Al C. Presidente Municipal.
Presente
Otorgo a usted amplias y cumplidas facultades
y al pueblo maclatense que usted dignamente representa, para que todas
aquellas gabillas de hombres armados que sin bandera alguna penetren
a este lugar, entregándose al desorden más desenfrenados,
cometiendo toda clase de crímenes, como robos, plagios, incendios,
atropellos de familias, asesinatos y demás delitos contrarios
a nuestra causa y que la desprestigian sobre manera, sean reducidos
al orden, muertos o vivos, desarmándolos y conduciéndolos
inmediatamente al Cuartel donde me encuentre, debidamente custodiados,
para juzgarlos del modo que mejor convenga, pues solo así cesarán
los pueblos de ser víctimas de esas partidas de bandoleros,
que con frecuencia les amagan de la manera más improcedente
e injusta, con el fin único de saciar venganzas personales
y sin otra mira más que la de robos, destrucción e incendios.
REFORMA, LIBERTAD, JUSTICIA Y LEY
Miacatlán, febrero 21 de 1913
El General en jefe de las Fuerzas insurgentes
que operan en el Estado de México.