De Saltillo a Torreón,
13 de julio de 1914.
5.50 p.m.
Señor ingeniero Manuel Bonilla, doctor Miguel Silva y general
Isabel Robles, delegados de la División del Norte:
Los tres delegados de esta División hiciéronme entrega
del protocolo de las conferencias y del pliego con los acuerdos privados
que se tomaron en dichas conferencias. Como dije a ustedes, le envié copia
de los precitados documentos al Primer jefe del E. C., quien en oficio
de hoy, y que tengo el gusto de trascribir, me dice, textualmente:
Me es grato referirme al atento oficio de usted
fechado ayer, al cual se sirvió acompañar. adjunto copia certificada
del protocolo de las conferencias celebradas en la ciudad de Torreón
los días 4, 5, 6, 7 y 8 del actual, que tuvieron por objeto
solucionar el incidente surgido entre la Primera jefatura del E.
C. que es a mi cargo y los generales de la División del Norte
de este Ejército, habiéndome impuesto detenidamente
de las actas de las conferencias celebradas en Torreón que
se celebraron entre los señores general Antonio I. Villarreal,
Cesáreo Castro y Luis Caballero, como representantes de la
División del Noreste, y el señor Ernesto Meade Fierro
como secretario, y los señores doctor Miguel Silva, ingeniero
Manuel Bonilla y general José Isabel Robles, en representación
de la División del Norte, y como su secretario, el coronel
Roque González Garza, y habiéndome también enterado
de las resoluciones a que los señores delegados llegaron para
someterlas a la consideración de esta Primera jefatura, debo
manifestar a usted para que, a su vez, se sirva ponerlo en conocimiento
de los señores generales del Cuerpo de Ejército que
es a su digno mando y de los señores generales de la División
del Norte, lo siguiente:
La Primera jefatura del E. Constitucionalista
a mis órdenes
aprueba en lo general los acuerdos tomados en las conferencias de
Torreón, por los señores representantes del Cuerpo
de Ejército del Noreste y la División del Norte con
motivo del incidente surgido entre esta Primera Jefatura y la citada
División, como una consecuencia de los mensajes que nos cambiamos
en los días 13, 14 y 15 del mes de junio próximo pasado.
Considerando en lo particular cada una de las
cláusulas aprobadas
en las conferencias de Torreón, me refiero de un modo especial
a aquellas que tuvieron que objetarse, en la inteligencia de que
el resto de ellas se aprobarán o se tomarán en consideración,
en su caso, por esta Primera jefatura.
Los señores representantes del Cuerpo de Ejército
del Noreste y la División del Norte acordaron que al tomar
posesión el C. Primer jefe del Ejército Constitucionalista,
conforme al Plan de Guadalupe, del cargo de Presidente Provisional
de la República, convocará a una Convención
que tendrá por objeto discutir y fijar la fecha en que se
verifiquen las elecciones, el programa de gobierno que deberán
poner en práctica, los funcionarios que resulten electos y
los demás asuntos de interés general.
La Convención quedará integrada por delegados del
Ejército Constitucionalista nombrados en juntas de jefes militares
a razón de un delegado por cada mil hombres de tropa.
Cada delegado a la Convención acreditará su carácter
por medio de una credencial, que será visada por el jefe de
la División respectiva, y esta Primera jefatura, después
de prestar toda atención a la cláusula de referencia,
ha resuelto que al tomar posesión de la Presidencia interina
de la República, conforme al Plan de Guadalupe, convocará a
urna junta a todos los señores generales del Ejército
Constitucionalista con mando de fuerzas, a la que asistirán
también los señores gobernadores de los Estados, pudiendo,
los que no concurran, nombrar delegados que al efecto los representen.
La junta citada tendrá por objeto estudiar y resolver lo
conducente a las reformas de distinta naturaleza que deben implantarse
y llevarse a la práctica durante el Gobierno provisional,
así como también con el objeto de fijar la fecha en
que deban llevarse a cabo las elecciones generales y locales en la
República.
Esto, sin perjuicio de que la Primera jefatura
del Ejército
Constitucionalista tome desde ahora las medidas que crea convenientes
para el mejoramiento económico de los habitantes de la Nación.
Respecto a la cláusula octava que se aprobó en las
conferencias, debo expresar que los asuntos emitidos en ella son
ajenos al incidente que motivó las conferencias.
Lo más breve posible y por pliego certificado remitiré a
ustedes otros puntos de no menos importancia que los anteriores.
Espero que al considerar las proposiciones del
C. Primer jefe lo harán ustedes con igual patriotismo que
el que demostraron en las conferencias, pues en todo ello se trata
del bien de la Patria,
que tanto anhelamos sus buenos hijos.
Salúdolos afectuosamente.
El General en jefe, P. González.