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San Miguel, Chis.- El pasamontañas
no oculta la impresión del subcomandante Marcos cuando
el mayor Mario le informa: "Acaba de morir". Son casi
las once de la noche del miércoles 23 de marzo. Tras recibir
la noticia, el jefe guerrillero habla de Luis Donaldo Colosio:
"Siempre fue un hombre prudente. Nosotros nada tenemos que
ver con su muerte. En todo caso hubiéramos atentado contra
José Córdoba Montoya o Carlos Salinas de Gortari.
Lo de Colosio, más bien se trata de un ajuste de cuentas
interno, una provocación para el endurecimiento".
Sin su famoso chuj y chamarra
negros, lo que lo hace ver algo delgado; con una gorra militar
de campaña con tres estrellas rojas, sobre el pasamontañas.
Marcos no descarta que atrás del asesinato de Colosio
esté la mano de Córdoba Montoya quien, según
él, representa a la línea dura que siempre se ha
opuesto a la solución política del conflicto en
Chiapas.
La entrevista se realizó
un día antes de que el Comité Clandestino Revolucionario
Indígena (CCRI) acordara suspender la consulta en las
comunidades indígenas encaminada a concretar la firma
o no del acuerdo de paz con el gobierno mexicano.
Según el Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Ejército
Mexicano rompió el cese al fuego, por lo que se declaró
en "alerta roja" y ya no dejó entrar a periodistas
a las zonas bajo su control. El subcomandante Marcos advirtió
que con el asesinato de Colosio "se están abriendo
las puertas de la guerra civil".
En encuentro con los reporteros
de PROCESO se realizó en una brecha en las inmediaciones
de la zona franca de San Miguel, una de las entradas a la Selva
Lacandona, una de las entradas a la Selva Lacandona.
A la luz de la luna, recostado
sobre la hierba, el subcomandante Marcos asegura que lo sucedido
en Tijuana perjudica, principalmente, al comisionado para la
paz, Manuel Camacho Solís; al intermediario, el obispo
Samuel Ruiz, y al EZLN, porque daña las negociaciones.
Tajante, dice que en los últimos
días se han producido coincidencias que buscan "consolidar
la dictadura en México. Sin embargo, nosotros vamos a
darle su espacio a las palabras y no a los tiros; la frágil
tregua se puede romper en cualquier momento".
CAMACHO PACIFICADOR
PREGUNTA.- ¿El asesinato
de Luis Donaldo Colosio, qué cambios puede provocar en
las negociaciones de paz?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Ese es
el problema, me acabo de enterar y no he consultado con el CCRI.
Pero la primera reflexión es que ese hecho perjudica la
línea negociadora del gobierno definitivamente. Si alguien
sale perjudicado por el asesinato del candidato del PRI a la
Presidencia de la República, aparte del propio PRI, es
el grupo negociador. En este caso, Manuel Camacho Solís.
PREGUNTA.- Antes del asesinato
se produjo el secuestro del banquero Alfredo Harp Helú.
Se insiste en que hay fuerzas oscuras que buscan desestabilizar
el país. ¿Qué tan cierto puede ser que haya
conexión entre lo que sucedió en Tijuana, el secuestro
y lo de Chiapas?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Más
bien entre lo que sucedió en Tijuana, el secuestro y lo
que se trata de que no haya en Chiapas, ¿no? Finalmente
hay dos formas de resolver el problema del EZLN: aceptar a una
insurgencia armada negociando con ellos, estableciendo el diálogo;
o recurrir a la solución militar.
Digamos que Camacho representa
la opción política, sabiendo lo que significaría
en costo social para el país la opción militar.
Cuando empezamos a ver que lo de los finqueros estaba fuera de
control y que había complicidad, no del gobierno en su
totalidad, pero sí de ciertos sectores gubernamentales
que veían con beneplácito la agresividad de los
ganaderos y de los comerciantes, notamos la intención
de provocar un enfrentamiento que rompiera el cese al fuego.
Han sido muy agresivos en sus
declaraciones y en ciertas acciones represivas, que militarmente
no tienen ningún valor, pero que son una provocación,
buscando obtener una respuesta militar zapatista, que le ahorre
al gobierno el costo político de tomar la iniciativa de
romper el cese al fuego.
CORDOBA MONTOYA Y
FUJIMORI
PREGUNTA.- ¿A quién
beneficia lo que pasó en Tijuana?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- No sé,
hay muchos intereses ahí, pero si hay a algo que no beneficia
es al proceso del diálogo: Ni al EZLN ni a todos los que
están en ese proceso, ni a Camacho ni a su grupo, ni al
mediador ni a nosotros. Puede ser que José Córdoba
Montoya tenga metidas las manos.
No sé si a ese nivel
lleguen, a tal grado de estupidez, de hacer un autoatentado para
recuperar prestigio o desviar la atención a costa de desatar
fuerzas más grandes.
Pero si hay un grupo dentro
del gobierno que se beneficia con ese atentado, es el que está
clamando por ahogar en sangre no solo al EZLN sino cualquier
intento democratizador.
PREGUNTA.- ¿Podría
ser más concreto?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- No sé,
pero hay varias coincidencias. Desde el inicio del diálogo
nosotros le dijimos a Camacho que el gobierno tenía que
dar una señal en el sentido de que haría algo por
los intereses del pueblo. Se comprometió a hacerlo después
de que acabara la primera ronda de negociaciones.
Pero se ve, como digo, que hay
una aprobación del gobierno hacia los ganaderos, una complicidad,
porque incluso a la Comisión Nacional de Derechos Humanos
(CNDH) la atacaron. O sea, una parte del sector gubernamental
está de acuerdo con esa tendencia.
PREGUNTA.- ¿Qué
papel desempeñan en todo esto los militares? ¿Podrían
dar un golpe de Estado?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- No, a
mí me parece más bien que les faltan elementos.
Se necesitaría un ejército más poderoso
para controlar al país. Con capacidades administrativas,
que sí tienen, pero ya para dirigir toda la estructura
del país no. Se me hace que va más por el lado
de Fujimori, o sea civiles, que sean ellos los que den un golpe
de Estado.
PREGUNTA.- ¿Apoyados
por el Ejército?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¡Claro!
Tendría que haber la complicidad del Ejército.
Por ejemplo, suspender las elecciones de agosto, correrlas indefinidamente,
puesto que no hay garantías. ingobernabilidad del país,
necesidad de un endurecimiento, y entonces sí reformas
a la Constitución para darles más manga ancha al
Ejército y a la policía.
COLOSIO, REELECCION
Y DICTADURA
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pienso
que lo que se pretende no es una reelección directa, sino
el alargamiento del sexenio más allá del 1o. de
diciembre de este año. Se podría declarar la desaparición
de poderes en varias regiones, incluido Chiapas. Y extender la
ingobernabilidad al resto del país; por lo tanto, no hay
condiciones para llevar a cabo las elecciones, se posponen y
sigue el mismo Presidente.
PREGUNTA.- ¿Cuál
es su opinión sobre Colosio?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- El Colosio
que estaba en campaña fue muy prudente al manejarse con
el EZLN. Nunca se refirió a nosotros como transgresores
de la ley ni profesionales de la violencia, ni utilizó
todos los calificativos que se estuvieron diciendo.
Empezaba, según mi manera
de ver, a tomar distancia del discurso salinista, trataba de
marcar su propia línea; comenzaba a reconocer que sí
había problemas sociales profundos y que eran necesarias
reformas democráticas de fondo.
Al anunciarse que él
sería el candidato del PRI, sí veíamos una
continuidad. o sea, el nombre de Salinas en la imagen de Colosio.
El mismo proyecto económico,
con las mismas adecuaciones políticas y los mismos costos
sociales. Así parecía hasta enero de este año.
Finalmente Colosio era la garantía
de esta reelección de que hablé antes. Eventualmente,
se podría inducir a Colosio para que reformara la Constitución,
con el fin de que Salinas pudiera ser candidato a la Presidencia
en el 2000, dejando un periodo de transición, que sería
Colosio.
Nosotros veíamos que
el de 1994 al 2000 era un sexenio de transición para la
formalización de la dictadura o para transitar definitivamente
a una apertura democrática profunda, o sea una revolución
que es lo que estamos planteando nosotros. Y así parecía.
Los zapatistas pusimos en crisis
no sólo la campaña de Colosio, sino las de todos
los partidos, los cuales tienen que redefinirse.
Hasta donde yo sé --los
periódicos me llegan con retraso-- Colosio sí había
comenzado a cambiar su discurso. Pero también lo hicieron
Cárdenas, Fernández de Ceballos y Cecilia Soto.
Eso es lo que veíamos nosotros.
PREGUNTA.- ¿En estos
momentos México está más cerca de la dictadura,
de una paz democrática o de la Revolución?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Estamos
más cerca de la formalización de la dictadura,
porque ya estamos en lo que es la dictadura. Eso es lo que nosotros
decimos.
Te voy a poner el ejemplo de
Yucatán: ahí dicen que el PRI sí ganó
en Mérida, pero mediante una cesión o concertacesión,
no sé cómo le dicen ahora, le dan el triunfo al
PAN, o sea, el mismo PRI de Salinas hace que el PRI pierda.
Ya no se trata de que un partido
político gane, sino que ese partido político también
depende del capricho o del proyecto político del Presidente
de la República. Y eso crea descontento dentro del mismo
PRI, por supuesto.
¿Por qué sacrifican
sus victorias legítimas? ¿Por qué consideran
que son legítimas las elecciones locales a cambio de un
proyecto nacional, que no nos toma en cuenta para decidir el
candidato a la Presidencia de la República?
Ahí empezamos a detectar
que se hacía más y más claro el poder unipersonal
de Salinas. Que las decisiones ya no las tomaba el partido, sino
él y el grupo que representa.
PREGUNTA.- ¿Considera
que si hubiera la necesidad de substituir a Colosio --todavía
con vida en este momento de la entrevista--, Camacho facilitaría
las cosas?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros
somos muy torpes para el análisis de lo que ocurre dentro
de los grupos del gobierno. No tenemos mucha información.
Lo que sabemos es que Camacho
aparece ante nosotros como preocupado sinceramente por buscar
la salida política, no militar.
Que cuando él se compromete
a buscar esas soluciones que respalden las propuestas de San
Cristóbal, lo hace francamente.
Y trata de controlar, de aplacar
o por lo menos de atrasar las embestidas de los ganaderos y los
comerciantes.
Pero la actitud de Camacho choca
con la de otro grupo, probablemente el de José Córdoba
Montoya.
O sea, que Camacho ya no se
está enfrentando a Jorge Lescieur Talavera (el presidente
municipal de San Cristóbal) o a Constantino Kanter (el
dirigente ganadero de Altamirano) o a las asociaciones ganaderas
regionales, sino a otro poder.
Ahí ya no estoy tan seguro
de si la propuesta del otro grupo sea la solución militar,
o sólo buscan sacar a Camacho de la jugada. ¿Cómo?
Haciendo que fracase en las negociaciones con el EZLN.
El problema es que en las pláticas
con los zapatistas se ve que hay un entendimiento, que hay diálogo
entre Camacho y el EZLN. Y lo primero que hay que hacer es romperlo.
Si no se puede, entonces meter a otro elemento.
CAMACHO - EZLN
PREGUNTA.- ¿Pero Camacho
como candidato a la Presidencia sí favorecería
a la causa zapatista?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí.
Faltarían muchas cosas por definir todavía. Se
inclinaría por la salida política, no la militar.
Eso sí estaría claro. Aunque faltarían muchas
cosas por definir: derechos, demandas de carácter nacional,
sobre todo con respecto a la cuestión indígena,
que pensamos que no está agotada, que no satisface la
respuesta que da el gobierno. Hay muchas cosas que ya están
viendo los compañeros que faltan.
HISTORIA DE TRAICIONES
+ El subcomandante Marcos reconoce
que en la historia de la lucha por el poder siempre han existido
traiciones, asesinatos, una guerra a muerte. No descarta que,
en la actualidad, el grupo salinista se esté tratando
de esta manera:
"Se me hace el momento
más inconveniente para hacerlo. Cuando más efervescencia
social y descontento hay contra el gobierno. Esto significaría
prácticamente un suicidio político y ahora sí
un llamado más consensado que el de la Selva Lacandona
a la guerra civil, que lanzaría el gobierno federal con
ese autogolpe de Estado".
El jefe guerrillero rechaza
la existencia de una alianza con Camacho Solís. Dice:
"Quienes nos conocen se
han dado cuenta de que en realidad la decisión de la guerra
sí viene de esa gente que no sabe leer ni escribir, que
no toma en cuenta ni la coyuntura internacional ni nacional,
sino sus necesidades inmediatas y su proceso cultural previo.
Lo que quiero decir es que entrando
ahí, pasando un tiempo, te das cuenta que no es posible
engañar a tanta gente tanto tiempo para servir a un interés
oscuro.
Les digo que ahora sería
Camacho, antes Ross Perot, antier Fidel Castro, antes de antier
éste Gonzalo, el de Sendero Luminoso. Y así pues.
Pero ya estando dentro del EZLN, ves que no es posible hacer
eso.
En el dado caso de que hubiera
la posibilidad de infiltrarte ahí diez años antes,
organízalos, engáñalos, alza a miles de
hombres que no hablan tu dialecto, que no tienen tu cosmovisión
ni nada de eso. Y en una fecha determinada, previa del periodo
electoral, te alzas en armas. No checa pues".
PREGUNTA.- Se dice que se ha
incrementado la presencia militar. ¿Esto y lo de Colosio
los pone en guardia?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Ya estamos
en guardia. En alerta roja. Desde el domingo empezamos con la
alerta roja y volvimos a minar todos los accesos a nuestro territorio.
Seguramente no lancen una operación de aniquilamiento,
pero sí buscarán sacarnos de las posiciones en
la carretera y aventarnos a mero adentro de la selva.
PREGUNTA.- En síntesis,
¿podría decirse que el conflicto se encuentra en
el punto más delicado o igual que el 1o. de enero?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Estamos
en el 12 de enero otra vez, cuando se decreta el cese al fuego,
pero como si no hubiera habido pláticas, como si existiera
una tregua que se puede romper en cualquier momento.
PREGUNTA.- ¿Se puede
decir que este diálogo, si es que todavía existe,
es con muy pocas esperanzas?
SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pues
con la única esperanza que hay ahora, prácticamente
de que se mantengan, ya no siquiera de que avance el diálogo,
sino de que se creen las condiciones para que no se rompa, que
se mantenga todavía la puerta abierta.
Vamos a hablar, aunque no estemos
todavía de acuerdo en nada, pero vamos a darle su espacio
a las palabras y no a los tiros.
Esa es la única esperanza
que tiene ahora el país frente a la otra opción,
que es la guerra civil, que con el atentado a Colosio es la otra
puerta que se está abriendo; la no solución pacífica
y democrática de los conflictos.
+ En ese momento se acerca el
mayor Mario y le dice: "Acaba de morir".
SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿A
qué hora?
MAYOR MARIO.- Al 10 para las
once.
Revista PROCESO
28 de marzo de 1994
Comentarios del Subcomandante Marcos
sobre el asesinato de Luis Donaldo Colosio
Por Guillermo Correa, Salvador Corro
y Julio César López |