Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México
24 de marzo de 1994
Al semanario nacional PROCESO:
Al periódico nacional LA JORNADA:
Al periódico nacional EL FINANCIERO:
Al periódico local de SCLC, TIEMPO:
A la prensa nacional e internacional:
Señores:
Ellos... ¿Por qué
tuvieron que hacer eso? ¿A quién castigan con esta
ignominia? Si tratan de justificar una acción militar
en contra nuestra y de nuestra bandera, ¿por qué
no mejor matar a uno de nosotros? Sangraría así
menos el país que con esta infamia que ahora nos estremece.
¿A quién hacía
daño este hombre? ¿Quién recelaba de su
alejamiento del grupo que se pretendía perpetuar a través
de él? ¿Quién obtiene ganancias de su sangre?
¿Dónde estaban los que lo cuidaban?
¿Quién patrocina
esa mano "pacifista" que abre de nuevo la gigantesca
puerta de la guerra? ¿Es ésta la lógica?
¿Atribuir a la paz un crimen para así negar la
posibilidad de la paz? ¿Quién sigue ahora? ¿Cuántos
más para dejar entrar, por fin, la democracia, la libertad
y la justicia?
Entendemos bien el mensaje que
este crimen dibuja en el cielo de la nación. ¿Es
necesaria más sangre nuestra? Bueno... lo sabíamos.
Pero él no.
Vengan. Acá estamos,
donde nacimos y crecimos, donde tenemos el gran corazón
que nos sustenta, donde moran nuestros muertos y la historia.
Acá estamos, en las montañas
del sureste mexicano... vengan por nosotros... sabremos recibir
a cada quien como se merece... a buenos y malos...
Cuidaos. Ya nada está
a salvo, mucho menos de la paz las esperanzas. Vale.
Desde las montañas
del sureste mexicano.
Subcomandante Insurgente
Marcos
(Suscribe) Subcomandante Marcos.
P.D. PARA LOS QUE NADIE VE
Salud, hermanos topos zapatistas.
Hemos brillado gracias a vuestro paciente y oscuro trabajo. Viene
ya de nuevo la negra noche de la infamia. Se acerca el fin de
nuestro ciclo. Os prometemos brillar intensamente, hasta cegar
el sol, antes de desaparecer definitivamente.
Hasta la hora última
saludaremos al lado oscuro que respaldó nuestro brillo,
luz INTERIOR que se filtró a través nuestro para
alumbrar este pedacito de historia. Estaremos al frente, como
los que nos precedieron. Honraremos la dignidad de nuestros muertos...
Hermanos topos, ya casi se llega
el final del camino nuestro... Será entonces vuestro turno,
topos queridos. No olvidéis lo que fue el paso nuestro.
Fuimos sinceros en ver si otra puerta se abría para caminar
nuestra tímida luz.
Aprended ya de toda esta lamentable
historia. No olvidéis nunca la palabra que nos hizo grandes,
aunque sólo fuera un momento: PARA TODOS TODO, NADA PARA
NOSOTROS.
Adiós amados topos, tened
presta la bandera y preparad ya, y sin descanso, a los que os
habrán de seguir.
Llega vuestro turno de cubriros
el rostro, borrad ya vuestro nombre, renegad del pasado vuestro,
preparad vuestra tierna furia, velad las armas pues la paz se
aleja tan veloz como llegó.
Permitidnos antes, topos lejanos,
como saludo postrero, enviaros nuestra mano izquierda en la sien
y, además...
UN REGALO Y UNA CLASE
POLITICA.
Un pedacito de luna.../
Pero en realidad no es uno/
sino dos pedacitos;/
El pedacito del lado oscuro de la luna/
y el pedacito del lado brillante de la luna./
Y aquí lo que hay que entender/
es que el pedacito que brilla de la luna,/
brilla porque hay un lado oscuro./
Es el lado oscuro de la luna/
el que hace posible el lado brillante/
de la luna. Igual nosotros,/
si nos toca ser el lado oscuro de la luna/
no por eso somos menos,/
sino que es porque estamos dispuestos/
a ser el lado oscuro/
que es posible que todos vean la luna,/
(y, a fin de cuentas,/
el lado oscuro vale más/
porque brilla para otros cielos/
y porque para verlo/
hay que aprender a volar muy alto).
Y así es que/
son pocos los que están dispuestos/
a sufrir para que otros no sufran/
y a morir/
para que otros vivan,/
y esto es así/
puesto que botas y luna
y etcétera/
y punto.
Vale, topos de siempre, os veremos
de nuevo bajo tierra...
(Suscribe) Subcomandante
Marcos. |