Abril 22. Los zapatistas derrotados
por Blanquet entran hoy en Jolalpan, cabecera de la municipalidad
del mismo nombre, en el distrito de Chiautla, Mor., adonde llegan
los jefes guerrerenses, eminentemente maderistas, Ambrosio Figueroa,
Federico Morales y Ernesto Castrejón, en quienes no han hecho
mella las prédicas disolventes de Juan Andréu Almazán
en favor de Juntas, de Vázquez y de Orozco. Zapata los esperaba
bajo un árbol y en el acto se percata de la disciplina de los
doscientos hombres que integran la "Columna Morelos" comandada por
Ambrosio Figueroa y así denominada según acta que se
levantó en Chaucingo, Gro., el 17 del actual.
En cambio, en las tropas zapatistas
impera la embriaguez que las impulsa al saqueo, al incendio, al estupro,
al asesinato y a toda clase de desmanes. En la conferencia, en la
que toma la palabra el coronel Guillermo García Aragón,
como emisario de Madero, se resuelve ayudarse mutuamente, y cuando
operen morelenses y guerrerenses juntos en Guerrero, el jefe supremo
será Figueroa, y si las operaciones se efectún en Morelos,
lo será Zapata.
Se expiden nombramientos de jefes y
oficiales, y después de firmarse un acta en que consta todo
lo anterior, convienen en atacar a Jojutla, Figueroa por el Sur y
Zapata por Tlalquitenango. Como no está presente Almazán,
todo marcha sobre ruedas, pero se teme que tan pronto él se
acerque, cese la armonía y el respeto, entre los zapatistas,
al señor Madero. Por lo pronto, Emiliano Zapata se va a Huautla
y Figueroa a Huachimantla.