Amigas y amigos Legisladores:
Amigo Fernando Ortiz Arana, Presidente del Comité Ejecutivo
Nacional de nuestro Partido;
Amigo Emilio M. González;
Amiga María de los Angeles Moreno;
Amigo Juan José Osorio Palacios;
Amigas y amigos todos, Diputados, Senadores, Asambleístas:
Muchas Gracias.
Qué bueno que nos reunimos
el día de hoy y que podamos compartir entre nosotros algunas
reflexiones, algunos puntos de vista que son de la mayor importancia
y trascendencia en estos momentos de competencia política,
en estos momentos en que nuestro partido organizado, estructurado,
firme en sus convicciones, unido en todos y cada uno de los ámbitos
por todos y cada uno de los que lo conformamos, nos aprestamos
a intensificar la campaña política por la Presidencia
de la República.
Aquí estamos los de casa,
aquí estamos todos los que formamos, desde la representación
popular, un frente común; todos nos conocemos, hemos dado
batallas juntos.
Durante el año de 1991, como
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro Partido,
me tocó participar en el proceso de postulación
de todas y cada una de sus candidaturas para los diferentes cargos
de elección popular que hoy ustedes sustentan.
Quiero decirles que me siento profundamente
orgulloso del paso que han desempeñado tanto en el Senado,
como en la Cámara de Diputados y en la Asamblea de Representantes,
y ustedes también deben estarlo.
Quisiera recordarles un poco de
que aquella postulación - la de ustedes - en 1991, significó
una renovación de nuestro Partido; una renovación
que significó, con ustedes, la recuperación de mucho
terreno político, recuperación de liderazgos, recuperación
de presencia política en la sociedad, recuperación
de arraigo, recuperación de convicciones, recuperación
de definiciones y de determinación, y con ustedes ganamos,
con ustedes hemos ganado y con ustedes se ha hecho la gran reforma
legislativa en México durante los últimos años.
Ustedes como representantes, representan
- valga la redundancia - a la sociedad en su conjunto, pero también
son resultado y expresión política de un partido,
de nuestro Partido, y hoy el PRI los necesita, los necesita a
todos y los necesita unidos por la misma causa.
No confundamos al Partido con una
estructura, porque el Partido somos sus mujeres y hombres; el
Partido está constituido por mujeres y hombres de buena
fe que ven con optimismo hacia el futuro de México y que
con buena fe se aprestan a acreditar su visión de futuro
en el ánimo y en la convicción de la sociedad mexicana.
Ustedes han cumplido con una tarea
importante, la Legislativa; pero - todos lo sabemos, todos los
que participamos en el ámbito de la política nacional
y sobre todo los que participamos en esta contienda democrática
-que las tareas políticas no terminan nunca, las tareas
políticas se renuevan día con día.
Por eso digo que el PRI, el Partido,
la sociedad los necesita, máxime hoy en que nos encontramos
ante una intensa competencia política, y esta competencia
nos llama a todos los ciudadanos mexicanos a aportar lo mejor
de nosotros mismos para hacer avanzar a la sociedad y para hacer
avanzar a nuestra nación.
Por lo que a nosotros respecta,
si queremos permanecer como Partido debemos hacer de nuestra iniciativa
política el gran motor que nos mantenga presentes con argumentos,
con razones, con tesis en el debate, en el encuentro con la gestión
social en el ámbito de la sociedad mexicana; nuestro camino,
pues, es el de afirmarnos como un partido en competencia; nuestro
camino es el de afirmarnos como un partido con autonomía
frente al gobierno.
Ahora bien, ¿qué significa
esta autonomía de la que hablé el domingo y de la
que el día de hoy ante ustedes reitero? No significa declararle
la guerra al gobierno, por supuesto que no, como algunos quisieran
o como algunos lo han interpretado.
No, por supuesto que con el gobierno
lo que queremos es comunicación política como todo
partido, pero sí queremos una clara diferenciación
de cuál es el papel que le toca desempeñar al gobierno
y cuál es el papel que le toca desempeñar al Partido
político al que pertenecemos.
En los procesos electorales, significa
que el gobierno debe de cumplir con todos los partidos políticos,
con todos, incluyendo al PRI, y debe de cumplir garantizando imparcialidad,
garantizando objetividad, garantizando la aplicación firme
de la ley.
Ya lo dije y lo reitero, no queremos
concesiones al margen de los votos ni queremos votos al margen
de la ley.
El PRI, por su parte, tiene necesariamente
que acreditar su participación con mayor fortaleza en estos
tiempos de competencia política, pero lo tiene que hacer
en igualdad de condiciones; lo tiene que hacer sin ventajas provenientes
del gobierno, sin ventajas provenientes de la aplicación
de la ley, la aplicación de la ley tiene que ser pareja
para todos.
Y a eso es a lo que tenemos que
sujetarnos y eso es lo que como Partido político reclamamos.
Significa, en síntesis, que
el gobierno no nos va a dar el triunfo. El triunfo vendrá
de nuestro propio esfuerzo y de nuestra capacidad de decirle a
la sociedad mexicana: ésta es nuestra propuesta, ésta
es nuestra visión del México de fin de siglo; éste
es el cambio que proponemos, el cambio que tiene rumbo, que tiene
raigambre popular; el cambio que propone un partido para un gobierno
responsable.
Y si de competencia política
hablamos, pues entonces hablamos de un terreno que es perfectamente
conocido para todos ustedes, porque ustedes emergieron de una
contienda competida en 1991.
A ustedes como candidatos al Senado,
como candidatos a la Cámara de Diputados o como candidatos
a la Asamblea de Representantes, les tocó participar en
elecciones muy competidas en 1991, y las ganaron con márgenes
amplios, las ganaron con credibilidad y apegados estrictamente
a la ley.
De entonces a la fecha nuestro Partido
se ha fortalecido, hemos persistido en esta transformación
y en este continuo esfuerzo de transformación y cambio
de nuestro Partido.
Recuerden ustedes que en 1991 se
superaron viejos dogmas, como que si el PRI no ganaba cuando había
altas tasas de participación, ¿recuerdan ustedes?
En 1991 se vio una de las más
altas tasas de participación. ¿Qué quiere
decir esto? Que un mayor número de ciudadanos - como en
ninguna otra época - acudieron a las urnas, acudieron a
los comicios, y ahí el PRI salió fortalecido porque
tuvimos candidatos que supieron entender los tiempos que estábamos
viviendo.
Otro de los dogmas era que el PRI
solamente triunfaba en el ámbito rural y no lo hacía
en las ciudades. Triunfamos en las ciudades y triunfamos también
en el ámbito rural.
Sin embargo, esto no lo digo para
la autocomplacencia o para que nos sintamos por este recuerdo
complacidos, no.
Lo estoy sacando a colación
para decirles que si entonces hubo competencia, si entonces hubo
retos que enfrentar y retos que superar, hoy estos retos y estos
obstáculos a vencer se han multiplicado, y tienen una mayor
dimensión, porque se trata de las elecciones para Presidente
de la República, se trata de una decisión que todos
y cada uno de los mexicanos vamos a tomar muy bien en cuenta;
porque se trata del rumbo de la nación, se trata del destino
que los mexicanos habremos de darle a México en un contexto
global, cambiante, también de profundas transformaciones,
y que en unidad, conscientes de que trabajando en armonía
habremos de superarnos y habremos de afianzarnos como una nación
soberana, habremos de enfrentarlos.
Tenemos en esta contienda política
una nueva Ley Electoral, tenemos nuevos retos que enfrentar, algunos
de los cuales nosotros mismos nos los hemos autoimpuesto, porque
nosotros recordemos, fuimos los primeros que propusimos un debate
entre todos los candidatos que aspiramos a la Presidencia de la
República; fuimos los primeros que propusimos que se conformara
un sistema de observadores nacionales; fuimos los primeros que
propusimos que se llevara a cabo la conformación de un
sistema de conteo rápido, para que el día de la
elección sepamos a ciencia cierta y con prontitud quién
ganó y quién perdió; fuimos los primeros
que propusimos una auditoría externa al listado electoral.
En fin, son nuevas iniciativas para
nuevos tiempos, son nuevas prácticas políticas que
estamos dispuestos a asumir y que estamos dispuestos a liderear;
porque nuevos son los tiempos, porque la sociedad mexicana ha
cambiado, porque la sociedad mexicana ha evolucionado.
En consecuencia, tenemos nosotros
también que evolucionar y transformar la comunicación
entre quienes aspiramos a un cargo de elección popular.
Solamente de esa manera podremos
ganar la confianza, podremos ganar la confianza de la ciudadanía
mexicana, necesaria para el triunfo electoral, necesaria para
llevar a cabo el proyecto en el que todos nosotros creemos.
Entre todos los activos que tiene
nuestro Partido a lo largo y a lo ancho del país, por supuesto
que se encuentran ustedes.
Respeto mucho el trabajo que ustedes
han realizado, y les quiero pedir que lo redoblemos, y que lo
redoblemos juntos.
Existen tareas muy concretas que
realizar desde la difusión de nuestras tesis, tenemos una
Plataforma Electoral, hay que difundirla, en todos y cada uno
de los distritos, en cada uno de los estados, ahí están
los argumentos que nos harán acreditarnos como organización
política ante la sociedad mexicana.
Vayamos al encuentro de la ciudadanía,
no tengamos temor del debate, no tengamos temor de la confrontación
de las ideas, la nuestra es la mejor oferta política dentro
del espectro político nacional.
La otra tarea es difundir la obra
legislativa que ustedes han realizado; es el marco de la transformación
por la que México habrá de transitar en los próximos
años.
Tenemos que difundir la manera en
que el poder legislativo ha cumplido, y la forma en que esto habrá
de incidir en el México de fin de siglo.
Por otra parte, agradezco mucho
la participación que muchos de ustedes están teniendo
en esta campaña presidencial.
Ustedes han entendido muy bien que
la campaña no solamente es del Candidato a la Presidencia
de la República, la campaña es de todos, la campaña
es del Partido, la campaña es de sus integrantes, y ustedes
como Diputados, Senadores, Asambleístas, están participando.
Los invito a que redoblemos el esfuerzo,
de que no minimicemos ninguna de las tareas, por más modestas
que éstas sean son muy importantes, y todos - empezando
por mí - las valoramos y las apreciamos.
Trabajar, pues, en apoyo a esta
campaña en sus estados, en sus distritos, específicamente
en las tareas de comunicación política, en las tareas
de debate, en las tareas de gestión social, es muy importante.
La participación en los diferentes
foros. Ustedes mejor que nadie saben cuáles son los foros
que en sus distintos estados, en sus distritos se presentan, algunos
son de carácter formal, otros de carácter informal,
pero siempre acreditar nuestra visión, siempre acreditar
nuestra verdad, siempre acreditar nuestra tesis es de la mayor
importancia.
Eso es política, la política
es expresión, pero la política también en
estos días de competencia obliga a todos y cada uno de
nosotros a ganar la confianza, porque con confianza es con el
instrumento que habremos de avanzar en la sociedad.
También a ustedes les corresponde
participar de muy importante manera en el Plan Nacional Electoral
de nuestro Partido.
Tenemos que ir al encuentro de la
ciudadanía, a través del Programa de Compromiso
Político, a través de la movilización, a
través de la capacitación de nuestros diferentes
cuadros, en diferentes distritos, en el Comité Seccional.
En fin, ustedes saben muy bien estas tareas.
Le he pedido a Fernando Ortiz Arana,
como Presidente del Comité Nacional de nuestro Partido,
que tengamos tareas muy bien definidas y que vayamos haciendo
evaluaciones periódicas, que ésta sea la primera
de varias reuniones que tiene y que las posteriores sean de trabajo,
de rendición de cuentas, de sugerencias, de aportaciones
que puedan hacer a la campaña misma.
Estoy abierto a cualquier sugerencia
que puedan hacer, de cuál debe ser la tesis a manejar en
tal o cual distrito.
Ustedes mejor que nadie conocen
cuál es, por lo que está atravesando esa región
del país a la que ustedes están representando.
Me alienta mucho contar con ustedes,
me fortalece mucho. Durante mis giras de campaña he podido
constatar muy bien los lugares donde se ha hecho una excelente
labor por todos y cada uno de nuestros representantes.
También he detectado aquellos
lugares donde nos hace falta redoblar el paso, donde nos hace
falta cumplir mejor.
Los invito a que reflexionemos primero
internamente, en nuestro Foro Interno, ¿cuáles son
los pasos que tenemos que dar? ¿Cuáles son las acciones
que tenemos que tomar?
Para poder aportar lo mejor de nosotros
mismos a esta campaña, para poder aportar lo mejor de nosotros
mismos a la sociedad mexicana a la que nos debemos.
Más que nunca, hoy nuestra
tarea nos demanda empeño, nos demanda dedicación,
nos demanda congruencia entre lo que hemos dicho, lo que estamos
diciendo y lo que nos proponemos hacer, nos demanda talento y
nos demanda disciplina. Ustedes tienen todas esas cualidades.
Cumplamos pues con nuestras tareas
para cumplir con nuestro Partido, para cumplir con la sociedad
mexicana.
La competencia es un llamado a nuestro
esfuerzo individual, a nuestro esfuerzo en comunidad, a nuestro
esfuerzo como una aportación de lo mejor de nosotros mismos
a la sociedad a la que nos debemos.
La competencia política es
un llamado a dejar de un lado la autocompetencia, la comodidad
y el conformismo.
México exige de nosotros,
y nosotros debemos de responderle.