Nació en Tlaquiltenango.
Se desconoce la fecha, así como el nombre de sus padres.
Se incorpora a la revolución bajo las órdenes del general
Lorenzo Vázquez y participa en la campaña contra el usurpador
Victoriano Huerta.
Por el año de 1918 depone las armas y parece ser que se dedica
al comercio de compra-venta de arroz, en la ruta Jojutla – Chietla
- Puebla.
A la muerte de Emiliano Zapata, el 10 de abril
de 1919, por temor a ser detenido por el destacamento carrancista
apostado en Tlaquiltenango,
junto con otros compañeros decide viajar al norte, con el fin
de unirse a los revolucionarios que operaban en la Huasteca Potosina.
Debido a la falta de recursos económicos y para hacerse de
algún dinero, él y dos compañeros suyos, Daniel
Monroy, quien reformaba el parque en Atlihuayán, y Rubén
Jaramillo Ménez, obtuvieron trabajo en la hacienda de Casasano,
municipio de Cuautla.
Por el mes de septiembre de 1919, Teófilo Abundes y sus compañeros
son denunciados en Cuautla ante el jefe de plaza de los carrancistas.
Sospechando peligro, salió rumbo a Tetelcingo
el 17 de septiembre de 1919 a las 3 de la madrugada.
Desafortunadamente, en el camino del lado norte
de Calderón
que va a Cuautlixco, es hecho prisionero por un grupo de más
de 80 soldados.
Conducido al cuartel, es reconocido como zapatista
por un tal Gallardo, quien también estuvo con el general Lorenzo Vázquez,
otro llamado Venancio y uno apodado "El Cigarro Blanco" de
Axochiapan quienes se habían vuelto soplones del lado carrancista.
Al no obtener datos de sobre donde localizar los
campamentos zapatistas por parte de Teófilo, después de ser torturado el día
19 del mismo mes, es fusilado al día siguiente, en la madrugada,
en la parte sur del puente, a la salida de San José junto a
una huizachera, donde hoy se inicia la carretera a Oaxaca.
Junto con él también es fusilado Taurino Sánchez
de Tlancualpicán, Pue.