Cuautla, Mor., 19 de agosto
de 1911.
Señor licenciado Francisco León
De la Barra.
Presidente de la República.
México, D. F.
Acabo de recibir su mensaje sobre arreglos
en este Estado. En estos momentos principia licenciamiento fuerzas;
pero para activarlo y facilitarlo, creo sería muy conveniente
que tropas de Huerta regresasen a Cuernavaca y las de (Arnoldo) Casso
López se retiraran también, por lo menos a una jornada
de marcha, pues de esa manera se les quitará a todas esas gentes
el temor que tienen a las fuerzas federales, pues especialmente Huerta
y Blanquet son muy odiados en esa región, y como a mí
me engañó el primero, estas gentes en su desconfianza,
llegan hasta temer que con cualquier pretexto desobedezca al gobierno
para provocar un conflicto, pues parece que es lo que él desea.
Aquí me llegan noticias de algunos
perjuicios que cansan las partidas de zapatistas que andan en otra
región del Estado; pero desde aquí dictamos las medidas
necesarias para que se restablezcan lo más pronto posible el
orden y la tranquilidad públicas.
He tenido oportunidad de hablar con
numerosos jefes, y ya mando publicar los párrafos de una proclama
que pensaban lanzar en la cual reconocen al Gobierno de usted, y a
mi también como su jefe; pero alegaban como principal pretexto
para levantarse, la cuestión agraria.
En caso de ser Hay Gobernador, ya le
he dicho que desde luego debe organizar una comisión agraria
local, a semejanza de la que usted organizó en México,
para estudiar aquí el problema y solucionarlo lo más
pronto posible.
Hoy llegó tren con numerosos
pasajeros que regresan a sus hogares.
FRANCISCO I. MADERO.