|
En algún lugar de la
Selva Lacandona, 15 de junio.- El Ejército Zapatista de
Liberación Nacional (EZLN) le está apostando todo
a que la sociedad civil se organice y evite la guerra, y se pueda
llegar a un acuerdo firme de paz con justicia y dignidad, advirtió
el subcomandante Marcos, en entrevista con EL FINANCIERO.
Del futuro de la paz, dijo Marcos,
la respuesta la tiene "la vanguardia de este país",
que es la sociedad civil. Si la sociedad civil se organiza y
abre la puerta de la paz, la habrá. Si no, si el gobierno
se niega a abrir esa puerta, seguirá la guerra, advirtió.
Explicó que la decisión
del Comité Clandestino Revolucionario Indígena
y de los combatientes zapatistas es resistir, pero dejar claro
que el EZLN no estaría dispuesto a reiniciar las hostilidades
por iniciativa propia.
El EZLN está dispuesto
al diálogo y abierto a la posibilidad del tránsito
pacífico hacia la democracia, pero señala que ve
en un sector de la sociedad las posibilidades de lograrlo en
poco tiempo, con un potencial de organización muy grande
que sea de la sociedad civil.
Los zapatistas piensan que su
llamado a una Convención Nacional para la Democracia,
junto con otros llamados que puedan tener coincidencia, pueda
hacerle entender a la gente sin partido, o a la gente con partido,
pero interesada en lograr el tránsito a la democracia,
que el 21 de agosto se dé esto sin necesidad de que haya
más enfrentamientos, expresó el subcomandante Marcos.
"En ese sentido, garantizando
el tránsito pacífico, nosotros no tendríamos
problemas en abrir un nuevo diálogo, ya con una definición
clara sobre la paz con justicia y dignidad", dijo Marcos.
Señaló que los
zapatistas no podían rendirse en condiciones indignas,
frente a promesas, "pero también tenemos que dejar
claro que no podíamos atacar con nuestras acciones a la
sociedad civil, que tanto nos ha respaldado".
Expresó que la sociedad
civil que se manifestó en el terremoto de 1985, que espontáneamente
se organiza ante un peligro inminente o ya en acción,
es la que logró detener la guerra en enero, "y si
nosotros logramos hacerle entender que el problema de la democracia
no es un problema del EZLN, sino del país, quiero decir
con eso que aunque el Ejército Zapatista se hubiera rendido,
o nos hubieran aniquilado, si no hay un cambio democrático,
el país va a explotar por otros lados".
"Si la sociedad civil alcanza
a entender eso, este peligro, antes de que estalle la guerra,
y se logre organizar e imponer por la fuerza de sus movilizaciones
el cambio democrático, si no pudieron contra ella las
armas, tampoco va a poder el gobierno detener ese potencial.
Nosotros confiamos en la sociedad civil. Si le confiamos antes
la vida, cuando fue el diálogo de San Cristóbal,
y ahora le confiamos nuestra sobrevivencia con la ayuda que pueda
darnos para resistir el cerco, por qué no le vamos a confiar
el futuro del país".
Aseguró que los zapatistas
se sienten identificados con la sociedad civil. Nadie, manifestó,
de los que trabajan en la sociedad civil organizada o en organizaciones
no gubernamentales, pertenece a una agrupación para conseguir
un puesto político, incluso es gente que arriesga su trabajo,
su posición social... para meterse en estas broncas, "y
ese mismo desinterés es al que dirija al país,
no sólo que logre el tránsito a la democracia".
Reiteró en esta tesitura
que el EZLN siempre ha insistido en que "nosotros vamos
a la retaguardia de la sociedad civil, en el sentido de que ella
parece darse cuenta de cosas de las que nosotros no nos damos
cuenta. Nuestro mérito histórico es reconocer esto,
reconocer que no tenemos la verdad absoluta o la vanguardia,
en el sentido clásico y ortodoxo del término, sino
reconocerle a la sociedad esa iniciativa".
Recordó Marcos que el
EZLN reconoce en la Segunda Declaración de la Selva Lacandona,
divulgada el sábado pasado, que la sociedad civil toma
nuevamente la vanguardia "y tenemos que cedérsela.
Por eso decidimos callar los fusiles y pasar a segundo plano,
para que las movilizaciones civiles sean las que tomen la iniciativa".
"Si esto es así,
dudo que el gobierno pueda mantenerse en la cerrazón que
puede aducir frente a un grupo armado, por el hecho (de) que
está armado y que es ilegal, que no tiene rostro, porque
así nació y así se va a mantener, y que
plantea con la fuerza de las armas que eso se cumpla", agregó.
Afirmó que la sociedad
civil organizada sería la que impondría la voluntad
popular, pero advirtió que en el caso de que el "supremo
gobierno" se resista a aceptarlo, habrá un garante
armado de esa voluntad popular, el EZLN.
"Nosotros lo hemos dejado
claro. La sociedad civil debe tener confianza en que, en el caso
de que sea agredida la voluntad popular, tendrá a alguien
que responderá por ella".
El subcomandante informó
que el EZLN está haciendo un llamado a personalidades
de reconocido prestigio, sin partido, a artistas e intelectuales
reconocidos como tendentes a un camino de tránsito pacífico
democrático, pues ellos tendrían autoridad moral
para presidir la Convención Nacional Democrática
convocada por el EZ, pero en caso de que ello no sea posible,
tendrá que ser los comités estatales que se organicen
en torno a la Convención los que elijan quién va
a presidirla, "pero nosotros estamos dejando claro que no
serán militares los que presidan la Convención".
Señaló que el
EZ está llamando a gente que lucha con la pluma, con la
palabra, con el micrófono, por el tránsito a la
democracia, para que asuma su papel histórico, "y
nosotros estamos dispuestos a cederlo".
Recordó que si en la
Convención de Aguascalientes de 1914 no se impuso el criterio
de los civiles sobre los militares, fue por otras circunstancias,
pero ahora los civiles tienen el lugar histórico que se
merecen y que se han ganado.
"Y tenemos que reconocerlo,
tienen que reconocerlo los partidos políticos, el gobierno,
pero sobre todo la sociedad civil tiene que reconocerse como
lo que es".
Marcos fue entrevistado, luego
de que la llamada Caravana de Caravanas por fin pudo arribar,
después de muchos sufrimientos en su camino, a territorio
zapatista con alrededor de 200 toneladas de víveres, que
aliviarán el hambre de 2 mil indios que sobreviven en
120 comunidades dispersas por todo el territorio controlado por
los zapatistas, y que no pueden conseguir alimentos, medicamentos,
ropa, etcétera, debido al cerco militar que mantiene el
Ejército federal desde enero pasado, luego del levantamiento
armado del EZLN.
La Caravana de Caravanas logró
llegar a la medianoche del domingo, recorriendo pésimos
caminos, a la selva, donde fue recibida por el subcomandante
Marcos y un grupo de combatientes del EZLN, quienes se encargarán
de distribuir los víveres entre la población necesitada
de la zona.
Hoy lunes fue día de
fiesta en territorio zapatista, pues jóvenes integrantes
de la Caravana se dedicaron a descargar los camiones que transportaban
los víveres.
La población compartió
con los integrantes de la Caravana, frijoles, tortillas y como
un caso especial, carne de res que casi nunca comen los indios
establecidos en esa zona selvática del estado de Chiapas.
Periódico EL FINANCIERO
16 de junio de 1994
Entrevista al subcomandante Marcos
Por Francisco Gómez Maza, enviado |