Como información únicamente,
y sólo porque
el público, después de leerla, pueda juzgar, insertamos á continuación
cuanto sobre el llamado Plan de Tlaltizapán, ha hecho su autor, á quien,
en obsequio de la verdad, juzgamos un desequilibrado, aconsejándolo
medite sobre lo hecho. No discutimos
nada, por más que, ya repetimos, el asunto
lo juzgamos trivial en extremo y nada digno de crédito, concretándonos
solamente á darlo á conocer al público para
su recreo y especial goce.
Querido pueblo del estado de Morelos:
El grito de rebelión, lanzado á los cuatro vientos
del estado, por los patriotas honrados que formamos el "Gabinete
Agrario Popular", es el huracán rugiente que al empuje
de su avasalladora corriente salvará á los pueblos
para arrollar en su vertiginosa gira á toda la ambición, á todo
el encono, á todo el odio maquiavélico y rastrero que
algunos ricos y fanfarrones hacendados del estado de Morelos, que
en su mayor parte son españoles, han arrojado como un padrón
de ignominia sobre el valiente y estoico ejército libertador
de Morelos, perteneciente á los aguerridos Generales Emiliano
Zapata y Gabriel Tepepa. Habiendo sido asesinado este último
jefe por un cabecilla llamado Federico Morales, perteneciente al
ejército libertador del estado de Guerrero y que milita bajo
las órdenes del General Ambrosio Figueroa.
Henos aquí, señores hacendados,
en el nombre de Dios y de los pueblos, levantando el nefando guante
que al grito ensordecedor
de la diatriba y al destemplado alarido de la calumnia, habéis
arrojado descarada é impunemente por la prensa sobre los denodados
hijos defensores del estado de Morelos, que ayudaron impertérritos
al señor Madero en su bendita causa; llamándolos bandidos,
en vez de ¡héroes! y ¡bárbaros! como los
hunos en el imperio godo romano, porque con el fuego de sus rifles
y de sus carabinas azotaron á las espaldas del tirano é hicieron
bramar á las fieras del caciquismo y reconcentrar en pago
veloz á los hacendados y ricos enemigos del pobre, hasta refugiarse
en los hoteles de la metrópoli; y desde ahí, dizque
llorar sobre las ruinas de la Heroica Cuautia, Morelos, como Jeremías
el piadoso lloraba sobre las ruinas de la Ciudad Santa.
Henos aquí listos para defender
la bendita causa de los pueblos que, agobiados bajo el peso de
excesivas exigencias de los ricos,
por no tener montes para su ganado, para leña, para carbón,
tierras de temporal y de riego suficientes para vestir y educar dignamente á sus
hijos, porque los pueblos donde viven, ya no son pueblos como en
otros estados, sino "corrales" donde están amontonados
los árboles y los hombres con sus familias confundiéndose
con las bestias de carga y el ganado por falta de extensión,
por falta de terrenos y montes, etc., etc., por todos estos males
que son la pesadilla de los pueblos, venimos como leales patriotas á ayudarlos á arrojar
de sus espaldas el fardo humillante de la miseria, que crió el
despotismo faraónico de los hacendados y de esos bribones
agiotistas, á quienes consideramos como pulpos mal nacidos
y sanguijuelas de la nación, que se han alimentado con la
sangre de los pueblos y han amasado sus grandezas con las lágrimas
de los pobres, de las viudas, de los huérfanos y de todos
aquellos que se llaman desheredados de la fortuna.
Sí, señor, todo tiene su fin: la intriga, la maledicencia,
la traición y la soberbia de los ricos, ante el relámpago
y el sonido fulminante de la justicia que evocan los pueblos; tenemos
fe en que caerán los muros de las haciendas y los palacios
de muchos ricos sibaríticos, como al sonido de las trompetas
santas de los judíos se derrumbaron los muros sibaríticos
de Jericó.
Por tanto, nuestro grito de rebelión contenido en el Plan
de Tlaltizapán, sostiene las siguientes conclusiones.
Bases del Plan
Artículo I.- Respetamos al
señor don Francisco I.
Madero como jefe triunfador del Plan de San Luis Potosí, proclamado
el 25 de Mayo de 1910- sobre el "Sufragio Efectivo y No reelección",
y por ende al señor Francisco L. de la Barra, actual Presidente
de nuestra República, con todo su Gobierno provisionalmente
constituido.
Artículo II.- Mientras los pueblos
del estado de Morelos están en pie de guerra, haciendo sus
demandas al actual Presidente de la República, no deben
reconocer más Gobernador
ni mandatarios, que no sean las autoridades provisionales, siempre
que los pueblos estén conformes con ellas. Y hasta
que esté el Estado en paz, entonces se procederá al
nombramiento de Gobernador y demás autoridades legalmente
constituidas.
Artículo III.- El tema capital
de nuestro Plan, es: que los pueblos sean superiores á las
haciendas, y no las haciendas á los
pueblos, como pasa actualmente no sólo en el estado de Morelos,
sino en toda la nación. Por eso nuestro grito de rebelión
es: ¡¡Abajo los monopolios de tierras, montes y aguas!! ¡¡Mueran
las haciendas!! ¡¡Vivan los pueblos!! ¡¡Muera
el agiotismo!!
Artículo IV.- Evocamos la "Ley
Agraria Efectiva",
no para localizar al estado de Morelos, donde hay muchas haciendas
de españoles y otros sindicatos, sino para hacerla extensiva á los
demás pueblos de nuestra República que quieran aceptarla.
La forma en que la deseamos aquí en el estado de Morelos,
el Comité del Gabinete dará á conocer oportunamente
su "Memorial Agrario" cuando lo exijan las circunstancias.
Artículo V.- Confiamos y esperamos
en que la demanda que hacemos á nuestro
actual Gobierno democrático, en nombre de los pueblos que
dignamente representamos, será debidamente atendida: de otro
modo, no importa que seamos los apóstoles mártires
de nuestra fecunda idea, pues á ejemplo de los inmortales
Tiberio y Cayo Graco que como tribunos inmaculados implantaron la
Ley Agraria en Roma á trueque de sus vidas; así nosotros,
resueltos y decididos hemos recogido el guante á los hacendados
instigados por su espíritu turbulento y contencioso, con el
fin de redimir á nuestros pueblos de su miseria, esperando
que la humanidad nos haga justicia, la historia falle nuestros actos
cuando se calme un tanto el oleaje de las pasiones revolucionarios,
y que la sangre heroica de nuestros valientes asociados derramada
en los campos de batalla, caiga como la sangre de Abel sobre la cabeza
de nuestros Caínes burgueses y hacendados, como un anatema,
como una maldición eterna para todos los tiranos.
Artículo VI. - Presentadas las bases
de nuestro Plan, no nos queda sino sostenerlo y defenderlo en el
nombre de Dios y de
los pueblos oprimidos. A la sombra de nuestra bandera queremos hombres
honrados y valientes, pero no cobardes ni asesinos.
El robo, el incendio injustificado y las venganzas
personales, no las ampara nuestro Plan: sólo los ardides de guerra ó de
combate, serán protegidos y premiados por el decoro militar
de nuestro ejército.
A las personas que forman el "Gabinete
Popular Agrario" oportunamente daré á conocer
sus nombres y retratos; lo mismo que los de los cabecillas ó jefes
en el pie de guerra defienden este Plan en bien de los pueblos
del estado de Morelos.
Sufragio Efectivo y No Reelección.
Tlaltizapán, julio 26 de 1911.
Presidente ó jefe del "Gabinete Popular Agrario",
Dr. José Trinidad Ruiz.