Campamento Revolucionario en Morelos,
Marzo 31 de 1913.
Señor Doctor Francisco Vázquez
Gómez.
México, D. F.
Muy estimado señor:
De manos de su enviado recibí
su muy apreciable fecha 15 del corriente, la que he leído detenidamente
y con profunda meditación, y en respuesta manifiesto a usted:
que yo y las fuerzas insurgentes que forman el Ejército del
Sur y Centro de la República, siempre hemos deseado y deseamos
la paz para nuestro infortunado país, pero queremos, no una
paz mecánica, no una paz de siervos, de esclavos; sino que
aspiramos para el pueblo mexicano, una paz de acuerdo con los ideales
inscritos en el Plan de Ayala; una paz de acuerdo con la civilización
del siglo XX.
La Revolución que nació
en un rincón del Estado de Morelos, proclamando el Plan de
Ayala, ha invadido a once Entidades federativas; ha propagado sus
ideales contenidos en estas palabras: TIERRA Y LIBERTAD; ha luchado
desesperadamente para implantar su programa de ideas, y seguirá
luchando más, todavía, aún a costa de mayores
sacrificios si necesario fuere, pára llevar a la vía
de la realidad los principios que sostiene.
Si el Gobierno Interino del General
Huerta está inspirado en el puro patriotismo y si como usted
me lo indica, ardientemente desea el restablecimiento de la paz, sírvase
usted hacerle presente que las aspiraciones de los revolucionarios
de los Estados del Sur y Centro, que son las mismas que profesa el
pueblo mexicano, están bien definidas en el Plan de Ayala y
que de conformidad con esos principios proceda a restablecer la paz
nacional, que por mi parte puedo asegurar que en un breve lapso de
tiempo estaría pacificado el Sur y Centro de la República
y los cuarenta mil hombres que están bajo mi mando dejarán
su actitud hostil.
Crea usted que si el Gobierno del General
Huerta respeta los principios que proclama el Plan de Ayala y desde
luego comienza a formar un Gobierno Interino, de conformidad con el
artículo XII del referido Plan de Ayala, la paz será
un hecho en la República.
La nota que se sirvió entregarme
el enviado de usted y la que contiene. las condiciones que se tomarían
para la pacificación del Sur y Centro de la República
las he estudiado detenidamente y no hago comentarios de ellas porque
están en completo desacuerdo con nuestro programa de ideas,
pues ya dije a usted que las condiciones para la pacificación
del país están insertas en el Plan de Ayala, y nada
tengo que violar de ellas.
Recomiendo a usted que se sirva expresar
al señor su hermano el licenciado Emilio Vázquez Gómez,
que yo y mis soldados anhelamos la paz, pero deseamos que esta paz
sea de acuerdo con los principios que sostenemos y que, de no ser
en esa forma seguiremos luchando hasta vencer, o sucumbiremos con
nuestras demandas; que si él ha determinado entrar en acuerdo
con el actual Gobierno, que allá en su conciencia hallará
el resultádo de su obra, pero que yo seguiré luchando
y no me separare en lo absoluto de los preceptos del Plan de Ayala.
Sin otro particular, soy de usted afmo.
atto. S. S.
El General EMILIANO ZAPATA.