República Mexicana
- Ejército Libertador.
Cuartel General.
CIRCULAR
Teniendo en consideración: que
es derecho inalienable de todo habitante de la zona revolucionaria,
gozar de amplías garantías en su persona, familia e
intereses; que es indispensable que cada individuo ya sea militar
o bien pacífico, respete a los demás con quienes vive
en sociedad, no vulnerando los derechos que a éstos pertenecen;
que es uno de los más importantes de estos derechos, el de
propiedad, que toda persona tiene sobre el ganado de cualquier especie
y demás muebles que posea; que por otra parte, la Revolución
no puede tolerar ni permitir que a su sombra vivan y se multipliquen
los holgazanes, que solo se dedican a robar como único medio
para subvenir a sus necesidades, sin preocuparse jamás en adquirir
el sustento cotidiano a costa del sudor de su frente, o sea por el
trabajo, que dignifica y ennoblece al hombre; que el robo es un repugnante
delito castigado por todos los pueblos civilizados, que urge prevenir
y enérgicamente reprimir para la propia conservación
de la sociedad en que vivimos.
Por todo lo expuesto, el Cuartel General
de la Revolución, en su acuerdo relativo de hoy, ha dispuesto
se diga a usted lo siguiente:
Todos los traficantes en ganado vacuno
o de cualquier otra clase que arriben a esa plaza, estarán
obligados a presentar a la autoridad municipal que usted representa,
el pase o salvoconducto respectivo de dicho Cuartel General, en el
concepto de que si alguno no lo verificare así, será
remitido juntamente con el ganado de que se trate a esta oficina,
para que se proceda a lo que haya lugar. Esta prevención no
comprende a los propietarios de ganado, pero estos deberán
acreditarlo precisamente con el certificado correspondiente, expedido
por la autoridad municipal del lugar en que residan.
Para que haga usted efectivas sus determinaciones,
ocurrirá al comandante del resguardo público o al jefe
del destacamento de esa localidad, quien le prestará el apoyo
de la fuerza armada.
REFORMA, LIBERTAD, JUSTICIA
Y LEY.
Cuartel General en Tlaltizapán,
14 de febrero de 1917.
El General en jefe
Emiliano Zapata.