Señor Gobernador;
Señores Presidentes Municipales;
Señores Síndicos Municipales:
Quiero, en primer término
decirles que me encuentro en Sinaloa cumpliendo una instrucción
precisa del Presidente de la República. Ustedes recordarán
en ocasión de su visita reciente al estado, él prometió
entre otras cosas que la Secretaría de Desarrollo Social
habría de sumarse al esfuerzo de los sinaloenses en el
marco de la Alianza Social para la Paz, en la conformación
de un programa de Desarrollo Regional de carácter especial
para la región serrana.
Por eso es que esta reunión
que hoy celebramos aquí con ustedes es de la mayor importancia.
Repito, porque se trata de ponernos
de acuerdo en las bases y en los esquemas para no solamente diseñar
un programa regional para esta región serrana, sino para
sentar las bases de su inicio, de su puesta en marcha y de que
este programa no sea efímero, sino que tenga características
de perdurabilidad y que en él se comprometa la participación
del Gobierno Federal, del Gobierno estatal y de los gobiernos
municipales, pero ante todo y esto es muy importante, me lo hizo
notar el señor Presidente, que sea un programa que nazca
de las propias comunidades.
En buena medida lo que aquí
nos ha narrado, con absoluta sinceridad, el señor delegado
de la SARH acerca de los programas que no han tenido éxito
en el pasado, no solamente para esa zona, sino en muchas otras
del país, precisamente porque no se toma en consideración
el elemento fundamental en todo proceso de planeación democrática
que es la participación de la comunidad.
Lo que menos quiere la población
mexicana, la sociedad sinaloense, las comunidades serranas, en
particular, son planes y programas diseñados desde el centro,
con esquemas burocráticos, centralizados, detrás
de un escritorio.
Quienes realmente conocen las reales
potencialidades de la zona, son ustedes mismos; quienes realmente
conocen cuáles son los aspectos fundamentales y prioritarios
a los que se deben orientar los distintos programas y el esfuerzo
mismo de la comunidad son precisamente ustedes.
De ahí que la consolidación
de la política social en esta región en particular,
sea un reto de concertación; existe la voluntad de todos
ustedes, existe la voluntad, la decisión, la firmeza del
presidente de los mexicanos por apoyar a Sinaloa y sobre todo
por apoyar las zonas y las regiones menos favorecidas por el desarrollo
sinaloense.
Qué duda cabe que estamos
hablando de una región constituida por varios municipios
que tiene muy grandes potencialidades, que muy bien se han descrito
por lo que no pretendo repetirlas.
Se ha hablado aquí de recursos
forestales, mineros, agrícolas, ganaderos, etc. Esto es
algo que se tiene que tomar en cuenta, en primera instancia, para
poder actuar en las prioridades que la misma comunidad indique.
Parece que el gran potencial de
la zona tiene que ser debidamente registrado, ya lo está,
me imagino que existen ya los diagnósticos, Sr. Gobernador,
por las áreas de análisis, de estudio del propio
gobierno estatal, de las distintas dependencias que de alguna
manera tienen que ver con el desarrollo económico y social
de la zona.
El objetivo es claro, dentro de
este marco de Alianza Social para la Paz, está el conjuntar
todos los esfuerzos que nos lleven a crear alternativas productivas,
que nos lleven al objetivo ulterior de generar más y mejores
empleos, que traiga por consecuencia el arraigo y el desarrollo
verdadero de la región, considerando algo que es muy importante
en todo proceso de evolución productiva, que es que este
crecimiento de esta producción y el florecimiento de las
actividades productivas redunde en un auténtico beneficio
social para la población.
De tal suerte que elevar el ingreso
de las personas, elevar el ingreso de las familias, elevar la
capacidad de generar empleo allá y no ser, como aquí
se dijo por alguno de los señores presidentes municipales,
una región que se caracterice por ser expulsora de población
y de mano de obra hacia otras partes de Sinaloa y de la República
e incluso del extranjero, sino que estos empleos se generen localmente
y que con ello se mejoren las condiciones de vida digna a través
de un desarrollo económico.
Me parece fundamental, como lo mencionó
un presidente municipal, quien habló de la vinculación
entre tres temas que son fundamentales en estos momentos, no sólo
para Sinaloa, sino para México, como vincular desarrollo
económico, combate a la pobreza, a la marginación
y de rezagos sociales, con respeto a nuestros recursos naturales.
Estos tres puntos de la mayor importancia
que se deben incluir en este programa de Desarrollo Regional,
al cual aquí se ha hecho referencia y en cuyo desarrollo
estamos completamente comprometidos.
El Presidente de la República
ha sido muy claro; queremos mayor crecimiento económico,
mayor generación de fuentes de empleo, nuevas fuentes productivas,
sobre todo para que se eleven las condiciones de vida de los que
menos tienen, pero esto no necesariamente tiene que ser a costa
de depredar más nuestros bosques, esto no puede ser más
ya a costa de deteriorar más nuestros ríos, nuestros
mares y nuestras fuentes de agua y de vida.
Esta es una magnífica oportunidad
para que Sinaloa esté nuevamente a la vanguardia en un
aspecto fundamental y que éste desarrollo específico
y este esquema para un desarrollo regional de la zona serrana
incluya estos tres temas que son de la mayor importancia.
Decía anteriormente que tenemos
en primera instancia que definir el esquema. El esquema a nadie
debe de parecerle ajeno necesariamente, tiene que obedecer a este
lineamiento prioritario que me instruyó el Presidente de
la República, que les comentara a ustedes, de la participación.
Si no hay participación comunitaria,
si no hay participación de quienes en las comunidades,
cotidianamente, son los que hacen posible la grandeza de Sinaloa,
no hay esquema de desarrollo que sea válido, de tal suerte
que propongo se constituya un Comité para la elaboración
de este programa, pero que ante todo, este Comité esté
constituido por las autoridades municipales y las organizaciones
de la comunidad, Comités de Solidaridad en cada uno de
los municipios de la región serrana y las mismas organizaciones
de productores y de campesinos, las mismas organizaciones de mineros
que ya están en marcha.
Entre todos debemos contribuir a
que esta participación sea real y no simulada, los presidentes
municipales tienen la responsabilidad de llevar a cabo acuerdos
de asambleas comunitarias, de donde provengan lineamientos fundamentales
para la realización de este programa de desarrollo regional
y ustedes mismos ya lo han determinado, cuáles son los
aspectos fundamentales en materia forestal, en materia de minería,
en materia de agricultura, de ganadería, de apicultura
y las variantes de cada uno de los temas y también incluir
lo que se mencionaba sobre el suelo en algunas partes de la región
serrana, para favorecer más la ganadería, más
que a la siembra de ciertos granos que han probado ser ineficaces
en el pasado reciente.
De eso se derivará la serie
de demandas que tenemos que calendarizar, necesariamente tendremos
que fijar compromisos en el tiempo. Algo que me parece fundamental
es la ubicación en el tiempo, es decir cuáles van
a ser los compromisos y programas del Gobierno Federal y del Gobierno
estatal que van a desarrollarse.
Aquí se ha hablado de varios
de ellos, me permito mencionar, tan sólo los más
importantes por ejemplo salud, educación y comunicación;
ésta es la base para el desarrollo de uno de los municipios
y también puede generalizarse para el resto de los municipios.
El Programa de Solidaridad necesariamente tiene que apoyar las
cuestiones de mayor prioridad que ustedes vayan definiendo.
Por lo pronto, en materia de comunicaciones
seguiremos apoyando y esas son las instrucciones que tenemos del
Presidente de la República en la pavimentación de
ciertos caminos, pero además en la apertura de nuevos caminos
rurales que permitan la comunicación más fluida.
Este es el caso de algunos municipios.
También es muy importante
para el Gobierno de la República, el hecho de que en este
programa no disminuya el apoyo, por el contrario se fortalezca
el apoyo de Solidaridad para las obras de saneamiento ambiental,
como se ha venido haciendo en materia de introducción de
agua potable, de electrificación, de construcción
de centros de salud.
Algo que el Presidente me ha dado
instrucciones para que se realice con detenimiento es la existencia
de espacios educativos en la región serrana; no sólo
la construcción de nuevos, sino que el Programa de Escuela
Digna que se refiere a la rehabilitación de los espacios
educativos de nuestros niños en esa región sean
el objetivo de inversión federal y estatal.
Algo muy importante es lo que mencionaba
el Sr. Gobernador del estado: ésta es una región
que está sumamente dispersa, de tal suerte que debemos
encontrar los puntos nodales de la región serrana, para
ubicar con mayor eficacia la provisión de servicios educativos,
de servicios de salud más especializados, servicios de
abasto en mayor cuantía, de tal suerte que sea a esos centros
nodales a donde acudan las distintas comunidades de los distintos
municipios de la región serrana.
Así es que esto es algo que
el esquema debe considerar y que nosotros estamos obligados a
introducir en el esquema de desarrollo.
Otro aspecto fundamental y qué
bueno que aquí se toca, es el hecho de que la región
serrana no sólo está dispuesta a participar en la
construcción de lo que el Presidente Salinas ha llamado
el primer piso básico en centros de salud, en introducción
de agua, en electrificación, sino lo que la región
serrana demanda con toda razón es el que se cuente con
un segundo piso social básico que es el de constituir empresas
o fuentes productivas a raíz de la participación
propia de los productores y de los pobladores de esa región.
Esa es, precisamente, la finalidad
del Fondo de Empresas en Solidaridad que ustedes conocen y que
en el estado de Sinaloa tiene un desarrollo que habrá de
ser fortalecido en el futuro inmediato.
Las Empresas en Solidaridad, como
ustedes saben, es un fondo que está destinado a compartir,
junto con agrupaciones de productores de la más distinta
índole, ya sean estos mineros, productores agrícolas
o ganaderos; repito, el riesgo de formar una empresa, de iniciar
una actividad productiva que le agregue valor a lo que se viene
haciendo en la región serrana.
Pero también, en cierta medida,
este fondo tiene como finalidad servir de garantía o aval
para que estas agrupaciones de productores puedan acceder a fondos
crediticios de otras dependencias de la banca de desarrollo, de
la banca comercial.
Así es que a mí me
estimula mucho escuchar que el presidente municipal de Concordia
se exprese de esa manera y que solicite para ese municipio y para
el resto de la región serrana se considere la orientación
de recursos del Fondo de Empresas de Solidaridad, para apoyar,
repito, actividades productivas; repito, que sean alternativas,
en algunos casos, alternas a la minería.
El nos hablaba de una actividad
nueva, la floricultura, que tendría necesariamente que
estar vinculada a los mercados de los valles, de la costa y por
qué no decirlo, a los mercados extranjeros en un futuro.
Esto necesariamente tiene que ser
producto de un análisis; no se trata de fondos en que se
otorguen sin previo análisis de la viabilidad de los proyectos
que se presenten.
De lo que se trata es de alentar
actividades productivas que sean sanamente financiadas y de lo
que se trata es de que sean fuentes productivas de empleo, que
no vayan a ser efímeras y mucho menos que vayan a ser como
en el pasado, producto de recursos a fondo perdido.
Por otro lado, he escuchado con
atención algunos otros planteamientos como el que nos hizo
Everardo Jiménez, en cuanto a las condiciones de infraestructura
educativa; necesariamente tenemos que incluir un buen capítulo
sobre estructura educativa en cada uno de los municipios, desde
educación primaria hasta de nivel superior como el que
aquí se plantea, la escuela preparatoria, la escuela secundaria,
las áreas para laboratorio y otras.
Escuchamos también acerca
de la calidad de la educación, tema importante, sobre todo,
en una región de marginación y rezagos como la serrana.
Es conocido por todos ustedes el
hecho de que el Presidente de la República, junto con los
gobernadores de los estados y ciertamente con el Gobernador Labastida
Ochoa, firmó recientemente un acuerdo para modernizar la
educación pública en México, sobre todo la
educación básica.
Merced a este acuerdo, el gobierno
del estado de Sinaloa es receptor de todos los recursos de la
infraestructura y de la responsabilidad de la educación
o de la calidad de la educación, con el apoyo, por supuesto,
del Gobierno Federal; sin embargo, de lo que se trata es de acercar
cada vez más la escuela, la calidad de la misma a la propia
comunidad y qué bueno que aquí se toca.
El caso de Cozalá, el caso
de San José de las Bocas, en donde el representante, Don
Román, se queja de la calidad de los maestros.
Ante este acuerdo, se trata de elevar el nivel de la educación,
mediante la participación de la comunidad en la definición
de quiénes y cómo habrán de fungir en la
noble tarea de impartir la educación a nuestros hijos,
pero esto cercano a la comunidad.
No se puede ya desde la ciudad de
México y mediante estructuras burocráticas seguir
definiendo, por ejemplo, qué tipo de maestros vamos a tener
en San José de las Bocas.
Esto tiene, necesariamente, que
definirse en Sinaloa, en perfecta comunicación entre el
gobierno y la sociedad y entre gobierno y comunidad.
Esto lo cito porque fue un ejemplo
de lo que llevó al Presidente Salinas y a los gobernadores
a tomar este paso decisivo en la modernización de la educación
pública en México.
De tal suerte que, si ustedes me
lo permiten, que este esquema que se ha sugerido de diseñar
el programa, de diseñar cuáles son las demandas
municipio por municipio y cuáles son los recursos, primero
necesarios, pero en segundo término, los disponibles y
su calendarización para atender las necesidades de desarrollo
económico y social en la zona, para que se haga a través
de la conformación de este cuerpo consultivo - si a usted
le parece Sr. Gobernador - con la participación prioritaria
de las comunidades y que los responsables sean los propios presidentes
municipales, asesorados, por supuesto, por todas las dependencias,
pero con una viva participación de la comunidad.
Ese comité tiene, necesariamente,
que escucharse en la voz de los ciudadanos de cada uno de los
municipios; solamente así es como le daremos un verdadero
sentido a la posibilidad de poner en marcha en tiempo y forma
al programa especial para el desarrollo de la región serrana.
El Presidente de la República
nos dio un plazo de 60 días, no más. Estos se cumplen
el 19 de agosto, de tal suerte que tenemos un corto plazo para
poner a la consideración de las comunidades, cuáles
son aspectos que habrá de comprender esto.
Yo sugiero que en un lapso no mayor
a 15 días podamos tener sistematizados cuáles son
los resultados de estas asambleas populares, que cada uno de los
presidentes municipales está obligado a llevar a cabo en
cada uno de los municipios, y poder, a partir de entonces, hacer
la conformación y en el plazo que nos marcó el Presidente
de la República de 60 días, decirle a la comunidad
sinaloense, porque esto si bien es algo que compete directamente
a la región serrana, es de mayor interés, estoy
seguro, de los sinaloenses en general.
Poder decirles que éste es
el programa, esto es los que vamos a hacer, lo vamos a hacer de
esta manera, lo vamos a financiar de esta manera, con recursos
federales, con recursos estatales, con recursos crediticios y
habremos también de informar cuáles serán
los mecanismos de evaluación periódica, donde de
nueva cuenta sea la comunidad y de que se ejerza una verdadera
y auténtica contraloría social de los recursos,
sobre las obras y sobre el avance de las mismas en la región.
De tal suerte que ese es el compromiso.
La SEDESOL, definitivamente, es la primera en responsabilizarse
en participar en ello, nuestra delegación reforzada por
funcionarios de la misma está a las ordenes del gobierno
del estado y de los señores Presidentes Municipales, para
que cuanto antes, a través de esta labor, podamos integrar
los planteamientos que cada uno de los municipios ya empezaron
a hacer por boca de ustedes, pero que tienen que ser avalados
por las propias Comunidades en estas asambleas de carácter
popular.
Si a usted le parece, entonces,
Sr. Gobernador, éste sería nuestro compromiso y
lo es también orientar recursos federales a través
de Solidaridad. Aquí el delegado de la SARH mencionaba
la necesidad de adelantar los fondos previstos para el segundo
semestre de Solidaridad que están etiquetados para la producción.
Quiero informarles que estamos en
disposición de adelantar para agosto, los 20 mil millones
de que aquí se ha hablado, que están dentro de los
programas de apoyo a la producción, pero esto tiene necesariamente
que ser dentro del esquema general que conformemos todos.