Agradezco a usted sinceramente sus bondades
para conmigo, en nombre de la nación mexicana, por aquello
que usted considera una justa descripción de la situación
de México.
Ardientemente espero y creo que sus
sabios consejos prevalecerán y que se alcanzará en un
futuro próximo una conclusión compatible con la dignidad
de ambos países.
H. L. WILSON.