El sábado de esa misma semana,
por la tarde, fué conducido el cadáver de Emiliano Zapata
al Panteón Municipal de Cuautla, situado en el número
23 de lo que hoy tiene el nombre de Calle de las Trincheras de Ordieza.
Se le depositó en una fosa muy
profunda por orden de González, para objeto de evitar que los
zapatistas tratasen de exhumar al caudillo, llevándose los
restos a otro lugar.
Más tarde, en la humildad, en
la absoluta pobreza de ese lugar, un tanto descuidado, se levantó
un pequeño monumento, lo único blanco allí, dedicado
al apóstol.
Sobre él, los domingos y algunos
otros días aparecen ramos de flores que llevan gentes desconocidas
como expresión de que no todo ha muerto en el cariño
y en la gratitud campesina.
Sobre una sencilla columna que remata
la tumba de Zapata, un ángel sostiene la forma de pergamino
adaptada por una piedra en que se lee: PLAN DE AYALA. NOVIEMBRE DE
1911. Y abajo de la mencionada escultura podrá leerse: LA TIERRA
LIBRE PARA TODOS ES EL IDEAL DE LA REVOLUCIÓN.
Encima de la plancha que cubre toda
la extensión del sepulcro pueden verse estas frases afectuosas
y justas:
AL HOMBRE REPRESENTATIVO
DE LA REVOLUCIÓN POPULAR,
AL APÓSTOL DEL AGRARISMO,
AL VIDENTE A QUIEN JAMÁS
ABANDONÓ LA FE, AL INMORTAL
EMILIANO ZAPATA
DEDICAN ESTE HOMENAJE
SUS COMPAÑEROS DE LUCHA.
VILLA DE AYALA.- TLALTIZAPÁN
ANENECUILCO. 1879. CHINAMECA.
1919.