México, enero 5 de 1915.
Señor General Don Manuel Palafox,
Secretario de Estado y del Despacho de Agricultura y Colonización.
Presente.
Muy señor mío y amigo:
El folleto que acompaño, contiene
la recopilación de las Leyes que constituyen el SISTEMA SALA
y la exposición de motivos que a cada una corresponde. Con
ese pequeño libro he tratado de facilitar el conocimiento de
mi Sistema; pues persisto en la creencia de que es el único
que se adapta de modo perfecto a nuestras circunstancias nacionales,
para cumplir por medio de la EXPROPlACION, con el fin capitalísimo
del PLAN DE AYALA referente a la división parcelaria del suelo,
como medio de elevar el nivel económico de nuestro proletariado.
He tenido el honor de sostener un debate
con usted a este respecto, interrumpido por los acontecimientos y
quedando yo, en espera de un largo trabajo sobre la materia, que usted
se sirvió ofrecerme y cuyo envío me fué reiterado
por nuestro común amigo el Señor General Zapata.
Tal vez ese estudio fundamental modifique
mis ideas, pues al poseerlo, le dedicaré mi atención
sin prevenciones de ningún género, ya que no han guiado
mis especulaciones sobre el PROBLEMA AGRARIO los móviles generales
en estos casos, que son la creencia en aptitudes propias excepcionales,
el deseo muy legítimo de hacerse una reputación de escritor
o sociólogo, para abrirse un campo en la política o
algún otro; sino el deseo exclusivo y perfectamente desinteresado,
de servir a mi País, según consta a usted por haberlo
sostenido así en la correspondencia que tuvimos y en la dirigida
al Señor General Don Emiliano Zapata, que también le
es conocida.
Usted tiene la seguridad de haber ahondado
el mencionado PROBLEMA AGRARIO, según se ha servido manifestarlo
a los representantes de la prensa hace pocos días y por ello
le felicito cordialmente y deseo que sus estudios sean fecundos en
bienes para la Patria, ya que está usted en la elevada posición
que se requiere para llevar a la práctica sus conclusiones.
Me sería muy grato estudiarlas;
pero si no las tiene formuladas en algún escrito; sus elevadas
atenciones actuales sin duda le impedirán exponerlas en otra
forma, así es que como todo el mundo, sólo las conoceré
al ser ejecutadas; pero no omitiré las expresiones de mi aplauso
ante el éxito que espero tendrán y que ardientemente
les deseo.
Me es grato reiterar a usted las seguridades
de mi más distinguida consideración, repitiéndome
su afmo. atto. amigo y S. S.
Antenor Sala (rúbrica).