Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México
10 de junio de 1994
Al semanario nacional PROCESO:
Al periódico nacional LA JORNADA:
Al periódico nacional EL FINANCIERO:
Al periódico local de SCLC, TIEMPO:
Señores:
¡Corred! ¡Avisadles
a los mazahuas, los amuzgos, los tlapanecos, los nahuatlacas,
los coras, los huicholes, los yaquis, los mayos, los tarahumaras,
los mixtecos, los zapotecos, los mayas, los chontales, los seris,
los triquis, los kumiai, los cucapá, los paipai, los cochimi,
los kiliwa, los tequistlatecos, los pame, los chichimecos, los
otomíes, los mazatecos, los matlatzincos, los ocuiltecos,
los popolaca, los ixcatecos, los chochopopoloca, los cuicatecos,
los chatinos, los chinantecos, los huaves, los pápagos,
los pimas, los tepehuanos, los guarijios, los huastecos, los
chuj, los jacaltecos, los mixes, los zoques, los totonacos, los
kikapús, los purépechas y a los o'dham de Caborca!
¡Que lo sepan los ceuístas
y las bandas todas! ¡Que llegue hasta el oído de
obreros y campesinos sin tierra! ¡Que escuchen los del
Barzón, las amas de casa, los colonos, los maestros y
los estudiantes!
¡Que los mexicanos en
el extranjero oigan este mensaje!
¡Que lo escuchen los banqueros
y los dinosaurios de Atlacomulco!
¡Que retumbe en los pasillos
de la Bolsa de Valores y en los jardines de Los Pinos!
¡Que esta voz llegue hasta
los mapuches y los auténticos farabundos!
¡Que los hermanos todos
de estas tierras abran un lugr en su corazón para este
grito!
¡Que suenen los tambores
y los teletipos! ¡Que los satélites enloquezcan!
¿Qué? ¿Que
cuál es el mensaje? Uno solo:
'Los zapatistas. Stop.
¡No se rinden! Stop.
¡Resisten! Stop y fin'.
Desde las montañas
del sureste mexicano
Subcomandante Insurgente Marcos
México, Junio de 1994
(Suscribe) Subcomandante Marcos
P.D. DE LA IMPRUDENCIA:
Nos aconsejan ser prudentes
y firmar la paz, nos dicen que el gobierno nos acabará
en horas, en días si se tardan, si no firmamos la paz.
Nos recomiendan conformarnos con las promesas ofrecidas y esperar.
Nos piden la prudencia de rendirnos y vivir...
¿Quién podría
vivir con esa vergüenza? ¿Quién cambia vida
por dignidad? Fueron inútiles tan sensatos consejos. En
estas tierras reinan, desde hace muchos años, la imprudencia...
y la dignidad.
P.D. En el Comité estuvimos
discutiendo toda la tarde. Buscamos la palabra en lengua para
decir "RENDIR" y no la encontramos. No tiene traducción
en tzotzil ni en tzeltal, nadie recuerda que esa palabra exista
en tojolabal o en chol. Llevan horas buscando equivalentes.
Afuera llueve y una nube compañera
viene a recostarse con nosotros. El viejo Antonio espera a que
todos se vayan quedando callados y sólo quede el múltiple
tambor de la lluvia sobre el techo de lámina.
En silencio se me acerca el
viejo Antonio, tosiendo la tuberculosis, y me dice al oído:
"Esa palabra no existe en lengua verdadera, por eso los
nuestros nunca se rinden y mejor se mueren, porque nuestros muertos
mandan que las palabras que no andan no se vivan".
Después se va hacia el
fogón para espantar el miedo y el frío. Se lo cuento
a Ana María, ella me mira con ternura y me recuerda que
el viejo Antonio ya está muerto...
La incertidumbre de las últimas
horas de diciembre pasado se repite. Hace frío, las guardias
se relevan con una contraseña que es un murmullo. Lluvia
y lodo apagan todo, los humanos murmuran y el agua grita.
Alguien pide un cigarrillo y
el fósforo encendido ilumina la cara de la combatiente
que está en la posta... un instante solamente... pero
se alcanza a ver que sonríe...
Llega alguien, con la gorra
y el fusil chorreando agua. "Hay café, informa. El
Comité, como es costumbre en estas tierras, hace una votación
para ver si toman café o siguen buscando el equivalente
de "RENDIRSE" en lengua verdadera. Por unanimindad
gana el café. NADIE SE RINDE...
¿Nos quedamos
solos?
(Suscribe) Subcomandante
Marcos |