Publicación:
El Ahuizote , 1 de julio de 1911.
Caricaturista: Se
desconoce.
Texto:
Los campesinos del
sur y centro luchaban por propia cuenta. En Puebla se apoderaron
de la hacienda del exgobernador Mucio Martínez; en Morelos ocuparon
las propiedades de Ramón Corona y de Emanuel Amor; en Oaxaca, entraron
a la Hacienda de Bocas.
Estas acciones causaban alarma entre
los hacendados, los que presionaban al gobierno interino de León
de la Barra, para que asumiera una estrategia efectiva y represiva
contra los campesinos.
El reto que Madero tendría que enfrentar
era pacificar al país por medio del licenciamiento o la aniquilación
de las tropas.
Los dibujantes se ensañaron con la debilidad de Madero, quien, preocupado,
toca en la casa del dictador, que se encontraba en la calle de Cadena
No. 8, para que le cambien rifles y municiones por la matona (espada)
símbolo de la represión del General Porfirio Díaz.
Ante la opinión pública era evidente
que el caudillo revolucionario no podía poner orden en la República.
Fuente:
http://www.cesarcamacho.org.mx/caricat.asp