13.- EL FIN QUE TUVIERON LOS QUE
MATARON A MONTAÑO.En algunos de ellos se cumplía la sentencia bíblica: "El que a hierro mata, a hierro muere" o aquella otra: "Con la vara que mides serás medido".
El primero que paga su deuda, es el Licenciado Zúñiga, en 1917, con la entrada de los carrancistas a Morelos. Zúñiga, quien huía con un grupo de gentes de Tlaltizapán, tomó el rumbo de Tepalcingo en busca de la protección del General Francisco Mendoza que operaba en ese rumbo, pero, para su mala estrella, al llegar al pueblo de Ixtlilco, se topó con fuerzas de Jorge Méndez, un indio natural, rudo, perteneciente a la "División Mendoza", que al descubrirlo entre los demás fugitivos, ordenó que lo llevaran a su presencia y cuando lo tuvo enfrente, con voz alterada lo increpó: ¿Con que usted es uno de los "Jijos" de la chingada que mataron a mi general Montaño, no?, y diciendo y haciendo le "sorrajó" un tiro en la cabeza.
El segundo que muere es el general Blanco, en un encuentro con los carrancistas.
El tercero, Gil Muñoz Zapata, sobrino del general y jefe de su escolta personal, cae víctima de una tremenda golpiza que le propinaron en Tlaltizapán la mujer con quien vivía y su amante, al grado de que le sacaron los ojos.
El Licenciado Arnulfo Santos, uno de los que fueron a comunicarle la sentencia y actuó como miembro del consejo de guerra que lo juzgó, vivió muchos años todavía. En los años treintas trabajaba como secretario del Tribunal de Justicia en el Estado de Morelos. Vivía retraído de toda clase de amigos, siempre taciturno y huraño, quizá por los remordimientos de conciencia.
Serafín Robles que fuera el Jefe del Departamento de Guerra en el Cuartel General de Zapata en Tlatizapán, y, que tan mal se comportó con su compañero y amigo Montaño, también sobrevivió muchos años después. En 1949, desempeñaba el cargo de Secretario de Afiliación en el frente Zapatista de la República. Muere en su cama sin honores.
El Ing. Ángel Barrios, que fungió como Ministerio Público en el proceso, se rindió junto con Soto y Gama a los Carrancistas el 4 de diciembre de 1920.
En cuanto a Palafox, el general Zapata antes de morir, ya le había retirado su confianza, por traidor, después del manifiesto que publicó el 5 de noviembre de 1918, en el hace cargos al general Zapata, acusándolo de que es poseedor de muchas cabezas de ganado y de acumular semillas y alhajas robadas a los ricos. Soto y Gama, principal enemigo de Montaño, merece un estudio más concienzudo.
a. Soto y Gama Antirreeleccionista.
Desde su vida de estudiante. Se destaca por sus ideas anarcosindicalistas. Es uno de los admiradores de los hermanos Flores Magón. Para combatir el porfirismo, se une al Partido Liberal que patrocinaba Ponciano Arriaga, hijo del constituyente del mismo nombre, y llega a ser Vicepresidente de esa organización. Por sus ideas revolucionarias, estuvo preso en San Luis Potosí y después en la cárcel de Belem, en México. Entonces escribía en el periódico "Regeneración", que era la tribuna de los liberales.
b. En los Campos del Sur.
Al ocurrir el asesinato de Madero, Soto y Gama se traslada a Yautepec, donde tenía establecido su Cuartel General el Caudillo Emiliano Zapata. Ahí llega el 26 de abril de 1914, en compañía de su hermano Conrado y Reynaldo Lecona. Emiliano los recibe en las oficinas que tenía instaladas en la casa de Don Teodoro González y, desde ese momento, quedan incorporados a las filas zapatistas. Soto y Gama por su experiencia política y astucia, pronto se gana la confianza del general y se convierte en su principal consejero.
Después de la muerte del Gral. Zapata, se une a varios jefes para nombrar sucesor del Caudillo, puesto que recayó sobre Gildardo Magaña. Sin embargo, otro numeroso grupo no queda conforme con la elección, y reclaman un jefe nativo del Estado, por eso nombran al general Jesús Capistrán de Tlaltizapán. Pero, ni uno ni otro reúnen las cualidades del Caudillo muerto: Magaña se rinde en Chalco y Capistrán al general González, de las fuerzas de Figueroa.
c. El Aprendiz de Maquiavelo.
Soto y Gama, al triunfo de Obregón, es electo diputado federal. Y funda, con el profesor Aurelio Manrique, el Partido Nacional Agrarista. Pero, Soto y Gama, da su primera demostración de inconsistencia: Estando próximo el cambio del Poder Ejecutivo, es uno de los principales promotores a las reformas de la Constitución para poder reelegir al Presidente Alvaro Obregón en el siguiente período. De este modo, el furibundo antireeleccionista, renegaba de su credo convirtiéndose en un apasionado reeleccionista. Seguramente pensaba que al triunfar Obregón, éste le daría alguna cartera, pero la muerte del general trunca sus aspiraciones.
d. Soto y Gama claudicante y convenenciero.
En el año de 1929, se ve inmiscuido en la conjura militarista que encabezaron los generales Aguirre en Veracruz y Escobar y Manzo en Sonora, en contra del gobierno provisional del Licenciado Portes Gil.
El movimiento sedicioso estallaba en los momentos que en Aguascalientes se celebraban la Convención Nacional para formar el Partido Nacional Revolucionario. En esa memorable asamblea, Soto y Gama fué duramente criticado por los generales Luis León, Manlio Rubio Altamirano y otros, al que llamaron claudicante de los principios de la Revolución y convenenciero.
e. Soto y Gama Mediatizador del Símbolo Zapatista.
En 1940, Soto y Gama se opone a la formación del frente Zapatista en Morelos, Diputado Federal; entonces, mandó imprimir una circular con la fotografía del Caudillo Emiliano Zapata al reverso, para impresionar a los veteranos, pero los zapatistas no le hicieron caso y la agrupación se fundó. La circular en cuestión decía:
"A LOS COMPAÑEROS ZAPATISTAS QUE FORMARON PARTE DEL EJERCITO LIBERTADOR DEL SUR".
"Este Partido Nacional Agrarista, tiene a la vista la invitación que los Senadores Benigno Abundez, Alfonso T. Sámano y el Gral. Encarnación Vega Gil, titulándose a sí mismo Comité Organizador de un llamado Frente Zapatista de la República, presenta a ustedes para que concurran a una Convención que intentan celebrar en Cuautla, Mor., pretextando el deseo de unificarlos; pero que en realidad el fin que persiguen es sorprender la buena fé de los zapatistas con la mira de arrancarles alguna firma o promesa y sumarlos a la mala causa comunista-imposicionista-ávilacamachista, tratando de burlarse así del invencible movimiento democrático que en estos momentos está defendiendo valientemente el pueblo mexicano al lado del sincero zapatista y revolucionario General de División Juan Andreu Almazán.
"Damos, pues, la voz de alarma al zapatismo de todo el país, denunciando como una vulgar maniobra imposicionista el llamado que les hace el falso Frente Zapatista de la República.
"Este Partido Nacional Agrarista, tiene absoluta confianza en que los compañeros zapatistas que formaron parte del ejército Libertador del Sur, harán fracasar hoy, como ayer, las malas artes a que constantemente recurre el imposicionismo para encubrir sus tremendos fracasos".
"PARCELA LIBRE, HONRADEZ EN EL EJIDO Y VERDAD ELECTORAL".
"México, D.F., a 6 de junio de 1940.
PARTIDO NACIONAL AGRARISTA EL SECRETARIO GENERAL
Lic. Antonio Díaz Soto y Gama .
(Rúbrica)f. Las Veleidades de Soto y Gama.
Años más tarde, en 1961, vuelve a confirmar su postura reeleccionista, encabezando al grupo de la Cámara de Diputados para la prorrogación del mandato del Lic. Miguel Alemán, para lo cual funda el "Frente Cívico de Afirmación Revolucionaria". La gente del pueblo le cambia lo de "cívico" por "cínico", y a sus agremiados los apodan "Los cínicos de la Revolución".
Soto y Gama, con el propósito de apoyar la reelección de Alemán, se olvida de su oposición a que se fundase el "Frente Zapatista" y ahora los convoca en Cuautla el 5 de noviembre de 1961, para celebrar una asamblea que tiene lugar en el cine Reforma, y a la que concurren varios políticos simpatizadores de la idea, entre ellos ex-gobernador de Veracruz, Marco Antonio Muñoz; el del Estado de México, Sánchez Colín; el de Baja California, Braulio Maldonado; la Dra. Leonor Alvarez; los señores Melchor Ocampo, padre e hijo; los dos diputados federales, Porfirio Palacios y Manuel Aranda, el diputado local Ramón Castelo. Al grupo zapatista lo representa el Gral. Julián González, Palacios Quiñones y Manuel Cardona Testa. En la asamblea propone Soto y Gama que se constituya en Comité Estatal y que sus elementos sean de preferencia del Frente Zapatista, grupo al que antes había repudiado, como vimos en la carta circular que transcribimos en el inciso anterior.
Soto y Gama muere en la ciudad de México, en su antigua casa de la calle de Zarco, en la colonia Guerrero. A sus funerales lo acompañó un pequeño cortejo. Bajando a la tumba sin honores. Así acabó el último de los que formaron el consejo de guerra que condenó al profesor Otilio Montaño. La muerte de Montaño, fue la más grande infamia de sus enemigos. Una inmensa pérdida para la Revolución Suriana. Y, en las conciencias de sus viejos compañeros, jamás se incubó la idea de que fuera un traidor.
Desgraciadamente, su sacrificio escribió una página negra en la historia del zapatismo.
Ahora en posesión de datos fidedignos relatados por actores y testigos en este dramático episodio, es posible formarse un juicio exacto, verídico para normar nuestro propio criterio.
Los hechos apuntados pertenecen al pasado, quizá por ello a nadie interese depurar la conducta de un hombre honrado; pero yo como dijera alguna vez en su periódico mi estimado amigo don Modesto Reyes, "estoy chapado a la antigua", sostendré hasta el final de mi existencia, que será próxima, mis convicciones de lealtad a mis principios y a la memoria de quienes nos marcaron una ruta. Los viejos vivimos de recuerdos. siempre habrá alguien quien ame la libertad de expresar la verdad, antes que callar por conveniencia, mentir para estar bien con el poderoso.
Si estos apuntes logran el objetivo que me propuse para limpiar de la negra mancha de traidor al Profesor Montaño, será la más grata satisfacción de su autor y haber cumplido con lo que ofrecí a su hijo Salvador que todavía vive en Jojutla rumiando en silencio su amargura. Pero yo le digo. NO COMPADRE TU SEÑOR PADRE NO FUE TRAIDOR.
Salvador Montaño Murió en Jojutla en junio de 1980.