Publicación:
El Ahuizote, 29 de junio de
1911, núm. 10, pág 11.
Caricaturista:
R.M.P.
Texto:
A mediados de 1911
los hacendados del estado de Morelos, para congraciarse con Madero
y propiciar el licenciamiento de los hombres de Zapata, ofrecieron
que emplearían a más de siete mil hombres, siempre y cuando fueran
licenciados todos los campesinos zapatistas, ya que su mayor temor
eran las atrocidades cometidas en aquellas haciendas, pues consideran
que Zapata sembraba la muerte y el terror en aquella región.
Al pasar el tiempo y no lograr el licenciamiento incondicional,
los hacendados se preocuparon y, a nombre de la Asociación de productores
de Azúcar y Alcohol, se hizo llegar una enérgica protesta a Madero;
en ella se decía que los rebeldes no estaban dispuestos a deponer
voluntariamente las armas.
Francisco I. Madero se trasladó a
Morelos a negociar con Zapata las condiciones del licenciamiento
de sus tropas, creyendo quizá, que aunque el problema era grave
el dialogar y aclarar las cosas, basándose en los principios que
esgrimió desde su campaña de 1910, bastaría para solucionar cualquier
conflicto.
Este dibujo es una respuesta a Madero, que procuró acercarse a
Zapata mediante pláticas y conferencias que resultaron infructuosas.
La idea del caricaturista fue convertir a Francisco I. Madero
en encubridor, puesto que lo representó como enterrador que presencia
el macabro juego malabar a que estaba dedicado Emiliano Zapata.
Fuente:
http://www.cesarcamacho.org.mx/caricat.asp