Sr. general Felipe Angeles
San Antonio, Texas
Estimado general:
Por varios conductos he tenido ocasión
de ser informado de la correcta actitud que usted ha sabido conservar
en ese país, sin manchar en lo más mínimo sus
antecedentes de hombre honrado y militar pundonoroso, que hace honor
a su carrera.
De hombres así necesita la revolución,
y sabiendo que usted arde en deseos de volver a la lucha, ya me dirijo
al señor Don Francisco Vázquez Gómez, nombrado
agente confidencial de la revolución en Estados Unidos, para
que acuerde con usted la mejor manera de emprender un amplio movimiento
militar en la región norte de la república, en donde
es tan urgente dar mayor impulso a las hostilidades contra el carrancismo.
Por nuestra parte, y en el terreno político,
estamos dedicando todas nuestras actividades a realizar la perfecta
unificación de todos los elementos revolucionarios del país,
para lo cual está sirviendo de base el Manifiesto que tengo
el gusto de acompañarle, y en el cual se ha procurado sintetizar
los ideales y tendencias de la revolución, en lo que tienen
de comunes a todos los revolucionarios.
Seguramente sabrá usted ya todo
lo que en ese sentido se ha adelantado. Las fuerzas que operaban a
las órdenes de Silvestre Mariscal se han unido a la revolución;
otro tanto han hecho las que encabeza el general Cirilo Arenas y parte
de los levantamientos de Coss, Gutiérrez y Caballero en el
norte, han ocurrido importantes defecciones en otros puntos del país,
como la del general José Cabrera, quien lleva a cabo en estos
momentos una brillante campaña en los estados de México
y Guerrero.
Estará usted también enterado
de la sublevación del general Cervera en San Andrés
Chalchicomula, donde posteriomente ha ocurrido otro levantamiento,
que ha sido seguido de otros en Otumba, San Juan Teotihuacán,
Tlaxcala, sierra norte de Puebla y diversos puntos de Veracruz.
El cuartel gneral de mi cargo está
en constante comunicación con la mayoría de los jefes
revolucionarios de la república, entre otros, con García
Chávez, Cíntora, Altamirano y Figueroa en Michoacán,
los Cedillo en San Luis Potosí, Cejudo, Peláez, Gabay,
Panuncio Martínez y Galán en Veracruz y con otros varios
jefes en Zacatecas, Durango, Jalisco, Tepic, Colima y demás
estados de la república.
En vista del incremento cada día
mayor que la revolución ha tomado, es seguro que el golpe decisivo
vendrá, si se logra organizar una poderosa columna en el norte
del país y si ella entra en juego a las órdenes de un
jefe tan activo y experto como usted lo es.
Por esta razón doy tan gran importancia
a ese movimiento, en el que la revolución espera mucho de la
pericia y dotes de organización que a usted caracterizan, no
menos que de sus muy recomendables prendas como hombre de orden y
revolucionario de principios.
Inútil es encarecer a usted la
necesidad de difundir y llevar a la práctica la idea agraria,
a la vez que se dé impulso a las operaciones militares.
Entre tanto y en espera de sus gratas
letras, le desea salud y éxito su afmo. amigo y atto. s.s.
Emiliano Zapata