México, D.F., 9
de agosto de 1911.
Señor general Ambrosio Figueroa.
Iguala, Guerrero.
Muy estimado amigo:
En vista de las circunstancias tan difíciles
por que atraviesa el Estado de Morelos, se ha decidido nombrar a usted
Gobernador y Comandante Militar del Estado de Morelos. A la vez seguirá
usted con el mando de las tropas del Estado de Guerrero, a fin de
que pueda movilizar libremente las tropas de un Estado a otro y llevar
a Morelos todas las que necesite para pacificar completamente al Estado.
Obre usted de acuerdo con las tropas
federales que se van a mandar a Cuernavaca y que obrarán de
acuerdo con usted.
La presente será puesta en sus
manos por un enviado del señor Alberto García Granados,
actual ministro de Gobernación, persona apreciabilísima,
a quien me permito recomendar a usted en todos sentidos, para que
atienda sus indicaciones como si fueran mías.
Espero de su patriotismo aceptará
esa invitación y nos pondrá en su lugar a Zapata, que
ya no lo aguantamos, y me repito su amigo que mucho lo aprecia y su
atto. S.S.
Francisco I. Madero.