En el Campamento Revolucionario del
Estado de Morelos, a los veinticuatro días del mes de marzo
de mil novecientos trece, se presentó ante el C. Secretario,
el C. Pablo Peña, originario de la Colonia de San Rafael de
Zaragoza y vecino del pueblo de Jolalpan, Pue., de cuarenta y tres
años de edad, casado y de oficio labrador, quien a continuación
declaró:
Que el día quince del propio
mes, recibió noticias de una persona que radica en la ciudad
de México, que el gobierno ilegal del General Huerta, de acuerdo
con otros personajes de su gobierno, fraguaban un complot para dar
término a la Revolución Suriana, entrando en arreglos
de rendición con los cabecillas rebeldes por mediación
de agentes especiales que al efecto se enviarían, los que por
sugestión o por otros medios harían que aquéllos
se sometieran al gobierno ilegal, sin haber para ello la intervención
de los hermanos Zapata a quienes se les asesinaría; que se
mandarían anarquistas o personas que desempeñaran el
feo papel de asesinos, los cuales, con el caracter de reporteros de
periódicos, comisionados de paz, voluntarios que se incorporarán
a las filas insurgentes, pordioseros que solicitan alguna limosna,
etc., etc., se presentarían en el Cuartel General y espiarían
la mejor ocasión para consumar el crimen que tenían
encomendado; que el mismo informante le decía que muy en breve
saldrían los enviados del mal gobierno ilegal.
Que la persona que le envió los
informes que acaba de relatar no miente; que ya en varias ocasiones
le ha proporcionado algunos otros informes relacionados con los manejos
del mal gobierno, con el fin de que los comunique a los jefes de la
Revolución para que no se dejen sorprender y que no da su nombre
porque así lo tiene encomendado, en vista de temer ser perjudicado
por el mal gobierno, por medio de sus esbirros, pues que es persona
sincera partidaria de la causa que se defiende, pero que sin embargo,
más tarde se identificará; que él también
es partidario de la causa que se sostiene, siendo este el motivo poderoso
que lo empuja a proporcionar los informes
a que antes se refiere.
Con lo que terminó el acto levantándose
la presente, la que fué leída al declarante y quien
la firmó de entera conformidad.
PABLO P.IRIGA.