Sr. general Gildardo Magaña
Tochimilco, Puebla
Estimado amigo:
Me refiero a las tres atentas de usted
de fechas 22, 23 y 28 del pasado.
Tomo debida nota del viaje del señor
Carlos Ariza y ojalá que sus resultados sean satisfactorios,
lo mismo que lo relativo a Banderas que vendrá a invadir el
sur, lo cual no tiene ninguna importancia, pues es bien conocido el
individuo de referencia.
El movimiento de tropa hacia Chietla,
según informes que tengo, no ha sido más que una demostración
de fuerza. Del informe que manda Peralta, por separado trataré
ese asunto. Tomo nota igualmente de los trabajos que está llevando
a cabo el general Martínez Miranda.
Igualmente quedo bien informado de las
noticias que tiene la prensa que se sirvió mandarme y de los
preparativos para la invasión del estado de Morelos, pero esto
no deja de ser más que puros rumores, pues la verdad, no se
ve con claridad que el enemigo cuente con elementos para llevar a
cabo tal invasión.
Así es que, esperemos ver más
claro en este asunto y si resulta así como se dice, ya se tomarán
las medidas convenientes para atender al enemigo.
Aquí no hay elementos de ninguna
especie con qué ayudarle para hacer trabajos de investigación
cerca de los obregonistas a que usted se refiere, pero usted vea la
manera de conseguirlos con los correligionarios de México o
Puebla a fin de procurar impulsar los trabajos en la forma que usted
lo aconseja.
Acerca de la conducta del comandante
de seguridad pública de Huaquechula, C. Cipriano Acevedo Rojas,
he tomado la debida nota de los documentos que adjunta a su carta
aludida y tomo nota de los detalles que se sirve darme y que se relacionan
con el mismo caso; pero a la verdad, aquí se han recibido distintos
informes sobre el mismo tema y el mismo C. Acevedo Rojas ha enviado
al cuartel general los documentos originales relativos a los tratos
que tiene con el carrancismo, pero por esos documentos, por la explicación
que da el expresado Acevedo Rojas y por los demás informes
a que antes me refiero, se desprende que el citado comandante de seguridad
pública de Huaquechula, realmente ha obrado con buena intención
en defensa de su pueblo al tratar de defender los intereses de los
vecinos de dicho lugar que se dedican a la conducción de ganados
y otros efectos para las plazas de Atlixco o Puebla y él cree
que por medio de ese ardid pondrá a salvo a sus convecinos
de ser despojados en los caminos o en las plazas ya referidas, por
los carrancistas, tanto en sus ganados como de otras mercancías
que llevan para su venta; pues ya, repito, el expresado Acevedo Rojas
después de hacer una explicación de su actitud tanto
al cuartel general como al general Mendoza y otros jefes, pide que
su conducta en bien de su pueblo no vaya a ser mal interpretada por
jefes que carezcan de informes fidedignos sobre el particular.
A mi modo de pensar el expresado comandante
de seguridad pública obró con ligereza, pues antes de
haber tomado tal determinación debió haberlo consultado
a esta superioridad y no hacerlo después de haberse puesto
en comunicación con el llamado gobierno carrancista.
Sobre todo, me parece que aquí
estos asuntos se han abultado mucho por las intrigas que ha tramado
el coronel Camilo Rojas, quien desde hace mucho tiempo trata de dividir
al vecindario de Huaquechula y eso si mal no recuerdo, a usted se
lo dije en alguna ocasión.
Precisamente, ahora ha tenido dificultades
el referido coronel con el pueblo mencionado por el hecho de que ya
no tiene oportunidad de seguir teniendo parte en el cobro de la venta
del agua que se ha acostumbrado hacer en el pueblo citado y con ese
motivo quiso provocar un conflicto como verá por la copia que
se adjunta a la presente de la queja del pueblo, y también
se adjunta copia del original del oficio del comandante de seguridad
pública que dirigió a este cuartel general.
Por todo lo cual, creo conveniente que
usted siga observando nada más la marcha de estos acontecimientos
y no tome otras medidas que precipitaran los acontecimientos, cuyos
resultados serían funestos y es bueno esperar más tiempo
para ver más claro y descubrir la verdad.
Sin otro particular soy de usted, su
afmo. atto. y s.s.
Emiliano Zapata