MEXICANOS:
La Revolución iniciada en 1910
temporalmente interrumpida primero por la traición del burgués
de lúgubre recuerdo Francisco I. Madero y enseguida por el
cuartelazo felicista, a pesar de esos dos elementos de obstrucción,
continúa imperturbable su magestuoso curso sin que nada pueda
detenerla.
Y no podía suceder de otra manera;
porque no habiendo quedado satisfechas las aspiraciones nacionales
que originaron el movimiento de 1910, ha quedado en pié la
necesidad revolucionaria, y no obstante la pérfida labor de
los reaccionarios de las dos pasadas dictaduras, paso a paso han ido
organizándose los buenos mexicanos hasta formar un núcleo
formidable capaz de llevar al terreno de la realidad los principios
proclamados por la revolución que derrocó para siempre
a una dictadura de más de treinta años.
En vano se empeñan los elementos
obstruccionistas en hacer aparecer ante la opinión pública
como una revolución la toma intempestiva de la Capital mediante
un cuartelazo en el que jugaron muy principal papel la infidencia
más inaudita y la traición más burda; no, eso
no puede ser visto como una revolución sino como uno de tantos
incidentes desgraciados de la verdadera Revolución Nacional
que hoy cuenta esparcidos en todos los Estados de la República
con factores activos que han decidido enfrentarse a la presente Administración
que impotente ha querido arrimarse a la sombra de una compañía
petrolera inglesa pretendiendo ser ayudada por elementos extranjeros.
Si el pasado gobierno maderista adolecía
del gravísimo inconveniente de haber sido tutoreado por la
compañía petrolera de Rokeffeler, el actual tiene el
no menos grave de estar apoyado por la compañía inglesa
representada por Pierson que no vacilará en arrojarle doscientos
millones de pesos con tipo eneroso a cambio de las producciones aduanales
y de las poseciones petroleras y carboníferas de nuestro país.
La conducta, pues, de esos dos gobiernos
igualmente antipatriotas debe ser vista con repugnancia por los ciudadanos
que de veras amen a México y que sientan el deseo de no servir
de instrumentos de combate en manos de los comerciantes competidores
extrangeros, que se disputan como llevamos dicho, las poseciones de
minerales combustibles de nuestra nación.
La Revolución Nacional, escencialmente
agraria, representada por algunos grupos, armados del Norte y muy
principalmente por los del Centro y Sur de la República nada
tiene que ver con los comerciantes competidores y sólo anhela
que las poseciones territoriales sean mineras o agrícolas,
pertenezcan a los mexicanos sin que esto quiera decir que la Revolución
pretenda lesionar en algún modo los intereses extrangeros legítimamente
adquiridos.
El actual Gobierno con sus injusticias
y sus tropelías día a día provoca nuevos disturbios
y hace menos posible su estabilidad: con el servicio militar forzoso
últimamente decretado, con los frecuentes asesinatos en masa
verificados en las prisiones so pretexto de evasión, con los
envenenamientos inesperados de ciudadanos desafectos a la Administración,
con la supresión de la prensa libre, con los incendios de las
poblaciones de indígenas, con la imposición de gobernadores
militares en los Estados, con la disolución de las legislaturas
locales y en fin, con todos los actos altamente criminales inherentes
a una dictadura militar, la más oprobiosa, la más tiránica,
la más absurda, la más antipatriótica, la más
inhumana y por lo mismo la más débil que ha tenido México,
se han sublevado las conciencias de los hombres honrados, aún
de los más pacíficos porque han comprendido que uno
de sus deberes más grandes es el de no tolerar por más
tiempo la injusticia que caracteriza el actual Gobierno y que tanto
viene comprometiendo los intereses generales de la Patria.
En vista de lo expuesto y considerando
que el gobierno de hoy es ilegal a todas luces y que ninguna nación
podrá reconocerlo honradamente, puesto que los mismos mexicanos
no lo reconocen ni pueden soportarlo por más tiempo.
Considerando que la Revolución
Nacional ha declarado ya, que no reconocerá empréstito
alguno hecho al actual Gobierno, por ser fundamentalmente impopular
y a pesar de eso se dice que obtendrá para continuar la matanza
de mexicanos doscientos millones de pesos:
Considerando que desde el asalto del
9 de febrero ocurrido en la Capital, se viene observando claramente
la tendencia del presente Gobierno de aniquilar la raza indígena
y además se nota marcada intención de convertir en Central
a nuestra República que constitucionalmente es Federal, y esto
lo hace con el fin único de ejercer un poder despótico
y avasallador, por medio de gobernadores militares que obedezcan en
los Estados sin protesta alguna a las disposiciones del Centro:
Considerando que la libertad del pensamiento,
derecho sagrado e inviolable en toda nación culta, hoy más
que nunca ha dejado de existir, puesto que sólo se publican
los periódicos a condición de que engañen al
Pueblo, tuerzan la Opinión Pública y hagan creer en
el extrangero que el Gobierno se fortalece, cuando día a día
se debilita puesto que el odio popular se acrecienta y no dista el
día en que precensiemos su derrumbamiento al influjo prepotente
de la Revolución:
Considerando, en fin, que para salvar
a la Patria es preciso poner coto a tantos abusos, los revolucionarios
del Sur y Centro de la República, hemos decidido desde esta
fecha abandonar la actitud defensiva que hemos asumido hasta hoy para
tomar también la ofensiva y hacer que se cumplan como es debido
los principios contenidos en el Plan de San Luis, reformado en Tacubaya
y Villa Ayala.
Invitamos, pues, a nuestros compañeros
esparcidos en toda la Nación, a que con el mismo propósito
dirijan sus energías contra el enemigo común seguros
de que veremos coronados nuestros esfuerzos con el éxito más
alagador.
Demos, pues, compañeros de lucha
un elocuente mentís a los que afirman que entre nosotros no
hay organización ni unidad de ideas y demostremos en todo tiempo
que existe también unidad de acción y un ideal único:
el de que nuestra Patria desangrada por los ambiciosos, sea restañada
en sus heridas y llevada por sus buenos hijos al goze efectivo de
una paz duradera, basada en la práctica de la justicia.
¡ VIVA LA REVOLUCION
AGRARIA !
¡ ABAJO EL SERVICIO
MILITAR OBLIGATORIO !
¡ VIVA LA PATRIA
!
REFORMA, LIBERTAD, JUSTICIA Y LEY.
Campamento Revolucionario en los Estados
del Sur de la República, junio 10 de 1913.