Cuenca, marzo 21 de 1919.
Señor Coronel Jesús
M. Guajardo.
Donde se encuentre.
Muy señor mío:
Ha llegado a mi conocimiento
que por causas que ignoro ha tenido usted con Pablo González
algunas dificultades, y en las que ha sido usted amonestado sin tener
causa justa. Esto y la convicción serena y firme que tengo
del próximo triunfo de las armas revolucionarias, me alientan
para dirigirle la presente, haciéndole formal y franca invitación
para que si en usted hay voluntad suficiente, se una a nuestras tropas
entre las cuales será recibido con las consideraciones merecidas.
No creo oportuno por ahora,
ya que usted estará bien informado, hablarle del gran incremento
que la Revolución ha alcanzado en todas las regiones del país,
y bástele saber a usted que contra lo que tanto se ha dicho,
nuestro movimiento está perfectamente unificado y persigue
un gran fin, el efectivo mejoramiento de la gran familia mexicana.
En espera de sus apreciables
letras, quedo de Ud.
Atento y s.s.
El General Emiliano Zapata.