Ejército Zapatista
de Liberación Nacional
México
26 de octubre de
1994
Al: Licenciado Jorge Madrazo
Cuéllar
Comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas
De: Subcomandante Insurgente
Marcos
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Cuartel General
Montañas del sureste mexicano
Chiapas, México
El día 22 de octubre
de 1994 recibí su comunicado sobre la instalación
de una comisión de verificación que, supuestamente,
se ubicaría en los retenes del Ejército federal
en Ocosingo, Las Margaritas y Altamirano.
Al mismo tiempo, el día
22 de octubre, a las 14:00 horas, una patrulla de federales avanzó
con rumbo a las ruinas de Toniná, en el municipio de Ocosingo,
adentrándose en el territorio donde nuestras fuerzas se
hayan posicionadas.
El mismo 22 de octubre, en horas
de la noche, aproximadamente a las 20:00 horas, aviones federales
sobrevolaron el ejido de Morelia y se adentraron a la selva Lacandona;
la noche del 25 de octubre, a las 21:00 horas, un avión
de la Fuerza Aérea sobrevoló, varias veces, la
llamada zona franca de Guadalupe Tepeyac; las detenciones arbitrarias
y las torturas a civiles acusados de ser zapatistas continúan.
O usted se burla de nosotros
y es cómplice de la futura ruptura del cese al fuego,
o a usted también lo están engañando. Esto
es algo que corresponde a usted definir.
Le informo a usted que tengo
órdenes del CCRI-CG del EZLN de ya no insistir en la denuncia
de las constantes provocaciones del Ejército federal,
pues es inútil, ya que ustedes ya decidieron lo que harán.
Dígale usted al señor
Salinas de Gortari que ha hecho todo lo posible por terminar
su mandato con una guerra y que lo está consiguiendo.
Recibí un documento fechado
el 18 de octubre de 1994, donde el Gobierno federal responde
a la iniciativa del obispo Samuel Ruiz García para un
nuevo diálogo.
Me extraña que un jurista
como usted convalide un documento plagado de inexactitudes, torpezas
y mentiras.
En los hechos, el gobierno ha
insistido en una solución militar del conflicto, las denuncias
que hemos hecho de las intimidaciones que provienen de las fuerzas
gubernamentales, señalando lugar, fecha y hora, no han
sido desmentidas por el gobierno.
El personal de la CNDH y de
la oficina del Comisionado de Paz en los retenes militares está
cumpliendo labores policiacas, recabando datos e intimidando
a las personas que entran o salen de la zona de conflicto.
Señala el documento que
debe haber compromisos entre el gobierno y el EZLN, y que éstos
se deben establecer en una relación entre iguales, "de
otra forma, estaríamos frente a una relación desigual
o asimétrica en donde todas las obligaciones están
de un lado, y todos los derechos y exigencias del otro"
(cita textual de su documento).
De acuerdo, si se trata de una
relación de iguales, entonces eso significa que el Gobierno
federal nos concede no sólo el reconocimiento como fuerza
beligerante, sino además como un gobierno de la misma
estatura que el federal.
Tal sería una relación
entre iguales, no desigual o asimétrica. Si tal es el
propósito actual del gobierno, debe hacerlo explícito;
declarar que reconoce al EZLN como fuerza beligerante y como
Estado revolucionario.
Si esto es así, estamos
dispuestos a, inmediatamente, iniciar el diálogo, ahora
sí entre iguales, y adquirir todos los derechos y obligaciones
que una relación entre iguales implica.
Si no es así, si no nos
reconocen como fuerza beligerante, entonces es un absurdo jurídico
que nos reclamen y demanden estricta equidad en la relación
con el Gobierno federal.
Dice usted, además, que
el señor Salinas de Gortari ha ordenado al Ejército
federal que ocupe las posiciones que tenía "no sólo
el 23 de marzo, sino incluso el 12 de enero de 1994, cuando se
dispuso el cese al fuego".
Las posiciones que actualmente
ocupan los federales no son las mismas del 12 de enero de 1994,
por lo tanto la "orden" de Salinas no se ha cumplido.
Además, la propuesta
de Salinas de Gortari aumenta las posibilidades de choque entre
las fuerzas porque el 12 de enero de 1994 ambas fuerzas estaban
posicionadas para enfrentarse.
La propuesta del señor
Ruiz García es muy diferente. El se refiere a volver a
las posiciones en las fechas donde la beligerancia estaba más
atenuada.
Piense usted que el 12 de enero
la guerra podía desatarse en cualquier momento, la tregua
era igual de frágil que ahora.
Antes del 23 de marzo, cuando
el gobierno planeaba matar al Lic. Colosio, lo que se estaba
discutiendo en nuestras fuerzas era la firma de la paz.
Tanto el Ejército federal
como el zapatista, en esas fechas, habían abandonado,
en los hechos, la posibilidad de un choque inmediato.
Pero bueno, puesto que se insiste
en una relación "entre iguales", entonces, en
correspondencia a la "orden" salinista de volver a
las posiciones del 12 de enero, nosotros podríamos iniciar
el despliegue de nuestras tropas para retomar las posiciones
del 12 de enero, cuando nosotros nos preparábamos para
seguir la guerra, y no las del 23 de marzo, cuando nosotros nos
preparábamos para seguir el camino de la paz.
La propuesta del señor
Salinas de Gortari coincide con nuestra apreciación de
que su gobierno está haciendo todo lo posible para reiniciar
las hostilidades.
Por otro lado, vemos el tono
de ultimátum de las condiciones para reiniciar el diálogo.
Le comunico a usted que las "condiciones" ya han sido
respondidas por el EZLN desde antes de ser planteadas.
Para esto basta leer el periódico
y enterarse de nuestra respuesta a la Comisión Episcopal
donde reconocíamos situaciones irregulares dentro del
territorio zapatista e invitábamos a organizaciones no
gubernamentales de defensa de los derechos humanos para que investigaran
esas denuncias.
¿Está dispuesto
a lo mismo el Gobierno federal en lo que se refiere a las denuncias
en contra del Ejército federal?
Sobre que permitamos que comunidades
al interior de la zona en conflicto reciban ayuda del Gobierno
federal, puede visitar usted el ejido de San Quintín,
en el municipio de Ocosingo; San Quintín es completamente
priísta, cada casa tiene esa mierda del programa de "electrificación"
del Gobierno federal, y del que tanto se pavonea el señor
Hernández Llamas, que consiste en una celda solar y cuatro
focos.
Nadie les impidió que
recibieran esa limosna de un gobierno que saquea los recursos
energéticos de Chiapas. Reciben, también, créditos
y todas esas mentiras del vocal Hernández.
Respecto a los hechos delictivos
de supuestos zapatistas en Teopisca y Tapachula; los "zapatistas"
de Teopisca andan en camionetas de las llamadas "vagoner",
del año, y se pasean delante de la guarnición de
la seguridad pública.
Todos saben que son policías
pagados por los finqueros de la zona para justificar la presencia
de seguridad pública en el lugar.
De Tapachula no tengo informes,
pero según lo que dicen los federales no hay, ahí,
ningún grupo guerrillero actuando (claro que, a lo mejor,
el gobierno está mintiendo, como en mayo de 1993).
Como quiera, la opinión
pública (y el gobierno) sabe que, cuando hace algo, el
EZLN lo reivindica públicamente.
El retorno de los desplazados
nunca ha sido problema. Tal vez usted no sepa que nombran comisiones
para venir a checar sus cosas y pagar a gente que se las cuide,
mientras cobran la ayuda gubernamental.
Hay, ahora, "promotores
de desplazados" (como ayer "promotores del voto"),
en las comunidades proponen que los que no son zapatistas lleguen
a un arreglo con el EZLN para que les cuiden sus propiedades,
a cambio de un salario, e irse a los campamentos de desplazados
a cobrar. Siempre han podido regresar, lo hacen continuamente.
En fin, las "condiciones"
son un invento del gobierno para darse tiempo en la preparación
política de la guerra; el control de los medios de comunicación.
Pero ya que el gobierno se permite
condicionar el reinicio del diálogo, entonces nosotros
haremos lo mismo. Estas son nuestras condiciones para ver la
posibilidad del reinicio del diálogo.
Primero.- Que se aclaren los
crímenes y se castigue a los verdaderos culpables de los
asesinatos de monseñor Posadas, del licenciado Luis Donaldo
Colosio Murrieta, y del licenciado Ruiz Massieu.
Segundo.- Que se nombre un Comisionado
de Paz y una Comisión de Intermediación para mediar
entre los distintos grupos políticos y narcopolíticos
al interior del gobierno y del partido de Estado, con la finalidad
de que resuelvan sus diferencias por vías civilizadas
y el diálogo, sin que tengan que recurrir al asesinato.
Tercero.- Compromiso público
de los miembros del Partido Revolucionario Institucional de no
seguirse matando entre sí. A nosotros nos preocupa mucho,
porque si se matan entre sí, entonces ya no va a quedar
nada para nosotros y, entonces sí, vamos a tener que desaparecer
como ejército.
Cubiertas estas condiciones,
y en un ambiente favorable al diálogo, podríamos
discutir el reinicio de las pláticas en vistas a una solución
política del conflicto.
Sobre sus campamentos gubernamentales
de observación se puede decir, en el mejor de los casos,
que son un problema.
Salinas de Gortari pretende
convencernos de que el gobierno va a ser un observador imparcial
de lo que haga el gobierno.
No señor Madrazo, los
campamentos de observación son un esfuerzo serio y genuino
por la paz, pero deben ser neutrales.
Que no sean ni del gobierno
ni del EZLN, que sean de quien nos obligó, a ustedes y
a nosotros, al cese al fuego y al diálogo a inicios del
año: la sociedad civil.
En suma, parece que sólo
se está dando legitimidad a las acciones bélicas
gubernamentales.
¿Por qué, señor
Madrazo, buscan llevar la situación al límite de
su explosividad? ¿Quieren forzar una rendición
incondicional disfrazada de diálogo?
¿Calculan ustedes que
pueden desatar la guerra y controlar sus efectos? ¿Quién
se beneficia con ésto?
Simultáneamente a los
condicionamientos, el Ejército federal retomó su
lenguaje de descalificación, tratándonos como delincuentes,
y el inefable diputado Cuauhtémoc López Sánchez
se ha pronunciado ya por la solución militar.
Le reitero a usted y al diputado
López Sánchez, lo señalado en el comunicado
del 8 de octubre de 1994: estamos listos, pueden venir cuando
gusten.
Respetuosamente,
Desde las montañas
del sureste mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos
México, Octubre de 1994.
(Suscribe) Subcomandante Marcos |