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A BORDO DEL AVION TP002 EN VUELO
DE VILLAHERMOSA AL DISTRITO FEDERAL, 14 de noviembre.- No cabe
duda que el Presidente tiene prisa, mucha prisa por cumplir con
los últimos compromisos adquiridos con la gente. Sin embargo,
apura las horas de cada día con una vertiginosa velocidad.
Es por eso que viajamos con él, en su avión para
completar la segunda parte de esta entrevista.
Al grano, dice el Mandatario:
"La pobreza explica, en parte, el fenómeno de Chiapas,
pero no es suficiente; hay ahí la acción de un
grupo armado, específicamente entrenado y financiado por
un objetivo político que cada día ser observa más;
tal cosa tiene poco que ver con las reclamaciones sociales de
los indígenas.
Ha demostrado que su interés
era político y no social y que se aprovecharon las condiciones
del problema de dichos grupos étnicos para promover compromisos
políticos contrarios a las instituciones".
Ataviado con una chamarra color
gris, Salinas de Gortari agrega que "tal fenómeno
obedeció a una estrategia de solución negociada
y no por adoptar actitudes extremistas, por lo que es más
respetable y difícil obtener, hasta ahora, más
y mejores resultados en las investigaciones".
Persiste en que "la ofensiva
inicial del grupo armado era en realidad una trampa. Se buscaba
crear la provocación que pretendiera desprestigiar a nuestras
Fuerzas Armadas; una trampa con la que se pretendía generar
intranquilidad en todo el país y afectar las elecciones
federales de agosto pasado. Pero nada lograron, luego la decisión
que tomamos fue acertada".
Insiste en que "si se hubiera
actuado de otra manera hubiésemos podido hacer más
y más profundas investigaciones, interrogatorios, detenidos
y acciones severas de la autoridad contra los involucrados. Pero
el Ejército apoyó la decisión de su comandante
supremo en forma decidida, patriótica y apegado a la Constitución".
Todavía profundiza en
el caso de Chiapas: "Hubo consenso en que Manuel Camacho
Solís fuese el intermediario porque era un gente con cualidades
de negociador y cumplió con su responsabilidad".
Resume que "hay gente honesta
en todas partes que desea elevar el nivel de vida de los indígenas,
pero hemos constatado que hay condiciones de inquietud, prueba
de ello son los miles de desplazados que han salido de sus comunidades".
Entre otros problemas como el
de Chihuahua afirma que "hay una especie de fundamentalismo
entre algunos protagonistas en este asunto".
Algo importante deja también
entrever con palabras precisas el Primer Mandatario: "En
la medida en que el obispo Samuel Ruiz contribuya a realizar
acciones para lograr la paz, bienvenido. Al subcomandante Marcos
no lo conozco".
He aquí el diálogo
efectuado en el avión:
PREGUNTA.- ¿Cómo
ve la situación en estos momentos y cómo la ve
usted en lo general, en el sentido de si podrá resolverse
durante su sexenio, en las semanas que faltan o en el futuro
próximo; o será una especie de foco permanente
que estará presionando a los gobiernos estatal y federal?
CARLOS SALINAS.- Es difícil
resolver en unos meses un problema generado a lo largo de años,
sexenios y algunas causas que tienen siglos acumuladas en nuestro
país. Sin embargo, yo he señalado que, reconociendo
que no está resuelto el problema de Chiapas, sí
está encauzado por la vía de una solución
política, donde hemos demostrado las ventajas de las negociaciones
por encima de las del enfrentamiento y creado condiciones precisamente
para poder acometer la solución a este problema por esa
vía.
Hasta el final de mi sexenio
seguiré promoviendo y buscando cauces para una solución
política al problema de Chiapas y alcanzar una paz digna.
PREGUNTA.- Yo tengo la impresión,
señor Presidente, que el gobierno ha permitido que el
EZLN aparezca enmascarado; cita a reuniones cuando le da la gana;
el diálogo lo hace dentro de un templo y vota para ver
si es cierto que las elecciones de 1994 fueron o no legítimas.
A mí me parece esto verdaderamente inusitado. ¿Me
puede comentar algo?
CARLOS SALINAS.- En el momento
en que el conflicto estalló, hubo coincidencia a nivel
nacional en que había que buscar vías de diálogo
para una solución negociada, y no de una solución
por la vía armada. La acción decidida, patriótica
y apegada a la Constitución del Ejército mexicano,
salvó vidas en el conflicto al contener la ofensiva del
grupo armado y obligarlos a replegarse a la selva. Por eso he
expresado mi reconocimiento pleno al Ejército mexicano.
Al mismo tiempo, esta acción
del Ejército permitió la ofensiva política
por parte del gobierno. Pocos conflictos como éste, en
el ámbito internacional, han logrado en unas cuantas semanas
sentar a quienes optan por esa vía en una mesa de negociaciones.
Sí, fue una circunstancia
inédita el lugar y la forma como se dio el diálogo,
pero decidimos privilegiar el diálogo en esa ocasión
por encima de las formas, por la importancia de lo que estaba
de fondo, que era evitar que continuara el enfrentamiento y lograr
una solución negociada.
PREGUNTA.- Señor Presidente,
pero cuando surgió el brote en Chiapas, hubo una declaración
de guerra al gobierno de México. Entonces, el gobierno
de México pudo haber contestado: está bien, si
me declaras la guerra, pues vamos a la guerra.
Entonces, ¿su decisión
de establecer el diálogo fue porque pensó que era
gente que en un momento dado podría entender que mediante
las conversaciones se pueden resolver los problemas, o porque
quizá el problema iba a ser mucho más grande?
CARLOS SALINAS.- Sobre todo,
porque yo estaba convencido que era mejor buscar una solución
por la vía del diálogo que por la vía del
enfrentamiento. En otras regiones, en otras épocas, se
recurrió al exterminio de estos grupos y en algunos lugares
ni siquiera durante decenios alcanzaron ese propósito.
Nosotros, sin embargo, a 10
días de iniciada la declaración de guerra que le
hicieron al Ejército mexicano, logramos un cese del fuego
que se mantiene hasta ahora, once meses después y que
creó condiciones para el diálogo político.
Fue una solución diferente porque también las condiciones
y nuestras convicciones eran diferentes.
PREGUNTA.- Don Carlos, usted
como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ¿considera
que el Ejército en general está conforme con lo
que está haciendo en estos momentos en Chiapas o que se
siente un poco molesto por el hecho de que al declararle la guerra
no puede responder como podría hacerlo?
CARLOS SALINAS.- Respondió
muy bien el Ejército mexicano, tan bien que precisamente
permitió las condiciones para el diálogo político.
Nuestras Fuerzas Armadas siempre cumplen las indicaciones de
su comandante supremo y lo han hecho con la misma responsabilidad
y lealtad que los ha caracterizado a lo largo de su historia.
Estoy muy orgulloso de las Fuerzas
Armadas mexicanas. Al mismo tiempo hay un reconocimiento entre
sus miembros, así me lo han expresado, de que esta ofensiva
inicial del grupo armado era en realidad una trampa, con la cual
se buscaba caer en una provocación que pretendía
desprestigiar a nuestras Fuerzas Armadas; una trampa con la cual
se quería generar una situación de intranquilidad
en todo el país y buscaba como uno de sus resultados afectar
la realización de las elecciones federales de agosto de
este año.
Ninguno de sus propósitos
se cumplió. Quiere decir que la decisión que tomamos
fue acertada.
PREGUNTA.- ¿Podría
darme nombres de quienes están atrás; qué
grupos de poder pudieran apoyarlos y qué individuos?
CARLOS SALINAS.- Hemos dispuesto
investigaciones, no tenemos información adicional a la
que tiene la opinión pública, pero sí debo
decir que en otras circunstancias, cuando se ha presentado un
grupo así y se decide por su exterminio, las investigaciones
permiten interrogatorios, detenciones, acciones severas de la
autoridad sobre los implicados.
En la medida en que nosotros
optamos por la vía del diálogo y la negociación,
se hizo mucho muy difícil la investigación sobre
este grupo y eso debe tomarse en cuenta cuando se dice: ¿Por
qué no se sabe más? ¿O por qué no
hay mayores resultados?
Pues es precisamente porque
ante la estrategia de una solución negociada no se tienen
los mismos márgenes de investigación que cuando
se decide por el exterminio de un grupo así.
PREGUNTA.- Señor Presidente,
por qué mandó usted como mediador para la paz en
Chiapas al señor Manuel Camacho Solís; voy a continuar
la pregunta. La actitud que asumió Manuel Camacho a la
hora que se eligió al candidato del PRI a la Presidencia
de la República fue entendida por mucha gente como una
oposición intrínseca; sin embargo, usted lo puso
nuevamente en el candelero político para que pudiese desahogar
todos sus pensamientos en bien del país. ¿Usted
cree que hizo las cosas adecuadamente, que cumplió?
CARLOS SALINAS.- Yo designé
al licenciado Manuel Camacho como comisionado para la Paz y hubo
consenso en que era una gente con las cualidades de negociador
que lo hacían idóneo para este trabajo. He expuesto
en diversas ocasiones que cumplió con su responsabilidad.
Ahora bien, hacia el mes de
febrero, conforme se encauzaba el conflicto de Chiapas por la
vía del diálogo, muchos comentarios políticos
señalaban que el licenciado Camacho podía optar
por alguna posibilidad político-electoral y esto tensó
mucho al partido, al PRI.
Mi objetivo entonces se convirtió
en evitar una escisión dentro del PRI y en consecuencia
un desgajamiento de sus fuerzas. Por eso es que al apoyar el
trabajo del licenciado Camacho en su responsabilidad como comisionado
de la Paz, mi propósito también era evitar que
llegara a una ruptura con el PRI y en consecuencia hubiera escisión
en el partido.
Por eso es que busqué
manejar esa situación política que se complicó
durante ese tiempo y debo decirle que el resultado del trabajo
hecho permitió precisamente que no hubiera escisión
dentro del PRI y tampoco alguna ruptura habiendo llegado aquella
declaración del licenciado Camacho en la que afirmaba
que no sería candidato.
PREGUNTA.- ¿Por qué
se retiró a Manuel Camacho de ser el mediador, el commpact-1,
como dicen los del EZLN, y se puso a otra persona? ¿Existió
una razón específica o fue que terminó su
cometido?
CARLOS SALINAS.- Públicamente
él dio las razones de esto al anunciar que había
concluido su trabajo encomendado dadas las circunstancias de
ese momento e inmediatamente designé un nuevo comisionado,
para mostrar con ello que lo fundamental era precisamente tener
un comisionado para la Paz, y el doctor Jorge Madrazo ha venido
trabajando intensamente para contribuir a crear condiciones de
paz y armonía en esa región de Chiapas.
La labor que el doctor Madrazo
había desarrollado en la Comisión Nacional de Derechos
Humanos, que le habían ganado el respeto y reconocimiento
de los grupos plurales del país, lo hacían el más
idóneo para esa responsabilidad.
PREGUNTA.- Déjeme serle
franco señor Presidente: yo creo que las declaraciones
hechas últimamente por el licenciado Camacho cuando dice:
"Yo no voy a hablar de política hasta el día
2 de diciembre", quiere decir que tiene un programa elaborado.
¿No es esto un poco de
deslealtad hacia el Presidente de la República que lo
tuvo en puestos tan importantes como el de jefe del Departamento
del Distrito Federal y secretario de Relaciones Exteriores?
CARLOS SALINAS.- El licenciado
Camacho Solís es un ciudadano mexicano en pleno ejercicio
de todos sus derechos, entre ellos los derechos políticos,
y yo he expresado mi pleno respeto a que todo ciudadano ejerza
a plenitud los derechos que la Constitución le concede.
Así lo he hecho, lo he respetado a lo largo de mis seis
años con todos los mexicanos.
PREGUNTA.- La pregunta que quiero
reiterarle es: ¿Por qué tan elaborado? ¿Me
voy, me retiro, me alejo y vengo al final de noviembre? ¿Qué
le parece?
CARLOS SALINAS.- En una pregunta
interesante, pero creo que en todo caso tendría que hacérsela
usted a él. Yo no tengo la respuesta.
PREGUNTA.- ¿Siente usted
que ha mermado su popularidad durante este año con motivo
de todos los acontecimientos ocurridos en el país, desde
el EZLN para acá?
CARLOS SALINAS.- Ha sido un
año muy difícil, muy doloroso en muchos aspectos
y muy alentador en otros. Lo dije en el Informe: 1994 ha sido
un año de tragedia y de esperanza para nuestro México
y estoy convencido que los aspectos de esperanza habrán
de prevalecer sobre los que tanto daño causaron y tanto
nos lastimaron.
PREGUNTA.- ¿Cree que
todos los intermediarios han sido imparciales, que el señor
Samuel Ruiz ha sido imparcial, que el señor Camacho Solís
ha sido imparcial, que el señor Equis del EZLN ha sido
imparcial como intermediario?
CARLOS SALINAS.- Los dos comisionados
para la Paz que yo designé buscaron cumplir sus responsabilidades
precisamente de acuerdo con la encomienda que se les hizo y en
ese sentido puede hablarse de su imparcialidad.
Pero el comisionado para la
Paz, más que ser imparcial, lo que tiene que hacer es
precisamente buscar condiciones dentro de las instituciones y
del estado de Derecho para arribar al diálogo y a la solución
negociada.
PREGUNTA.- Señor, como
el campo es el más afectado yo quiero insistir: ¿Usted
considera que entre la gente del EZLN y otros partidos legales
hay una especie de mesianismo o hay un sincero deseo de que los
campesinos mejoren, tengan más comida, tengan casa, electricidad?
CARLOS SALINAS.- Estoy seguro
que entre quienes participaron en este movimiento hay gente genuinamente
interesada en el bienestar de los grupos indígenas; pero
también lo hemos constatado, hay evidencias de intolerancia,
prueba de ello los miles de desplazados que han salido de las
comunidades que controla el EZLN hacia afuera de la zona del
conflicto, porque les han quitado sus tierras, porque los han
presionado, porque no han respetado sus libertades ni su sentimiento
democrático. Hay una especie de fundamentalismo mexicano
entre algunos participantes en este movimiento.
PREGUNTA.- Insisto sobre el
EZLN: ¿No será que ya no quiere platicar con el
actual gobierno, que desea establecer acuerdos con el próximo?
CARLOS SALINAS.- Esa es una
posibilidad, pero desde mi responsabilidad yo seguiré
buscando hasta el 30 de noviembre una opción de solución.
PREGUNTA.- ¿No hay ninguna
posibilidad de diálogo próximo? ¿No lo intuye?
CARLOS SALINAS.- El comisionado
para la Paz, el doctor Madrazo, ha insistido en ello y nosotros
no cejaremos en eso.
PREGUNTA.- ¿Qué
opina usted del subcomandante Marcos y de Samuel Ruiz?
CARLOS SALINAS.- He expresado
que en la medida en que el obispo Samuel Ruiz contribuye a acciones
de paz, su acción es bienvenida; por otra parte, del grupo
armado yo he señalado permanentemente que el camino que
escogieron de utilizar las armas y violentar el régimen
institucional, no contribuye a propósitos de justicia
social ni a erradicar la pobreza.
PREGUNTA.- ¿Usted cree
que el subcomandante Marcos sea sincero?
CARLOS SALINAS.- No lo sé,
porque no lo conozco.
PREGUNTA.- ¿Por los actos
que ha efectuado?
CARLOS SALINAS.- A mí
me hubiera gustado una mejor respuesta de su parte para que aumentaran
las obras sociales, la atención médica, a la salud
y a la educación que se estaban llevando a las comunidades
donde ellos actúan. Pudieron haber operado con plena libertad,
pero su acción ha impedido que llegue esta obra social
para ellos.
PREGUNTA.- ¿No piensa
usted que hay mucho protagonismo tanto de una parte como de la
otra, sobre todo de parte de los intermediarios?
CARLOS SALINAS.- Me parece que
independientemente de características personales, lo importante
es determinar quién estaba en favor de la violencia. Nosotros
hemos estado en favor de la paz.
PREGUNTA.- Pero insisto en esto:
¿No será que el EZLN está calando a su gobierno
y poniéndole ciertas condiciones al próximo?
CARLOS SALINAS.- Nosotros ya
mostramos nuestra firmeza en la acción militar, nuestra
disposición al diálogo político y nuestro
firme compromiso en el aspecto social.
Periódico EXCELSIOR
15 de noviembre de 1994
Entrevista al presidente
Carlos Salinas de Gortari
Por Regino Díaz Redondo
(Extractos) |