PEDRO AMARO ÁLVAREZ
¿ - 1919

Nació en San Andrés, Estado de México, en los límites con Miacatlán, estado de Morelos. En los inicios del siglo, sus padres, Toribio Amaro y María Álvarez, se trasladan a vivir a Jojutla, Mor. Aquí le toca nacer a su hermana Esther el 9 de agosto de 1903.

Se incorpora a la revolución bajo las órdenes del general Lorenzo Vázquez.

Conocido como "El Maíz Ancho" a Pedro Amaro le toca asistir a la toma de la Hacienda de Zacatepec, en mayo de 1914.

Ahí, al general Pedro Amaro se le ocurrió poner chile ardiendo en las canaletas que servían para introducir agua. Lo sofocante del humo obligó a los sitiados a salir, ocasión que aprovecharon los zapatistas para contraatacar.

Durante el período carrancista le corresponde asistir a "Lagunillas", Gro. en agosto de 1917. Iban también los generales Efrén Mancilla, Francisco Alarcón y el entonces teniente coronel Elpidio Perdomo.

Los voluntarios del pueblo les hacen creer que son sus aliados y aceptan el convivio que les ofrecen, donde abunda el alcohol.

Le corresponde al general Francisco Alarcón vigilar el acceso con rumbo a Huitzuco. Por este lugar son atacados por voluntarios del citado lugar comandados por Lino Figueroa.

Al ver lo numeroso del ataque, el general Alarcón abandona su posición permitiendo al enemigo invadir "Lagunillas". Los zapatistas, sorprendidos, repelen el ataque, pero ya el general Efrén Mancilla es herido mortalmente.

Después de la refriega, los zapatistas trasladan el cadáver del general Mancilla. Pedro Amaro encabeza la comitiva; venían con él Luis y Antonio Abundes, el teniente coronel Ignacio Cadenas Galis, entre otros. Lo sepultan en Tlaquiltenango y continúan su lucha revolucionaria.

Después de la muerte del general Emiliano Zapata, Pedro Amaro continúa fiel a los postulados del Plan de Ayala y junto con otros revolucionarios surianos firma en Milpa Alta el nuevo "Plan de Ayala Reformado" el día 6 de agosto de 1919.

La consigna final era muy radical "Reparto Efectivo de Tierras o ¡Muerte!", consigna que el general Pedro Amaro Álvarez cumplió cabalmente hasta el último día de su vida.

En octubre de 1919, durante un combate librado en Huautla la guerrilla del general Pedro Amaro es sitiada por las fuerzas carrancistas y obligada a refugiarse en las minas de Tlalchichilpa.

Después de ocho días de sitio, el hambre y la sed obligan a Pedro Amaro y sus fieles a entregarse. Hechos prisioneros, los zapatistas son conducidos en dirección a Cuautla al Cuartel de Pablo González, lugar al cual el valiente gral. Pedro Amaro Álvarez no llegaría.

Durante el trayecto no dejaba de maldecir a sus opresores y lanzando un sin fin de consignas decía:

-¡Yo no soy rajado para aceptar amnistías! ¡Volverse carrancista es traicionar a Zapata!

Situación que le condena a ser fusilado durante el trayecto.

Su espíritu indomable permanece aún en los últimos instantes pues cuando se encuentra vendado se le pregunta:

- ¿Cuál es la última voluntad del condenado?

- ¡Quítenme la venda de los ojos, porque los hombres miramos de frente al sol!- Fue su tajante respuesta.

El oficial a cargo confiado de su ventaja se acerca para cumplir la petición del condenado.

Amaro lo sorprende tomándolo del cuello en un último intento por ahorcarlo pero el pelotón atento dispara matándolo.

Se ignora el lugar donde fue sepultado.

Nota importante (de Agur Arredondo Torres): Existe un homólogo del general Pedro Amaro Álvarez, éste es Pedro Amaro Domínguez, nacido en Zacatecas, hermano del general Joaquín Amaro Domínguez carrancistas ambos hasta el final de la revolución. Véase la obra "Así Fue La Revolución Mexicana". Tomo "Los Protagonistas". 1985.

 

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Fuente:

Agur Arredondo Torres. Los Valientes de Zapata. Guerrilleros de la zona sur del estado de Morelos y del norte de Guerrero. Unidad de Culturas Populares e Indígenas del Instituto de Cultura de Morelos. Cuernavaca, Morelos, México. 2002, p. 60.