JESUS AGUILERA, COMANDANTE
MILITAR de la Plaza de Cuernavaca, con las facultades que me concede
la Superioridad, he tenido a bien expedir el siguiente
DECRETO
1o. Siendo ya alarmante el número
de homicidios que de algunos días a esta parte se vienen cometiendo
en esta ciudad, con detrimento de la Moral y la justicia, y siendo
la causa principal de estos crímenes, la costumbre de que la
gente que pertenece al Ejército Libertador ande siempre armada,
aun dentro de la población; para evitar en lo posible la repetición
de estos atentados, esta Comandancia Militar ordena:
2o. Todo jefe, Oficial o soldado que
llegue de fuera a esta ciudad, y que no vaya de paso, lo mismo que
los armados que viven aquí y que no desempeñen ninguna
comisión; deberán guardar sus armas en alguna casa o
cuartel, para salir a la calle, pues de lo contrario, el Resguardo
de la población desarmará a los controventores de estas
disposiciones.
Lo que hago saber para su cumplimiento.
REFORMA, LIBERTAD, JUSTICIA
Y LEY.
Cuernavaca Mor. 13 de noviembre de 1917.
El Comandante Militar de la Plaza
Jesús Aguilera