PLAN POLÍTICO-SOCIAL.
Proclamado por los Estados de Guerrero,
Michoacán; Tlaxcala, Campeche, Puebla y el Distrito Federal.
Considerando que la situación
que pesa sobre los mexicanos es verdaderamente aflictiva, debido a
los gobernantes que hoy suspenden las garantías individuales,
sólo para derramar a torrentes la sangre de los mexicanos dignos,
no bastándoles para sofocar el actual movimiento revolucionario,
a que han dado lugar con sus incesantes abusos, haber suprimido la
prensa independiente, cerrado clubes, prohibido toda manifestación
reveladora de la opinión pública y llenado las cárceles,
sin respetar ni a las mujeres, de ciudadanos enemigos de la tiranía;
Considerando que estos gobernantes se
entronizaron, en un principio, por medio del engaño, pues proclamaron,
para ello, lo mismo que hoy combaten: "Sufragio Efectivo y No
Reelección," y establecieron, en lugar de estos principios
a que debieron el triunfo, la más absoluta, la más abusiva,
la más sangrienta de las dictaduras, siendo por lo mismo reos
de estafa, respecto de los puestos que ocupan, de traición
a sus propias doctrinas y de abuso de poder, unido al fraude en las
pasadas elecciones;
Considerando que en nuestro sér
político y social es preciso llevar á cabo ciertas reposiciones
y reformas, exigidas por las necesidades de la generación contemporánea,
las cuales son imposibles de realizar bajo el régimen de un
gobierno dictatorial y plutócrata, como el que tenemos;
Considerando, en fin, que el Pueblo
es el SOBERANO UNICO y el SUPREMO LEGISLADOR, pues todo el que expide
leyes o gobierna en algún sentido, es porque ha recibido del
pueblo el poder para ello, nos hemos reunido varios grupos, cuyo número
pasa de 10,000 de esa gran colectividad, pertenecientes a los Estados
de Guerrero, de Tlaxcala, de Michoacán, de Campeche, de Puebla
y al Distrito Federal, los cuales, por medio de nuestros representantes,
cuyos nombres no se expresan por ahora, en atención a que NO
TENEMOS GARANTIAS; proclamamos el siguiente plan, invitando a todos
nuestros conciudadanos para que le adopten, por convenir así
a las necesidades de la Nación y a una época de regeneración
y reforma:
I.-Se desconoce al Presidente y Vicepresidente
de la República, a los senadores y diputados, así como
a todos los demás empleados que son electos por el voto popular,
en virtud de las omisiones, fraudes y presiones que tuvieron lugar
en las elecciones pasadas;
II.- El general Díaz, con sus
ministros, Miguel Macedo, que desempeña el puesto de Subsecretario
de Gobernación, los miembros de las comisiones unidas que votaron
por la SUSPENSION DE GARANTIAS, los jueces que, teniendo a su cargo
los procesos de los llamados reos políticos, han violado la
Ley por obedecer una consigna o han, por lo mismo, retardado una sentencia
justa, LOS TRAIDORES A LA CAUSA Y TODOS LOS JEFES DEL EJERCITO, QUEDAN
FUERA DE LA LEY; SE LES JUZGARA SEGUN LAS DISPOSICIONES QUE ELLOS
HAN TOMADO RESPECTO DE LOS INSURRECTOS;
III.- Se reconoce, como Presidente provisional
y jefe supremo de la Revolución, al señor Francisco
I. Madero.
IV.- Se proclama, como Ley suprema,
la Constitución de 1857, el Voto Libre y la No Reelección.
V.- Se reformará la Ley de Imprenta,
de un modo claro y preciso, determinando los casos en que una persona
puede quejarse justamente de difamación, así como también
los casos en que es un delito trastornar el orden público,
atendiendo a las causas y fines del hecho, para castigar debidamente
al culpable, si el trastorno mencionado constituye efectivamente un
delito;
VI.- SE REORGANIZARAN LAS MUNICIPALIDADES
SUPRIMIDAS;
VII.- QUEDA ABOLIDA LA CENTRALIZACION
DE LA ENSEÑANZA, ESTABLECIENDO, EN SU LUGAR, LA FEDERACION
DE LA MISMA;
VIII.- Se protegerá en todo sentido,
a la raza indígena, procurando, por todos los medios, su dignificación
y su prosperidad;
IX.- TODAS LAS PROPIEDADES QUE HAN SIDO
USURPADAS PARA DARLAS A LOS FAVORECIDOS POR LA ACTUAL ADMINISTRACION,
SERÁN DEVUELTAS A SUS ANTIGUOS Y LEGITIMOS DUEÑOS;
X.- SE AUMENTARAN LOS JORNALES A LOS
TRABAJADORES DE AMBOS SEXOS, tanto del campo como de la ciudad, EN
RELACION CON LOS RENDIMIENTOS DEL CAPITAL, para cuyo fin se nombrarán
comisiones de personas competentes para el caso, las cuales dictaminarán,
en vista de los datos que necesiten para esto;
XI.- LAS HORAS DE TRABAJO NO SERÁN
MENOS DE OCHO NI PASARAN DE NUEVE;
XII.- LAS EMPRESAS EXTRANJERAS establecidas
en la República, EMPLEARAN, EN SUS TRABAJOS, LA MITAD CUANDO
MENOS, DE NACIONALES MEXICANOS, tanto en los puestos subalternos,
como en los superiores, con los mismos sueldos, consideraciones y
prerrogativas que concedan a sus compatriotas;
XIII.- Inmediatamente que las circunstancias
lo permitan, se revisará el valor de las fincas urbanas, a
fin de establecer la equidad en los alquileres, evitando así
que los pobres paguen una renta más crecida, relativamente
al capital que estas fincas representan, a reserva de realizar trabajos
posteriores para la construcción de habitaciones higiénicas
y cómodas, pagaderas en largos plazos, para las clases obreras;
XIV.-TODOS LOS PROPIETARIOS QUE TENGAN
MAS TERRENOS DE LOS QUE PUEDAN O QUIERAN CULTIVAR, ESTAN OBLIGADOS
A DAR LOS TERRENOS INCULTOS A LOS QUE LOS SOLICITEN, teniendo, por
su parte, derecho al rédito de un 6 por ciento anual, correspondiente
al valor fiscal del terreno;
XV.- Quedan abolidos los monopolios,
de cualquiera clase que sean.
¡Abajo la Dictadura! Voto Libre
y No Reelección.
Sierra de Guerrero, marzo 18 de 1911.
LOS REPRESENTANTES.
El original fué firmado, en representación
del Estado de Guerrero, por Joaquín Miranda padre y Joaquín
Miranda hijo; de Michoacán, por Carlos B. Múgica, Antonio
Navarrete, Rodolfo y Gildardo Magaña; de Tlaxcala, por Gabriel
Hernández; de Campeche, por José Pinelo; de Puebla,
por Francisco y Felipe Fierro, y del Distrito Federal, por Francisco
Maya, Miguel Frías y Felipe Sánchez.
Lo suscribió también la
señorita Dolores Jiménez y Muro, a cuyo cuidado se confió,
una vez firmado por quienes integraban el grupo, pues siendo el proyecto
repartir el Plan con toda profusión el día que estallara
el movimiento en la ciudad de México, la misma señorita
Jiménez y Muro sugirió la conveniencia de no hacer figurar
los nombres en el documento, mientras algunos de los firmantes permanecieran
en la Metrópoli, y así se hizo.