuestro
pueblo pretende ser limitada a algunas regiones de Chiapas. Como
si el hambre y la desnutrición sólo fueran patrimonio
de los indígenas de Los Altos y la Selva, y como si los
programas se pudieran comer, el gobierno responde con promesas
de programas de nutrición infantil.
La libertad a todos los presos
políticos y a todos los pobres injustamente retenidos
en las cárceles del país es burlada con la promesa
de comisiones de estudio de casos. El injusto sistema judicial
mexicano, que sólo favorece a los poderosos, permanecerá
intacto.
En suma, las justas demandas
nacionales del EZLN no fueron, en modo alguno, respondidas con
satisfacción por el Gobierno federal. Por tanto, el EZLN
rechaza las propuestas gubernamentales de acuerdos de paz en
los puntos 1, 2, 4, 7, 18, 20, 21, 22 y 23.
Séptimo.- Entre las demandas
campesinas del EZLN, que incluyen a todos los campesinos mexicanos,
están:
A) La exigencia de que el artículo
27 constitucional respete el espíritu original de Emiliano
Zapata: La tierra es de quien la trabaja.
B) Construcción de hospitales
y clínicas de campo en todas las comunidades rurales del
país, con doctores y medicinas.
C) Precio justo a los productos
del campo, eliminación del intermediarismo y comercialización
directa de los campesinos.
D) Que los ejércitos
y policías no actúen ya en las comunidades rurales
en beneficio de caciques y terratenientes.
Octavo.- El supremo gobierno
se negó a responder con satisfacción a las demandas
nacionales de los campesinos:
La negativa gubernamental a
dar marcha atrás a las reformas salinistas al 27 constitucional
y devolver el derecho a la tierra a su lugar en la Carta Magna,
fue repudiada por amplios sectores campesinos de todo el país.
Base de la política neoliberal
en el campo mexicano, las reformas al artículo 27 perpetradas
por el grupo de Salinas deben desaparecer. La Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos debe retomar
la lucha de Emiliano Zapata.
La respuesta a la demanda de
hospitales, clínicas, doctores y medicinas para el campo
mexicano se limita a ofrecimientos hacia la zona de conflicto
únicamente. El campo mexicano seguirá olvidado
en lo que se refiere al derecho a la salud.
A la demanda de precios justos
a los productos del campo y eliminación del intermediarismo,
el gobierno responde ofreciendo la oficina de compra de votos,
Procampo, cuya eficacia es medida en tanto que pueda corromper
a los líderes campesinos para que comprometan su voto
en favor del partido del Estado.
Promesas de proyectos es la
solución gubernamental a un campo mexicano que se debate
ya en los límites de la supervivencia.
A la exigencia de salida de
policías y ejércitos de las zonas rurales, el gobierno
responde con una promesa de cambios en la impartición
de justicia, con el aumento de tropas y medios bélicos
en la zona en conflicto, y el intento de obligar al Ejército
federal a cumplir funciones policiales.
La prepotencia de grandes ganaderos,
con el patrocinio económico del gobierno, agrede y hostiga
a los campesinos ejidatarios y a los indígenas en general.
En suma, las justas demandas
campesinas nacionales del EZLN no fueron respondidas a cabalidad
por el gobierno federal. Algunas de las respuestas sólo
apuntan a la promesa de soluciones parciales y locales. Por tanto,
el EZLN rechaza las propuestas de acuerdos de paz en los puntos
8, 9, 19 y 24.
Noveno.- Entre las demandas
indígenas nacionales del EZLN están:
A) Derecho de los indígenas
a una información veraz y oportuna mediante una radiodifusora
indígena independiente del gobierno, dirigida y manejada
por indígenas.
B) Educación completa
y gratuita para todos los pueblos indígenas.
C) Que las lenguas de todos
los grupos indígenas sean oficiales y obligatoria su enseñanza
en todos los niveles escolares.
D) Que se respete la cultura
y tradición de los pueblos indígenas.
E) Que se termine la discriminación
y el racismo contra los indígenas.
F) Autonomía cultural,
política y judicial para los pueblos indígenas.
G) Respeto al derecho a la libertad
y a una vida digna de los pueblos indígenas.
H) Apoyos económicos
y sociales para las mujeres indígenas.
Décimo.- El supremo gobierno
contestó parcialmente a estas demandas indígenas
nacionales del EZLN. Aunque el gobierno responde con la promesa
de una radiodifusora indígena independiente, su respuesta
a las demandas de educación se remite al método
selectivo de becas que dejan fuera a muchos indígenas
con derecho a la educación en todos los niveles.
El resto de las respuestas a
estos puntos se limita a promesas de estudios y programas en
plazos que, en la mayoría de los casos, ya se vencieron.
En suma, las respuestas parciales
del gobierno a nuestras demandas nacionales indígenas
y la falta de cumplimiento a compromisos anteriores nos llevan
a rechazar las propuestas de acuerdos de paz en los puntos 10,
12, 13, 14, 15, 16, 17, 27 y 29.
Décimo primero.- Entre
las demandas estatales del EZLN están:
A) Realización de elecciones
generales en Chiapas y reconocimiento legal de todas las fuerzas
políticas en el estado.
B) Electrificación del
campo chiapaneco y porcentaje del ingreso económico por
la comercialización del petróleo.
C) Indemnización a las
víctimas de la guerra.
D) Derogación del Código
Penal del estado de Chiapas en lo referente a las limitaciones
de la lucha política.
E) Cese a las expulsiones, retorno
libre y voluntario de los expulsados de sus tierras de origen
e indemnización por daños sufridos.
F) Juicio político a
los señores Patrocinio González Garrido, Absalón
Castellanos Domínguez y Elmar Setzer M.
Décimo segundo.- El supremo
gobierno respondió insatisfactoriamente a las demandas
estatales del EZLN:
La reforma electoral chiapaneca
no permite a grupos no partidarios organizarse para contender
en las elecciones; a la demanda de electrificación del
campo chiapaneco se responde con programas y promesas; las expulsiones
continúan y siguen sin castigo los responsables; sólo
hay promesas de apoyos económicos a los indígenas
del estado y, cuando las hay, son a cambio de votos; el juicio
político a los 3 exgobernadores, culpables de obligarnos
a alzarnos en armas, se omite.
En suma, las respuestas insatisfactorias
y la desconfianza que tenemos al cumplimiento real de las promesas
gubernamentales nos llevan a rechazar las propuestas gubernamentales
de acuerdos de paz en los puntos 5, 6, 25, 27, 28, 29 y 30.
Décimo tercero.- Por
último, el EZLN demandó su reconocimiento, por
parte del gobierno, como fuerza beligerante. El pueblo de México,
a través de diversas organizaciones, nos ha otorgado ya
ese reconocimiento.
A nuestras demandas de reconocimiento
como fuerza beligerante y de nuestras tropas como auténticos
combatientes, el supremo gobierno responde ofreciendo garantías
de trato digno y respetuoso a los integrantes del EZLN y ofrece
registro legal al EZLN.
El mal gobierno no puede siquiera
dar garantías plenas de seguridad a los que son parte
de él, mucho menos podemos esperar que dé trato
digno y respetuoso a quienes, interpretando los afanes legítimos
de democracia, libertad y justicia del pueblo mexicano, se alzaron
en armas en justa lucha.
El EZLN se formó como
ejército demandante del respeto a la voluntad popular.
Este respeto continúa siendo negado y la voluntad popular
es atropellada por el gobierno de la usurpación.
Las razones que dieron nacimiento
al EZLN prevalecen, el EZLN seguirá en armas hasta que
se cumplan las demandas de democracia, libertad y justicia para
todos.
El EZLN se comprometió
a cumplir los tratados internacionales que regulan los combates
en las guerras. El EZLN sí cumplió con estos tratados.
Seguiremos haciéndolo.
El EZLN reitera su demanda de
ser reconocido como fuerza beligerante y de sus tropas como auténticos
combatientes. Para ello, el EZLN acudirá a los distintos
foros internacionales demandando de los pueblos y gobiernos del
mundo este reconocimiento.
El reconocimiento del EZLN como
fuerza beligerante es necesario para que el proceso de diálogo
tenga bases firmes de desarrollo.
Décimo cuarto.- El supremo
gobierno, en el diálogo de San Cristóbal, presentó
su propuesta de acuerdos de paz. El EZLN respondió explicando
que debía consultar a todos sus integrantes, pues el pueblo
que nos forma fue quien nos dio la orden de guerra y sólo
de él puede venir la orden de paz.
Después de múltiples
contratiempos, la consulta terminó; ésta es nuestra
réplica a las propuestas gubernamentales.
Décimo quinto.- Por lo
anterior y en base a la votación libre y democrática
de quienes lo forman, el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional responde NO a la propuesta de firmar los acuerdos de
paz del supremo gobierno, da por terminado el diálogo
de San Cristóbal, reitera su disposición a seguir
buscando una salida política que lleve a una paz con justicia
y dignidad, y llama a todos los sectores progresistas e independientes
a un diálogo nacional de paz con democracia, libertad
y justicia.
¡No nos rendiremos!
¡Democracia!
¡Libertad!
¡Justicia!
Respetuosamente.
Desde las montañas del sureste mexicano
Comité Clandestino Revolucionario Indígena
Comandancia General del Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México, Junio de 1994
(Suscribe) Subcomandante
Marcos
Comunicado del Comité
Clandestino
Revolucionario Indígena
Comandancia General del Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México
10 de junio de 1994 |