Oigan bien este corrido
que a Zapata canto hoy,
al defensor del ejido
y al campesino ayudó.
El porfiriato era entonces
símbolo de la opresión,
pensó seguir siendo el amo
de toda nuestra nación.
Madero se levantó
de todo buen corazón,
Zapata lo secundó
porque tenía razón.
Pero Emiliano le dijo
su deseo de luchar,
Madero le ofreció
la tierra para sembrar.
Este fue el primer problema
que el plan de Ayala planteó,
también los terratenientes
que muy sentidos están,
porque ya nunca las tierras
a su poder volverán.
Zapata siempre decía
y con sobrada razón,
que la fábrica y la tierra
serán del trabajador.
Ya no habrá más hacendados
que sigan siendo el patrón,
por qué en los tiempos actuales
marcha la revolución.
Ya todo el pueblo se siente
en vías de emancipación,
ya que nadie por ser pobre
se inclina ante el dictador.
A Zapata lo mataron
víctima de una traición,
de la nación fue el emblema
Madero no le cumplió.
Zapata tuvo enemigos:
el clero y el capital,
porque ya más no podían
al proletario explotar.
Eso no paró la lucha
la seguimos con tezón.
¡ Viva Zapata en Morelos
y en toda nuestra nación !
¡ Que viva Pancho Madero !
¡ Viva la Revolución !