¡¡ ESTAMOS
EN PLENO CIENTIFICISMO !!
El Ministro de la Guerra, Gral. J. Refugio
Velasco, ha declarado con fecha 22 del presente, que el Sr. Carbajal
tiene como único anhelo entregar el poder A LA PERSONA QUE
EL PUEBLO DESIGNE; enseguida el Subsecretario de Gobernación
Sr. Luján, manifiesta que EL PUBLICO ESTA EN UN ERROR creyendo
que la Revolución ha triunfado y que ella recibiría
el poder.
Estas dos al parecer, sencillas declaraciones,
han pasado inadvertidas para la mayoría del pueblo, y sin embargo,
ellas encierran todo un problema de maldad. La primera quiere decir
que Carbajal convocará a elecciones. Estas nunca podrían
ser en el estado actual, más que una burda farsa, como otras
tantas, burlando las justas aspiraciones de un pueblo que quiere ser
libre.
La segunda, o sea la del Subsecretario
de Gobernación, trata de desvirtuar el triunfo de esa Revolución
reivindicadora de los derechos de un pueblo, tan villanamente ultrajados
en febrero de 1913.
De esa revolución bendita llevada
a cabo y sostenida durante diez y siete meses con cruentos sacrificios,
con torrentes de sangre que los hijos de ese pueblo han derramado
en los campos de batalla: Y cuando esa Revolución ha llegado
a la cúspide, se trata de aplastarla por medio de maquinaciones
maquiavélicas.
Carbajal es la pantalla, es el manequí
del cientificismo y del clero unidos en asqueroso amasiato y representados
por Rabasa, Elguero y Rodríguez.
Lo mismo que en 1912, hoy inventan la
contra revolución, el levantamiento de algunos pueblos a última
hora, las disensiones entre muy dignos jefes de la Revolución
y los disturbios de Cananea, no son otra cosa que producto de la labor
científica.
El invicto Francisco I. Madero, solo
tuvo un puñado de hombres y con ellos hizo temblar al tirano.
La toma de Ciudad Juárez tuvo como factor importante y decisivo
de su caída, el grito de un pueblo indignado que decía
a ese tirano: iRenuncia!
¿Será posible que ese
mismo pueblo, vea ahora con pasmosa indiferencia que se teje una tela
en la que será aprisionado como vil insecto?
¡No, mil veces no! No consientas
que tu triunfo sea burlado, ni tu sacrificio de diecisiete meses,
ni la sangre derramada durante ellos. No consientas, que ese triunfo
sea para provecho de los vampiros de la Patria para sacrificarte después,
y que tarde o temprano provocarán otra guerra intestina que
ya no podríamos resistir y que, tal vez, de verdad, nos traería
una intervención verdadera y no falsa como la provocada por
Victoriano Huerta.
México, julio 23 de 1914.
LA JUNTA REVOLUCIONARIA DE MEXICO.