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JAVIER SOLÓRZANO, desde Chiapas:
Antes que nada, queremos agradecer al EZLN que no permita conversar
con ellos. Hemos estado buscándolos y hay gente que le
consta. Entonces, antes que nada, Subcomandante Marcos, gracias
por esta conversación.
SUBCOMANDANTE MARCOS: No, al
revés.
JAVIER SOLÓRZANO: Bueno, realmente,
¿te equivocaste de camión o no, que tanto lo has
dicho?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
nosotros llegamos a este estado viniendo de otro por diversos
caminos, por diferentes razones y de una u otra forma la montaña,
la tierra de aquí, nos fue reteniendo con argumentos imposibles
de rebatir: una extrema miseria, una gran tradición histórica
de lucha, de dignidad, y la necesidad de hacer algo.
Y como teníamos pues
la idea, la perspectiva de que no veníamos a enseñar,
sino sobre todo a aprender, fuimos asimilando esta nueva idea,
o a lo mejor ya era muy vieja, pero no la habíamos entendido
en otras partes de lo que es la dignidad de un ser humano y a
lo que está dispuesto a hacer por esa dignidad. Y así
fue como no pude ya salir.
JAVIER SOLÓRZANO: No te equivocaste
de camión.
SUBCOMANDANTE MARCOS: ¿No
habrá por ahí alguien que me quiera dar un aventón
de regreso? Porque ya no encontraba la llave. Decía un
compañero: Nosotros por qué estamos en la selva?
Y nosotros decíamos: 'No, pues es para prepararnos por
conciencia'. Mentira, dice, lo que pasa es que no encontramos
la llave para poder salir de aquí. Ese compañero
ya murió.
JAVIER SOLÓRZANO: Varias personas
que saben que yo iba a tener esta oportunidad, cantada... digo,
estaba cantada, ¿no?, me dijeron --desde compañeros
de trabajo hasta mujeres--, oye, tráetelo, ¿no?
¿Cómo ves eso?
Para entrar más directamente,
¿no se estará personalizando un poco el asunto
del EZLN? ¿Marcos es el único vocero del EZLN?
¿Surgirán otros en la siguiente ronda? ¿Qué
pasará con otros, incluso cuadros, quizá, para
hablar en la izquierda clásica? ¿Tendrán
que surgir? o ¿No sientes que se ha personalizado mucho
en tí ahora el EZLN?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No es
la estructura nuestra la de basarse en una personalidad y yo
creo que el pasamontañas tapa muchos protagonismos que
puedan surgir o caudillismo.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Pero
no aparecen en el centro del huracán?
SUBCOMANDANTE MARCOS: ¿Sexual?
Ojalá, pues, pero no hay nada, no se ve nada claro.
JAVIER SOLÓRZANO: No, pues ni
lo digo siquiera.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Lo que
ocurre es eso, yo sí le entiendo y los compañeros
dicen, nomás te vamos a cuidar, o sea que me ponen censores
para ver qué voy a decir y luego me sientan en la 'cicuta',
como dicen ellos.
JAVIER SOLÓRZANO: Encima.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Tú
dijiste esto y no debiste... entre otras cosas una broma sobre
los partidos políticos. Yo dije: 'No, nomás vinieron
a tomarse la foto'... ¡Uuy!!, me cayó, no sólo
por los partidos políticos, sino por ellos, empezaron
a decir y recibí el regaño en tzeltal, en tzotzil,
en chol y en tojolabal, que es lo peor que te puede pasar.
Fue duro, ¿no?, pero
los compañeros dicen: 'Bueno, si eso sirve para que nuestra
lucha se conozca, mientras no pierdan seriedad nuestros muertos'.
Pero no sabemos hasta qué punto esto, lejos de darle difusión
a nuestro movimiento, lo haya desprestigiado o lo haya vanalizado;
no lo alcanzamos a calar todavía.
Lo que nosotros queremos es
que el mayor número de gentes conozcan nuestro pensamiento,
que vean que somos mexicanos, que no somos extranjeros, que ni
siquiera seguimos el camino de la violencia por vocación
militarista o por vocación de muerte, sino porque fue
un último recurso y que si se abre otro, pues vamos a
darle.
JAVIER SOLÓRZANO: Hay varias
cosas que también uno le va dando vueltas cuando va viendo
el asunto del Ejército Zapatista. De repente la pregunta
sería: ¿Seguirá Marcos siendo un mito genial
o empezará a dejar de serlo? Y la preocupación
aquí va más profunda, es decir, ¿no estaremos
entrando en una etapa donde naturalmente hay una suavización
de lenguaje, en donde pareciera de repente que los cooptan? ¿Cómo
poder mantener esa llama del Ejército Zapatista en el
nivel alto?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Lo que
dicen los compañeros es que hay que decir siempre la verdad.
En este caso, la verdad para nosotros es ésa: si hay otro
camino para nuestras demandas, que es la que no podemos soltar,
tenemos que probar, porque si no lo probamos podemos morir, habiéndolo
podido evitar.
A eso me refiero. Pero lo que
no puede cambiar es una cosa: Nuestras demandas, y dos, nuestra
independencia como organización, no sólo frente
al Estado, sino también frente a los partidos políticos.
Entonces dicen los compañeros:
Es que nosotros no podemos jugar al calendario electoral o al
calendario de la prensa, nosotros tenemos una responsabilidad
con nuestra gente que nos ordena. Alzarnos con tales demandas
y sobre esas tenemos que concentrarnos.
Lo que ocurre es que en el momento
en que el movimiento se hace importante ideológicamente,
pues porque nuestra importancia militar es muy, muy reducida
y nuestra importancia política también.
Entramos a todo ese juego de
especulaciones, y que si sí son, y si no son, y que a
lo mejor son una fracción en el poder, que de por sí
ese era su plan y todo eso.
Eso les molesta mucho a los
compañeros, pero dicen no podemos romper el diálogo,
arriesgando la vida de más gente, porque llegaron a plantearlo.
El comité llegó
a decir: 'Hasta aquí nada más, se va a romper el
diálogo porque ya están diciendo que estamos en
componendas y no podemos permitir eso'. Como dos o tres veces
estuvo a punto de ocurrir, ¿no?.
Dijeron: "No pues, pero
como quiera tenemos que acabar de decir lo que tenemos que decir
y ya, ¿no?'. Y del resultado del manejo que se haga de
esta etapa del diálogo depende también que haya
una segunda etapa...
JAVIER SOLÓRZANO: ...¿o
no? ...
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
claro. O sea, que los compañeros digan no, pues ya no
vas, porque en realidad todo lo que dicen ahí o tu presencia
ahí, se presta para esto, y ellos son muy celosos en la
pureza de su movimiento; muy, muy celosos. Este, recibí
una carta... ¿No sé si acepten groserías
en tu televisora?
JAVIER SOLÓRZANO: ... No, pues
sí.
SUBCOMANDANTE MARCOS: ... Sí
aceptan. Una carta que es la mejor carta que he recibido en mi
vida; contundente, de un doctor de aquí de San Cristóbal
que dice: 'Subcomandante Marcos, con toda mi admiración
y respeto reciba esta súplica de un mexicano, no se vaya
usted a "apendejar". Saludos'.
Es todo lo que dice. Ese es
el mejor consejo que he tenido desde mucho tiempo y me acordé
ahorita porque estábamos hablando del diálogo,
¿no?, y qué me dije, no, pues yo tengo que decirte
que ésta es la mejor carta, pero ojalá no se difunda;
entonces todos me van a empezar a mandar cartas: 'No se vaya
a apendejar'.
JAVIER SOLÓRZANO: ... y luego
se siente...
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
ya luego me la voy a creer deveras.
JAVIER SOLÓRZANO: Hay un asunto
inevitablemente que se personaliza: el Subcomandante Marcos.
¿Quién es? Yo honestamente a éstas alturas,
no sé qué piense mucha gente, pero me da la impresión
de que ya no nos importa mucho que se quiten el pasamontañas.
Como que el asunto empieza a
pasar a otra etapa. A lo mejor tú mismo lo has sentido,
pero inevitablemente la gente dice que a lo mejor estaban en
el CCH Sur y que... ¿sabes cuál otra?... que caminabas
los domingos por Coyoacán, y que... ya sabes, estos lugares
comunes que se tienen en la capital y que yo pienso que entre
el morbo y el interés real, mucha gente quisiera saber
un algo más, ¿no?. Yo entiendo que no hay necesidad
de saberlo todo, ¿no?.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
te voy a dar una clave magnífica para descubrir quién
soy. Así como me "chacoteo" de diferentes formas...
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Sí?
SUBCOMANDANTE MARCOS: ... también
en las pistas que doy sobre mi filiación, entonces lo
más seguro es que no sea nada de lo que he dicho que soy.
Doble contra sencillo que va por ese lado. Ahora, de que haya
bajado la presión esa de que '¿quién es?',
y todo eso que es, enhorabuena, pues que vuelva la atención
en lo fundamental, que son las causas que nos obligaron, pues,
a alzarnos.
JAVIER SOLÓRZANO: Sí,
yo estoy con ellos.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Antes
decían: 'Quítate el pasamontañas', y ahora
dicen: 'No, no te lo quites, no te lo vayas a quitar'. En parte,
dicen: 'No, pues es que te quieren ver quién eres para
matarte o para eliminarte, lo que sea, pero además no,
no es necesario, está bien así, regresa a tu otra
vida sin que nadie sepa quién fuiste nunca'. Pero un sentimiento
cada vez más generalizado, no.
Pero para saber Marcos es eso,
pues sí sigue las pistas de todo lo que he dicho en todas
partes, ahí sí ya tienes la seguridad de que ése
no es el camino. Probablemente nunca haya estado en la ciudad
de México y en el sureste, ni en Coyoacán, ni en
el valle de pasiones...
JAVIER SOLÓRZANO: ...ni en el
valle de pasiones, ahí a un lado de las islas...
SUBCOMANDANTE MARCOS: Entonces
no hay más que decir. Cualquier cosa siempre vas a tener
la sospecha de que bueno, no será otra... el que era periodista,
que era todo eso. Lo más seguro es que no, pero qué
bueno, pues, que la presión baja por ese lado y la atención
vuelva sobre los verdaderos protagonistas de esto.
JAVIER SOLÓRZANO, desde Chiapas:
Lo primero, recordarle que en la pasada oportunidad, cuando de
hecho tuve la oportunidad de conocerte, hablaba yo del uso político
y esto es algo que creo que empieza a preocupar a la sociedad
mexicana.
El Ejército Zapatista
tiene una acción, está desarrollando un trabajo,
pero el uso político va a ser inevitable; es decir, ustedes,
quiérase o no, forman parte ya de un juego político
que quizás el punto más marcado podrían
ser las elecciones del '94.
Por lo menos pienso que ésta
impresión es una impresión muy generalizada entre
los que han seguido muy de cerca todo este conflicto.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
sí, ya analizando lo que está pasando, tienes razón.
Nosotros no lo previmos, no entró en nuestros cálculos
esto, que fuéramos a llegar a tener alguna relevancia
o fuéramos una parte de la variable de la política
del país.
Nosotros le apostamos al principio
a una sobrevivencia en el mejor de los casos o que sobre la muerte
se pudiera construir el llamado de atención sobre lo que
estaba pasando.
Lo que nosotros decimos, lo
que dicen pues los compañeros, es que si es inevitable
ese uso político, que sea bien. O sea, si es el cambio
democrático que estamos buscando todos, todos los mexicanos
pienso yo, que sea para bien; pero no, nos negamos rotundamente
a hacernos partido político, hacernos fuerza política,
porque nunca nos planteamos esto de la toma del poder o de ser
el brazo armado de un partido.
Nace con esa perspectiva que
es la que nadie quiere de unas condiciones extremas de miseria
y la necesidad de escoger entre una muerte u otra. Todavía
nosotros pensamos que el despertar de la sociedad o el que nos
escucharan a nosotros iba a tardar mucho tiempo.
Nosotros, si hubiéramos
pensado que en 12 días iba a pasar todo, pues lo hubiéramos
hecho desde antes, ¿no?. Nuestros cálculos eran
así, de años, para que la historia se detuviera
y volteara a vernos y se diera cuenta de que estamos muy, muy
atrás, en términos históricos, en términos
de justicia, de desarrollo económico.
¿Por qué se acordaban
de estas tierras cuando necesitaban electricidad o 'boom' petrolero?
¿Por qué? ¿Por qué no se daban cuenta
que ni siquiera éramos la parte trasera de un ferrocarril
que se enfilaba, según dicen, decididamente al Primer
Mundo, a través del TLC?
Pero que ni siquiera éramos
el cabús, estábamos arrastrando o estamos todavía
arrastrando carencias tecnológicas en el campo, por ejemplo,
que ni siquiera alcanzan a las de 1910, cuando se supone que
el país entra en esa modernidad, entonces, que era la
de Porfirio Díaz.
JAVIER SOLÓRZANO: Hay algo que
me llama la atención, nomás una opinión:
leí en una entrevista que el estado de Chiapas es el estado
en donde más canchas de basquetbol hay. ¿Te dice
algo eso? ¿Sí me explico?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí.
JAVIER SOLÓRZANO: Me sorprendió
mucho ver el dato, ¿pero te dice algo eso? Yo quisiera
pensar, ¿los zapatistas también se dedican al deporte,
juegan basquetbol, futbol; les da tiempo de esta actividad, que
también forma parte integral del ser humano?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Antes
sí nos daba tiempo. Cuando el Ejército Federal
nos encuentra un cuartel en la sierra de la Corralchen, ¿sí
te acuerdas en mayo?
JAVIER SOLÓRZANO: En mayo.
SUBCOMANDANTE MARCOS: En mayo
del '93. Jugábamos basquetbol. Igual también los
compañeros en los poblados, jugaban mucho el basquetbol.
El campo de basquetbol tiene
una doble función para ellos, les sirve para secar el
café y es el lugar del baile, de las reuniones; la vida
social de la comunidad pasa en el exterior, en una cancha de
basquetbol, que muchas veces no está pavimentada, es así
de grava, ¿no?, pero en la selva pues es una ventaja,
donde hay mucho lodo.
Ahora, yo me acuerdo que entrevistan
a esa persona y dice: 'No, por qué iba a pensar yo que
había guerrillas si al revés, en todos estos años
creció la participación de más equipos y
más gente practicaba el basquetbol'. Y entonces, le pregunta
el reportero, ¿no será que los guerrilleros estaban
entrenando físicamente? Y entonces dice, bueno, pues ahora
que lo dice, tal vez sí.
Pero en concreto el basquetbol
lo preferíamos nosotros, porque tiene dos requisitos básicos:
uno es que te desarrolla físicamente de manos y pies,
reflejos; pero otra es que es un deporte de colectivo. Entonces
eso da a una unidad militar que da espíritu de cuerpo,
el basquetbol, a diferencia de otros deportes que son más
individualistas.
Este necesariamente se basa
en el juego de conjunto, en que cada quien tiene una parte; es
muy fácil explicar maniobras militares con semejanza del
basquetbol.
Por eso hasta en los lugares
más altos de nuestras exposiciones, siempre había
espacio para.... un pedacito que limpiábamos para jugar
basquetbol, y a veces podíamos conseguir una pelota de
basquetbol, a veces se ponchaba. Era muy divertido.
JAVIER SOLÓRZANO: En cuanto
al asunto del origen de todo esto, hay un tema que se ha tratado,
pero creo que valdría la pena retomar: el acopio de armas.
Ha sido un tema que a lo mejor ustedes mismos lo han podido calar,
como se dice, como polémico, el asunto hormiga, guardias
blancas; al paso de los días, estando en una zona de paz,
¿qué piensas de esos primeros momentos de guerra
y de esas muchas especulaciones?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Bueno,
el hecho de que el gobierno ya no haya insistido en eso del armamento,
es que ya se dieron cuenta que no es tan maravilloso como decían
al principio o tan sofisticado. De pronto ya se dan cuenta sus
servicios de inteligencia que no, que no es cierto, que en realidad
las armas sofisticadas o aparentemente sofisticadas son muy pocas,
que la gran mayoría son armas de por sí de bajo
calibre y además que son tradicionales del campo mexicano,
que lo usan en los ejidos para cazar o para defenderse de agresiones,
pues es gente que está muy aislada de la sociedad, de
las ciudades también. A lo mejor son más peligrosas
las ciudades, ¿no?
JAVIER SOLÓRZANO: Insurgentes
a las tres de la tarde, pues sí, ¿no?
SUBCOMANDANTE MARCOS: No es
muy recomendable, ¿no?. Entonces ocurre eso. Por eso ya
no insisten, pues dicen que si realmente insistimos sobre las
armas y las muestras, pues va a decir: 'No, pues sí son
unas cuantas', pero además significa reconocer para ellos
que sabían del acopio de armas por parte de las guardias
blancas, de un acopio serio.
Saben además que ellos
mismos estuvieron surtiéndoles y saben que el primero
de enero se encontraron con que estaban limpios, pero yo te lo
digo sinceramente, nuestro potencial bélico es muy mínimo.
No así nuestro entrenamiento, porque sí llevamos
mucho tiempo preparándonos.
JAVIER SOLÓRZANO: Esa es la
impresión que da.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
llevamos mucho tiempo preparándonos, en términos
militares, pero el hecho de que ni los militares ni la PGR, ni
el Gobierno, insistan ya más en la supuesta sofisticación
de nuestro armamento es ése, que se dieron cuenta que
en realidad no era y además no checó.
Igual ocurrió con nuestros
sofisticados aparatos de comunicación, cuando descubrieron
que eran común en cualquier taxi de cualquier ciudad del
mundo, de banda civil y todo eso, pues de pronto dicen, 'No,
pues por ese lado no era' y se dan cuenta, además, de
que no es posible que una fuerza financiada por el extranjero
sea tan pobre en términos de equipo y de armamento. Ahí
es donde se empieza a cancelar el argumento éste de fuerzas
extranjeras, ¿no?.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Y
el dinero? Pensar dinero de muchas maneras, incluso de cuestiones
que pudieran mencionar como narcotráfico, secuestros,
cosas de esa naturaleza.
SUBCOMANDANTE MARCOS: El lado
del narcotráfico, donde nosotros nos movemos, no se mete
nadie, ni los campesinos indígenas. Son montañas
muy hostiles, muy crueles. Ahí donde te veíamos
es la parte más difícil de acceso, sólo
por avión puedes acercarte.
Un clima muy extremoso, sin
agua; tienen que tomar el agua de los bejucos, cortarle y exprimirle
e ir juntando el agua; muy, muy difícil. Entonces no podíamos
entrar en contacto con nadie, más que con los animales
y con nosotros mismos, y en los pueblos, pero además,
en los primeros años en que nosotros entramos, dictamos
una ley que prohibe la siembra, el tráfico y el consumo
de drogas, de cualquier tipo.
'Entonces, en este territorio
(donde) nosotros nos movemos, dice el Comité, está
prohibido esto', y al que le caían, ahí mismo lo
sancionaban. No es definitivamente un ejército pobre,
un ejército de locos... leí ahora en un periódico
que así nos tachan: 'El ejército de locos del sureste
del país', pero muy digno.
Esa es la única riqueza
que tenemos realmente y por eso estamos dispuestos a todo, a
no perder esa dignidad a costa de lo que sea.
JAVIER SOLÓRZANO: Pareciera,
Subcomandante Marcos, que ha habido algunos cambios últimamente
o que se han discutido cosas que antes no se discutían,
particularmente en el Instituto Federal Electoral. Yo creo que
a lo mejor lo habrá alcanzado a ver.
Uno de ellos habla de la posibilidad,
por primera vez, de que hubiera observadores en el proceso electoral,
de carácter internacional. ¿Esto tiene para ustedes
alguna explicación? ¿Forma parte inevitablemente
de una apertura generada a partir del primero de enero?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Mira,
nosotros lo que pensamos es que nuestra voz es muy pequeña
todavía, pero lo que ocurrió fue un llamado de
atención al país y al mundo entero. No es tanto
de que el Ejército Zapatista esté diciendo: 'Queremos
democracia', sino que todos alcanzan a ver que si no hay un cambio
democrático, un cambio de rumbo político y de paso
económico, va a ver otros Chiapas y va a ver otros primeros
de enero y puede ser peor todo.
No es una respuesta a la voz
del Ejército Zapatista, sino es una respuesta a lo que
hizo crisis y que provoca la aparición del Ejército
Zapatista, que se puede repetir en Oaxaca, en Chihuahua, en Nuevo
León, en cualquier parte de la República Mexicana
y del mundo, si a esas vamos, ¿no?.
Entonces, un país con
ese potencial de crisis es incontrolable y es un problema relacionarse
con ese país. Al país y al mundo entero le conviene
un cambio democrático. Es mejor que las diferencias se
resuelvan por ese camino a que cerradas todas las puertas, se
resuelvan por el camino de la lucha armada, porque no es tan
sencillo como decir: 'El Ejército Zapatista encabezará
toda la lucha armada', ¿no?.
En realidad van a empezar a
surgir multitud de grupos armados del más diverso género
y filiación política y entonces con quién
vas a hablar, en qué Catedral te vas a sentar a hablar
con ellos, y puede haber desde el terrorismo hasta los ajustes
o purgas internas entre grupos étnicos; todo es realmente
un infierno, pues.
Si fue un infierno para nosotros
la guerra a partir del día dos de enero, para el país
va a ser peor esto. Pienso que se dan cuenta, que la sociedad
se da cuenta de esto, que es mejor arriesgar un cambio democrático
profundo, no los parches que estuvo habiendo todos estos años
y jugársela, gane quien gane, pero que gane con autoridad
moral, que no quede la gente con la sospecha de que si hubo fraude
o no hubo fraude, que salga tan limpio.
Nosotros decimos todavía
que era una opción esa que tú dices, si no hay
nadie con autoridad moral en el país para sancionar eso,
pues entonces tendría que ser de otro país. Pero
nosotros nos damos cuenta en el proceso de paz en el que estamos,
que sí hay un grupo de gentes, o una fuerza, o un poder
que sí tiene la autoridad moral para hacerlo, que es lo
que se llama la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales;
mexicanos, pues, finalmente, que se dan cuenta que algo está
mal, pero no están con nadie, no están ni con nuestras
armas, pero tampoco con las armas del gobierno; no están
de acuerdo con nuestro camino, pero tampoco con el camino del
gobierno.
Gente con estatura moral e intelectual,
que no pertenece a ningún partido político, nosotros
le apostamos a ello, si es que hay otro camino para este país,
van a ser de su trabajo de ellos, de su desinterés. porque
hemos visto gente aquí con un gran desinterés,
pues ellos qué ganan y qué arriesgan.
JAVIER SOLÓRZANO: Los hemos
visto salir emocionados, algunos de ellos emocionados, hasta
algunos de ellos llorando, muy emocionados, los de las organizaciones
no gubernamentales.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Es la
desilusión.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Es
la desilusión?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
porque entran pensando que soy muy guapo...
JAVIER SOLÓRZANO: Ha habido
una polémica desatada, quizás como nunca, por lo
expresado por el Ejército Zapatista sobre la televisión.
¿Un algo que agregar sobre la televisión mexicana?
Entiendo que es un tema delicado, de que una televisora hable
de otra televisora, pero me parece importante ponerlo en la mesa,
bajo la decisión de ustedes.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Mira,
nosotros lo que vemos que provoca esto es que se cuestione todo;
entre otras cosas, la credibilidad. Les decimos: durante tanto
tiempo nosotros creemos en algo, en un gobierno, en una entrada
al primer mundo, en un Tratado de Libre Comercio, pero también
en quién te informa.
Si no hay un cambio en ese nivel
vas a perder finalmente. Si estas televisoras, en concreto esa
televisora TELEVISA, no modifica aunque quiera decir la verdad,
¿quién le va a creer finalmente?
Si ya ha sido tan evidente que
no dice la verdad, que las acomoda o la inventa, según,
a la hora que quiera decirlo no va a poder recuperar la credibilidad,
y ¿cómo es posible que sea más creíble
un medio de 300 mil ejemplares en un país con tal porcentaje
de analfabetismo, que uno que lo ven millones de gentes?
Estás perdiendo una oportunidad
gigantesca de participar en ese proceso. Además, la televisión
tiene muchas ventajas que no puede competir la prensa escrita,
por ejemplo. Tú puedes estar aquí ahorita hablando
en la mesa del diálogo y tú le puedes ofrecer como
reportero de televisión todos los ángulos a tus
espectadores; puedes poner una cámara atrás, no
me refiero sólo a la imagen, sino a la expectación,
o al enfoque periodístico también de eso, de ellos,
del lado del Ejército, del lado de la Iglesia, del lado
de la clase media, de los comerciantes, de los ganaderos, y ver
esta mesa que está aquí desde todos los ángulos.
Ese es el poder que tiene la
televisión, incluso sobre el cine, porque te lo puede
ofrecer en lo inmediato y en tu casa, no tienes que ir a una
sala de televisión. Si los noticieros televisivos se dieran
cuenta de este poder y que es posible usarlo para una transformación
ya por sobrevivencia, te digo, porque ya si no lo hacen así,
no van a sobrevivir como medio, porque quién te va a ver,
o te van a ver, pero no te van a creer; ¿para qué
entonces?.
Yo le veo muchas posibilidades,
de veras, sobre todo a la televisión, para ofrecer todos
estos ángulos que yo veía, virtudes que yo veo
en el reportaje periodístico, pero que tiene su limitación
al tiraje y al número de gente que le interese todo esto.
La televisión es capaz de brindártelo así.
Yo veo en el común de
la gente, ahora, este dilema de la credibilidad y nosotros lo
cambiamos, por ejemplo, en las elecciones, ¿no?. Si se
ha hecho fraude tantas veces, aunque ganes legítimamente,
¿te va a creer la gente que ganaste legítimamente?
Igual en el caso de la televisión,
tanto tiempo mintiendo, a la hora que quieras decir la verdad,
¿te van a creer? Eso es lo que yo veo mal, ¿no?
JAVIER SOLÓRZANO: El diálogo.
¿Qué puede pasar en las próximas semanas?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Nosotros
presentamos las demandas, recibimos ya un pliego de respuestas
a todos los puntos.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Cómo
sienten ese pliego, la respuesta?
SUBCOMANDANTE MARCOS: En algunas
partes responde a lo que nosotros esperábamos y en otras
no, está flojo, pero puede, o sea, abre espacios donde
se puede avanzar más.
Lo que dice el Comité
es que llegó a su límite de poder discutir, a su
límite, de que dice: ya para dar el siguiente paso, necesito
consultar, pero hay respuestas muy interesantes, realmente que
reflejan una preocupación del comisionado, por sí
sacar algún otro camino que no sean el enfrentamiento.
Es la parte más pesada
para nosotros, porque ya después de juntar todo eso y
de explicar, porque una cosa es que, por ejemplo, el Comité
mandó a la gente que habla mejor español o que
entienden más bien el español, no lo hablan bien,
pero lo entienden bien.
Pero el problema que ahorita
tienen ellos es cómo todo esto que recibí, cómo
lo voy a explicar con mi gente, con gente que tiene otro lenguaje,
otra forma de ver el mundo, con otros referentes, para que me
entiendas.
Esa va a ser batalla, sobre
todo y de ahí sacar la respuesta y entonces que decida
el Comité a quién manda o si son los mismos y si
es que va a haber otra etapa, pero esa es la parte más
pesada para nosotros que se sigue, ¿no?.
Porque además estamos
mandando a consenso también, o sea, le estamos preguntando
a la sociedad civil qué piensa de esas respuestas, como
ella también se ha movido mucho para obligarnos a buscar
el camino de la paz, entonces también le vamos a preguntar:
'Bueno, esto nos están ofreciendo, ¿tú qué
piensas que tenemos que hacer?' . Aunque finalmente la decisión
de mayor peso es la de los compañeros. También
la vamos a preguntar en otros lados.
JAVIER SOLÓRZANO: Pareciera
que se han convertido también en una carne de cañón
maravillosa para los partidos políticos. Incluso se habla
mucho de que están recibiendo asesoría del PRD;
a lo mejor no la has escuchado, pero varios diarios lo plantean.
¿Qué pensar de todo eso? Finalmente pareciera que
entonces le están tratando de dar un signo.
SUBCOMANDANTE MARCOS: Sí,
o sea, que están tratando de desvirtuar el movimiento
o de cooptarlo finalmente; si no lo pueden cooptar, entonces
de achacar que alguien lo está cooptando para desvirtuarlo.
No puede ser que esta gente
haga desinteresadamente eso que está haciendo, o sea,
nosotros, ¿no?, y el problema de los partidos políticos
es éste: si tú te mantienes a distancia, te critican,
que eres sectario o por qué te burlas de ellos, sobre
todo yo, que ya vez que tengo un humor medio rancio.
Pero también si los invitas,
entonces que para qué te acercas a ellos, o por qué
a todos, es que no tienes criterio político. ¿Cómo
es que te dirijas e todo el espectro?, y nosotros siempre hemos
dicho eso.
No, o hablamos con todos los
partidos políticos, de todas las corrientes políticas
que hay, o sea, de todo el espectro --izquierda, centro, derecha--
o no hablamos con nadie.
Lo que dicen los compañeros
es que cuando se refieren a los partidos políticos, nosotros
vamos a llegar a un acuerdo, tal vez sí, tal vez no, pero
es un gobierno que va a terminar en unos meses.
Nuestros problemas no van a
terminar en unos meses, necesitamos hablar con el próximo
Presidente y como no sabemos quién es, supuestamente,
entonces tenemos que hablar con todos los candidatos.
Si nosotros ya nos comprometimos
a respetar el proceso electoral, o sea no interrumpirlo con combates
ni con beligerancia en ese periodo de aquí al 21 de agosto,
porque ya es una decisión del Comité, entonces
quiere decir que de ese proceso electoral va a salir el próximo
Gobierno federal.
Entonces tenemos que dirigirnos
a él para preguntarle si está dispuesto a cumplir
esas demandas o si está dispuesto a continuar las respuestas
del Gobierno actual, si es que las da; ése es el problema.
Pero todo los partidos políticos te miran con recelo si
hablas con otro, finalmente.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Ustedes
estarían dispuestos a hablar con el PRI, con Luis Donaldo
Colosio?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Todos.
Los invitamos, les mandamos carta también al Revolucionario
Institucional y Acción Nacional, al Auténtico de
la Revolución Mexicana, todos los que dijeron que no venían;
bueno, no dijeron que no, pero que no era el momento, en algunos
casos u otros. Hasta que nos quitemos el pasamontañas,
entonces sí hablarían con nosotros.
Ahora lo que sigue, ya que están
los acuerdos consensados por una parte y por otros, falta consensarlos
con los candidatos a la Presidencia. Entonces lo que sigue es
que nosotros vamos a invitar a los candidatos a que vengan a
hablar con nosotros dentro de su ... nosotros nos acomodaríamos,
por supuesto, a su calendario de giras, pero ahí nosotros
vamos a hablar con todo mundo, con Colosio, con Cárdenas,
con Fernández de Cevallos, si quiere, con Cecilia Soto,
con el señor Madero, con González Torres, con todos,
y preguntarles nada más esto: ¿Esto es lo que nos
ofrece el Gobierno, esto es lo que nosotros pedimos, si usted
llega a la Presidencia de la República y tiene el poder,
se compromete a cumplir esto o cómo lo ve usted?
Sólo eso, no lo vamos
a comprometer votos ni a criticar que usted ha hecho esto y todo
eso, no. Lo único que ha autorizado el Comité es
que nosotros hagamos esa pregunta y que la respuesta sea pública,
para que si hay un compromiso de que sí se comprometen,
sea público, que sea eso lo que lo obligue más
que firmen un papel.
JAVIER SOLÓRZANO: ¿Cómo
imagina el 21 de agosto del 94 a las 10 de la noche?
SUBCOMANDANTE MARCOS: Mira,
lo que nosotros decíamos es que todo mundo vaya a votar.
Nosotros sabemos que cada abstención va a ser un voto
a favor de la guerra, que no hay camino finalmente, y nosotros
ya sabemos lo que una guerra cuesta.
Entonces que vayan a votar y
que estén pendientes de ese proceso. Yo creo que hay algo
antes todavía del 21 de agosto, que es esa reforma electoral,
que haga que la gente vaya a votar, pero además que confíe
en que alguien va a respetar ese resultado.
Yo no sé cómo
esté organizado el sistema de cómputo. Dicen que
ya inmediatamente van a poder dar los resultados. Ahí
los medios van a tener que... pues ser presos de la realidad;
no, no pueden arriesgarse a mentir otra vez sobre algo que está
pasando ahí y sobre el que está el futuro de paz
o guerra de esta nación.
Eso es lo que nosotros... es
el escenario ideal que nosotros vemos; no el más deseable,
y yo pienso, así como he visto la participación
de la gente en el círculo de paz, en el interés
por saber qué está pasando en el sureste y quiénes
son los encapuchados y todo eso, que sí hay madurez política
para lograr el cambio por otro rumbo, por otro camino.
Televisora MULTIVISIÓN
Entrevista al Subcomandante Marcos
Por Javier Solórzano
Primera parte. 7 de marzo de 1994. 21:00 horas
Segunda Parte. 8 de marzo de 1994. 21:00 horas
Tercera Parte. 9 de marzo de 1994. 21:00 horas
Cuarta Parte. 10 de marzo de 1994. 21:00 horas |