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Manuel Camacho Solís:
A todo México le hubiera
gustado hoy tener la buena noticia de la firma de los acuerdos
de paz. Esto no fue así.
Queda claro, como siempre lo
ha estado desde los primeros días de enero, que un asunto
social y político de esta profundidad, no tiene una solución
sencilla.
No tenemos aún los acuerdos
definitivos, pero se consolida la decisión de cese al
fuego y se mantiene el compromiso de buscar una solución
política en favor de la paz.
Aquí hay hechos clave:
durante cinco meses el Ejército Mexicano ha cumplido escrupulosamente
el cese a toda iniciativa de fuego. No se ha disparado un solo
tiro contra el EZLN.
Esto es una demostración
de responsabilidad del Ejército Mexicano con el país
y su decisión de poner todo de su parte en favor de la
paz.
El otro hecho es que el EZLN
también ha cumplido, situación nada sencilla para
un movimiento armado con fuertes contenidos ideológicos.
El EZLN tampoco ha disparado un solo tiro en contra del Ejército
Mexicano.
Dos hechos más: uno,
es que en estos cinco meses se ha enriquecido la agenda política
del país. Ahí están el tema social y el
tema indígena.
El otro, es la responsabilidad
con la que han actuado los partidos y los candidatos a la Presidencia,
el Congreso y la sociedad civil.
No sólo por su apoyo
explícito, completo a la paz, sino por su contribución
en favor de cambios institucionales como ocurrió con el
Acuerdo del 27 de enero.
La estrategia de paz de la sociedad
civil, los partidos, las instituciones republicanas, las iglesias,
y la opinión pública no ha fallado.
Está tan arraigada y
tiene tal fuerza, que no ha habido un solo muerto más
en enfrentamientos beligerantes.
Hoy, por eso, de nuevo, se ha
impuesto la fuerza de la razón sobre la fuerza de las
armas; de las palabras por encima de las balas. Tan ha sido eficaz
esta política de paz que reclama verdad, que hoy, quien
dispare el primer tiro, pierde.
Los comunicados dados a conocer
por el EZLN requieren de un análisis de fondo que distinga
claramente los asuntos militares de los temas políticos.
Este análisis requiere
ser ubicado en el contexto de las diversas comunicaciones que
se han tenido con el EZLN. Se entiende mejor considerando sus
antecedentes.
Hace unas semanas me referí
a las tres opciones que consideraba probables en la decisión
del EZLN:
1) Que pudiera resurgir una
situación de beligerancia;
2) Que permaneciera la situación
de tregua; y
3) Que pudieran darse pasos
adicionales en favor de la paz.
En el comunicado del EZLN hay
elementos sólidos que no sólo permiten mantener
sino que refuerzan la seguridad militar en la región.
De manera explícita,
toman la decisión de establecer una prórroga unilateral
del cese al fuego ofensivo.
Hacen explícita su determinación
de no realizar acción alguna contra el Ejército
Mexicano.
Resuelven otorgar facilidades
para la celebración del proceso electoral en la zona del
conflicto.
Es decir que, frente a las tres
opciones que en su momento se vislumbraron, aunque permanece
el riesgo de la primera, se consolida la segunda con algunos
avances en garantías para el Ejército Mexicano
y para la sociedad chiapaneca.
En el plano político,
concluye la etapa de los diálogos de San Cristóbal,
pero permanece la valoración al diálogo y a la
solución política para resolver el conflicto de
Chiapas.
Los temas declarativos que acordamos
no incluir en la agenda resolutiva de la negociación,
es decir, los temas políticos de carácter nacional,
se convierten en el punto central de su decisión de rechazar
los acuerdos de paz.
Nuestra posición fue
evitar que los temas de la democracia se procesaran en un ámbito
distinto al de las instituciones democráticas, los partidos
y la sociedad civil.
Por otra parte, es necesario
recordar que las respuestas que ofrecimos a nombre del gobierno,
a sus 32 puntos resolutivos, fueron producto de un análisis
serio y profundo, resultado de una comunicación fundada
en la verdad, de un trabajo eficaz del mediador y de una actitud
abierta por parte del EZLN.
Como había sido previsto,
serían las comunidades quienes los aprobarían,
o no. Su comunicado muestra que prevalece la desconfianza a que
se cumplan estos compromisos que califican de parciales o insatisfactorios.
Esa es la decisión de las comunidades.
En los tiempos convenidos, quedaron
listos los programas y previstos los recursos para su realización,
pero por respeto al proceso de consulta a las comunidades, y
para no generar fricciones, se convino posponer su aplicación
en la zona del conflicto, hasta el término de las consultas
y su eventual aprobación.
En su declaración, hay
un punto especialmente delicado, frente al cual es necesario
precisar de nuevo nuestra posición. El EZLN persiste en
su aspiración a ser reconocido como fuerza beligerante.
Con la misma claridad conque
lo hemos hecho desde el principio, quiero reiterar que, bajo
ninguna circunstancia es aceptable conferir al EZLN la categoría
jurídica, de fuerza beligerante, ya que ello pondría
en entredicho la soberanía nacional y la integridad de
nuestro territorio, dando lugar a la injerencia de fuerzas internacionales
en un asunto interior de México.
La primera conclusión
respecto a los comunicados, es que la permanencia del cese al
fuego en el estado de Chiapas tiene hoy fundamentos de carácter
militar y de compromiso político más sólidos,
con lo cual puede mantenerse la tranquilidad de los habitantes
de esas regiones, y de cada uno de los sectores sociales del
estado de Chiapas.
Cualquier otra interpretación
no corresponde con los hechos y no tendría otro significado
más que buscar debilitar la paz en el estado de Chiapas.
La segunda conclusión
es que aunque el EZLN planteó desde el principio los temas
de libertad, justicia y democracia nacionales, el énfasis
en la comunicación social se concentró en los temas
de justicia y dignidad.
Ahora, es clara su decisión
de concentrar su mayor esfuerzo en los temas de la política
nacional, presentando su propio diagnóstico y perspectiva
para la transición democrática.
Al igual que en los diálogos
de San Cristóbal, es opinión de este Comisionado,
que el fortalecimiento de la democracia pasa por las instituciones
republicanas, los procesos legales de cambio constitucional,
la actuación del Congreso, los partidos, los medios de
comunicación y, desde luego, de manera muy importante,
el papel que la sociedad civil juega y jugará en el futuro
político de México.
El cambio institucional es,
desde luego, la mejor manera de evitar fenómenos de ingobernabilidad,
pero el cambio democrático -todas las transiciones exitosas
de las últimas décadas- sólo han sido posibles
a través de los cambios pactados, las garantías
otorgadas a los intereses legítimos y la inclusión
de las nuevas fuerzas y las nuevas ideas al ámbito de
las instituciones y las leyes, para evitar situaciones excepcionales
que pueden comprometer las libertades públicas.
La fuerza de la sociedad civil
se da en tanto que logra incidir y enriquecer el proceso de cambio
al que todos pueden converger para hacerlo posible. De otra manera,
no sólo sufre más la sociedad, sino que el desenlace
puede llegar a ser contrario al cambio deseado.
El significado de los comunicados
es: la paz, el diálogo y la salida política prevalecen
en Chiapas y son más necesarios que nunca.
Señoras y señores:
Como ha sido informado por la
Presidencia, el día de hoy se realizaron diversas reuniones
en la residencia oficial de Los Pinos para fijar la posición
del gobierno en esta nueva etapa.
Con autorización del
Presidente de la República, me permito informar que para
seguir reforzando la paz y la solución política,
se han tomado las siguientes decisiones:
+ Decisiones de carácter
militar.
Decisiones de carácter
militar para garantizar la tranquilidad y reforzar el proceso
de paz a partir de una solución política, como
se precisó en el boletín de la Presidencia de la
República:
1.- Se mantiene invariable la
decisión del 12 de enero que establece el cese unilateral
a toda acción de fuego ofensivo. El Ejército Mexicano
mantiene su firme apoyo a la solución política
y no hará nada en contra del EZLN salvo en el caso de
que fuera agredido.
2.- Se continuarán haciendo
los patrullajes y relevos en la frontera sur del territorio nacional.
3.- Se mantendrá el dispositivo
militar para evitar posibles movimientos de armas y explosivos
en torno a la región del conflicto y para evitar que otros
grupos en la zona pudiesen armarse y propiciar enfrentamientos
entre comunidades y organizaciones.
+ Decisiones de carácter
social.
Las respuestas que ofreció
el gobierno a las propuestas de justicia y desarrollo, contenidas
en los 32 compromisos para una paz digna resultantes del diálogo
de San Cristóbal, porque son justas, se aplicarán
a las comunidades que no están involucradas en el conflicto.
Estarían coordinadas
por el gobernador del estado y a través de una Vocalía
Ejecutiva se coordinarán las acciones federales.
+ Decisiones del
ámbito estatal.
El gobernador del estado de
Chiapas ha hecho saber, por conducto del Secretario de Gobernación,
que el gobierno del estado fortalecerá las instancias
de diálogo y negociación en los asuntos que son
de su competencia y que, para los temas relacionados con el EZLN,
solicitarán la participación del señor Samuel
Ruiz, obispo de San Cristóbal, en su carácter de
mediador.
+ Finalmente en la reuniones
hoy, quedó ratificado el compromiso del gobierno de la
República con la vía pacífica y con la construcción
de una solución política en favor de la paz.
Por mi parte, como desde el
primer día, mi compromiso está por la paz y por
la solución política. En esa posición me
mantengo.
Quiero contestar una pregunta
que está en el aire: ¿está usted pesimista
o no?
Lo contestaría de la
siguiente manera: considero muy importante la consolidación
del cese de hostilidades y la garantía adicional al Ejército
Mexicano. Esto es muy positivo para la paz.
Considero muy importante que
el EZLN respete el proceso electoral en la zona del conflicto.
Lo que cuenta es que hay factores adicionales de seguridad y
paz para el estado de Chiapas.
No hay acuerdo formal de paz,
sí hay acuerdo de no confrontación armada, que
refuerza la paz en la zona, y se consolida la línea de
solución política por parte del gobierno y por
parte del EZLN.
Muchas gracias.
Mensaje pronunciado por Manuel
Camacho Solís, comisionado para la Paz y la Reconciliación
en Chiapas, el 12 de junio de 1994, luego de publicarse la negativa
del EZLN a aceptar los acuerdos de paz propuestos por el gobierno.
12 de junio de 1994 |