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Mientras la Comandancia General
del EZLN discutía los acuerdos alcanzados en San Cristóbal
de las Casas y determinaba cómo se explicarían
éstos para cumplir las consultas en las comunidades del
CCRI-CG, al Subcomandante Marcos se le asignó atender
a periodistas y conseguir flores para la celebración del
Día de la Mujer.
Con la promesa de no describir
los lugares visitados, por seguridad de los zapatistas y sus
familias, a partir de este número presentaremos material
informativo que en la selva se genere.
Ante la invitación, la
asistencia. En camionetas, jeeps, sedanes o taxis los informadores
llegaron a la primera comunidad, lo único para muchos.
El acceso a los medios REFORMA,
EL NORTE, PUNTO y MIRA es clandestino. "El Churro",
equipado con lo necesario y conducido unas veces por Juan Manuel
del periódico EL NORTE y otras por el "Sub",
nos trasladó rumbo a... ¿dónde?
En zona zapatista, el Subcomandante
Marcos habla de lo inmediato: las consultas, sus preocupaciones,
su experiencia después del diálogo en San Cristóbal
y los tiempos.
Externó su preocupación
porque la sociedad civil se forme falsas expectativas del diálogo
y otorgó el papel protagónico de esta historia
a los indígenas.
Ofreció a la Secretaría
de la Defensa un mapa para que identifique las zonas zapatistas
y deje de "estar justificando gastos" y sobrevolando
las montañas y la selva.
"El Comité fue a
dialogar, no a negociar. Dejamos claro que no había ni
acuerdo ni apretón de manos. La única satisfacción,
y lo pusimos por escrito, fue que el Comité se sintió
escuchado cabalmente".
De los informadores dijo que
algunos se preocuparon de si tenía ojos verdes, azules
o cafés, si estaba enojado o contento, "o hablaba
bonito", pero "pocos entendieron que era un diálogo
y no una negociación; ésta vendrá con el
tiempo".
PREGUNTA.- En el último
día de diálogo había más felicidad
en el rostro del comisionado Camacho Solís que en el suyo,
¿por qué? ¿Hubo diferencias entre lo que
acordaron y lo que se declaró?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Estábamos
molestos de que manejaran la paz como una cuestión de
firma. Insistimos durante todo el diálogo en que no teníamos
capacidad de decisión, negociación, y esa era una
forma de traernos problemas con los compañeros.
El gobierno lo manejó
como si ya hubiera acuerdo. Lo que nosotros vemos es que hay
un caldo de cultivo favorable para que el conflicto no se resuelva:
la agresividad de los ganaderos y los finqueros es historia de
hace tiempo, y el manejo del Gobierno de que ya todo está
arreglado, de que sólo falta la rúbrica.
Lo que observamos en las respuestas
es que el Gobierno sigue en la línea de dar limosnas,
no de cumplir con su deber de satisfacer necesidades. Da una
limosna como antes dio el perdón.
No insistimos ese día
respecto a esta posición, porque lo primero que iban a
decir es que nosotros somos los que no queremos la paz, con esto
no quiero decir que vaya a ocurrir lo contrario.
El problema es que no respeten
el tiempo para lograr la opinión de las comunidades y
eso puede provocar problemas.
Lo que puede suceder es que
no exista resolución sino un proceso de descomposición
muy cruel, muy sangriento dentro del país, no sólo
para las clases desposeídas, sino que alcance a la clase
media.
Me refiero a que no depende
tanto el acuerdo de paz de si se firma o no, sino de si se cumple
o no. Aunque no le den crédito al EZLN, no nos interesa
reivindicar el patrocinio de la idea.
+ Agrega que han recibido sobre
todo el apoyo de grupos indígenas donde se habla de paz,
"pero digna y justa. Nosotros ya vimos lo que cuesta una
guerra, por muy pequeña que sea. Pero por ella este país
no es más democrático, ni más justo, ni
más libre. Es un camino largo".
Generaciones a futuro
PREGUNTA.- ¿Cuánto
tiempo llevará hacer el nuevo Chiapas?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- El Ejército
Zapatista es más ambicioso. Quiere un nuevo país,
pensemos en un gobierno democrático. Nosotros no nos engañamos
con esa falacia de que los problemas locales hay que separarlos
de los nacionales.
El problema no es decir quiero
agua, luz, escuelas, hospitales y que ellos contesten: 'sí,
te lo voy a dar', pero a cambio de qué.
+ Fue un triunfo político
dialogar con el Gobierno a través del comisionado, pero,
advierte, están preparados para continuar la guerra si
no hay una solución digna y respetuosa: "Tenemos
una estructura organizativa que abarca seis o siete generaciones
preparadas para que el movimiento continúe y no se pierda".
Su principal estrategia fue
difundir su primera acción militar y que no los confundieran
con narcoguerrilla o grupos políticos de izquierda. "Nosotros
queríamos llamar la atención y Chiapas no se va
a olvidar".
Cuestión de
costos
PREGUNTA.- ¿No temen
que los informadores poco a poco releguen a Chiapas? ¿Que
cuando llegue Luis Donaldo Colosio al estado se hable más
de su campaña y se olvide el EZLN?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Empezó
a suceder desde el último día del diálogo.
Pareciera que las demandas del EZLN acabaron cuando entramos
en la selva, o simplemente vieron si nos mataban en el camino.
Al ver que no lo hicieron, se fueron.
Entiende, no queremos que estén
pegados con nosotros. Los medios deben escoger. La tirada es
ésta: si la gente empieza a olvidar, si no aparecen las
demandas, se olvidan y entonces eso hace posible que se realice
una salida militar controlada.
Y si la gente está pendiente
de Chiapas o el EZLN, el costo político de una acción
como la que señalo es muy alto. Si la gente está
distraída o no está pendiente, es posible una salida
militar que no sea tan costosa políticamente.
PREGUNTA.- ¿No cree que
la primera agresión, si se da, pudiera ser del lado de
los ganaderos o finqueros?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Lo más
seguro es que sea por ese lado y luego el Ejército federal
o la policía continúe; es lo más probable.
Simultáneamente al diálogo se dio la actitud de
finqueros y ganaderos y el Gobierno no los controló, sabiendo
que podía afectar la continuación del diálogo.
A lo mejor quería provocarlo.
El escenario inmediato pueden ser problemas de choques, incluso
de combates con grupos paramilitares.
PREGUNTA.- ¿Antes de
su regreso a San Cristóbal?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Esa es
una posibilidad. Como quiera, en un territorio tan grande, con
tanto apoyo, el hostigamiento debería ser muy localizado,
muy arriesgado; sobre todo el acceso a terrenos minados. Tendrán
que jugársela.
+ Respecto a las avionetas que
sobrevuelan la zona zapatista, el Subcomandante sonríe
y comenta: "Es ilógico que lo hagan. Toda la selva
es zapatista. De qué van a dar cuenta: que San Miguel
es zapatista, que todas las comunidades son zapatistas, que de
aquí hasta San Quintín hay zapatistas, que en la
cañada hay zapatistas y así hasta la frontera.
También del lado de Las
Margaritas y alrededor de Ocosingo. Mejor les doy un mapa. Si
matan a los aquí, también hay zapatistas del otro
lado. Tendrían que hacer centenares de unidades de ataque
para terminar con los zapatistas, pero luego quedarán
en la montaña.
A lo mejor volamos con una bomba
nuclear, y quién sabe, porque hay cuevas. Nunca estarán
seguros si acabaron con los zapatistas. Nosotros lo entendemos,
el Ejército mexicano tiene que justificar sus gastos".
Revista MIRA
21 de marzo de 1994
Entrevista al Subcomandante Marcos
Por Susana Rodríguez |